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La pandemia obliga al cierre de la tienda de Titis Clothing en Murcia: "El centro está muerto"

21/10/2020 - 

MURCIA. "La pandemia ha sido una hecatombe. No queremos ser una empresa zombie, sino activa, y desde el confinamiento la situación ha sido muy complicada". Minuca Carreño, gerente de la marca murciana Titis Clothing, ya señalaba en mayo que la pandemia les había cambiado el modo de funcionar "para siempre". Confiaba entonces en poder sobrevivir a esta época adaptándose a las nuevas circunstancias. 

Sin embargo, seis meses después, las cuentas no salen. La tienda requiere mucha dedicación y la rentabilidad se ha desplomado. La difícil realidad se ha impuesto a las ganas de las tres hermanas Carreño, creadoras de una de las marcas de ropa murciana más entrañables, que finalmente se ven obligadas a echar la persiana a su negocio a finales de este mes después de seis años.

"No podemos seguir, no hemos luchado toda la vida para tener una empresa que no sea rentable. Y viene una situación que no tiene perspectivas de mejorar", explica Minuca. "El centro de Murcia está muerto, deprimido, sin visos de mejora. Y no queríamos mudarnos. Teníamos claro que era aquí o en ningún sitio".

Así pues, la tienda colorista y plagada de encanto situada en la céntrica calle Azucaque, junto a la catedral de Murcia, pasará a engrosar la cada vez más nutrida lista de comercios que la pandemia se lleva por delante. 

La facturación se desplomó desde principios de marzo y "el único mes bueno que hemos tenido desde entonces ha sido junio, cuando parecía que esto se había superado". Después volvió a disminuir sin remisión. En global, la bajada de la facturación en los últimos seis meses ha sido del 50% a pesar de que la tienda online ha duplicado sus ventas.

Se han unido múltiples factores, señala. El cierre por el confinamiento durante dos meses y medio, la bajada de la afluencia presencial por el teletrabajo y la desaparición del turismo, del que también se nutrían.

"La falta de turismo la hemos notado mucho. Estamos al lado de la catedral y ayudaba la afluencia en la época estival. Además, teníamos muchas clientas que trabajaban en la zona. Ahora han desaparecido", indica.

La tienda cierra pero la marca continua. De momento. Seguirán con la tienda online y decidirán más adelante su futuro. Además, tienen en marcha varios proyectos de diseño y mentorización en los que están volcadas.

"Cerramos con mucha tristeza. Es una decisión dura, sobre todo por la gente que ha confiado en nosotras, pero también liberadora. Creo que hemos tomado la decisión correcta. Es hora de cerrar y pasar a otras cosas", concluye.

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