MURCIA. Las obras de restauración fluvial en el meandro del Vivillo entran en una fase clave tras su inicio el pasado mes de noviembre. Los trabajos técnicos se concentran actualmente en la preparación del terreno para iniciar el movimiento de tierras, especialmente en la margen izquierda. Esta operación es fundamental para recuperar la sinuosidad original del río Segura, eliminando la trayectoria rectilínea que se le dio hace tres décadas y que, al acortar el recorrido, aumentó la velocidad de la corriente y el riesgo de desbordamientos.
Para garantizar la estabilidad del nuevo trazado, el proyecto contempla la instalación de una lámina de polietileno de 12.699 metros cuadrados. Este elemento técnico evitarán filtraciones y asegurará que el agua circule correctamente por el brazo recuperado.
Limpieza manual y protección del arbolado
Hasta la fecha, las actuaciones previas han consistido en el desbroce del talud norte y de las zonas de acceso, donde se ha realizado una limpieza manual selectiva para retirar residuos del entorno del meandro. Además, los operarios han comenzado a levantar el asfalto del antiguo carril bici y a retirar las arquetas vinculadas a las luminarias que daban servicio a la zona.
En cuanto a la vegetación, las labores de mantenimiento se centran en la supervivencia de 24 ejemplares de olivos y melias que fueron trasplantados previamente. Estos árboles reciben riegos quincenales durante este invierno para facilitar su adaptación al nuevo entorno, mientras se proyecta la creación de futuros bosques de ribera con especies autóctonas.
Un proyecto de 1,2 millones con fondos europeos
La intervención cuenta con un presupuesto de 1.199.237 euros y se apoya en la financiación de la Fundación Biodiversidad a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). La actuación total abarca más de 22.000 metros cuadrados y se integra en una estrategia de medio ambiente que para 2026 prevé una inversión superior a los 23,5 millones de euros en el municipio.
De forma paralela a la ingeniería, el Ayuntamiento mantiene un plan de participación social que ya ha movilizado a más de un centenar de voluntarios en tareas de limpieza y ha llevado talleres divulgativos a centros escolares de las pedanías cercanas, como La Ñora o Puebla de Soto. El objetivo es que la recuperación de este espacio, que conectará La Contraparada con Alquerías, cuente con el respaldo de los vecinos para asegurar su conservación a largo plazo.