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La casa luminosa y contemporánea de Mazarrón que aúna dos lenguajes... y da mucho que hablar 

6/02/2022 - 

MURCIA. Hay una casa en Bolnuevo (Mazarrón) que es toda luz y esencia mediterránea; que es tan contemporánea que no se encasilla en un solo lenguaje arquitectónico; y que ha adecuado la topografía del terreno al deseo de sus moradores de disfrutar de una vivienda muy horizontal y estable, con una piscina que se funde con el cielo y rodeada por una parcela con plantas autóctonas. Este auténtico oásis doméstico es un proyecto de la arquitecta mazarronera Pepa Díaz, que lo bautizó como Casa Dos Lenguajes... y que está dando mucho que hablar, ya que no solo obtuvo una mención especial en la categoría de vivienda unifamiliar en los Premios de Arquitectura de la Región, sino que recientemente ha sido nominada en los prestigosos premios ArchDaily (también lo estuvo en el London International Creative Competition) y ha aparecido en numerosas publicaciones especializadas, tanto nacionales como internacionales. 

Lo primero que llama la atención de este proyecto es, precisamente, el contraste de lenguajes arquitectónicos que le da nombre: uno más denso y compacto, que corresponde a las habitaciones y espacios que guardan la intimidad; y otro más ligero, donde la casa no presenta límites con esta topografía y ambiente vegetal del exterior, de forma que el conjunto de la parcela pasa a formar parte de ella, "domesticando la naturaleza y diluyendo el límite interior y exterior".

"Se trata de una propuesta de contraste, con una composición volumétrica fragmentada, densa, integrada en la topografía del terreno, en la que el revestimiento cerámico que la envuelve refuerza y materializa el peso de los volúmenes y la pureza de las líneas que los definen", explica la arquitecta mazarronera. 

Por otro lado, "conecta o desconecta estos volúmenes" un perímetro transparente que genera "un espacio ambiguo, liviano y abstracto", que cede el protagonismo a la vegetación circundante, simulando que se vive al aire libre y, por lo tanto, aproximando al habitante a la naturaleza que le rodea. Este perímetro acristalado y coronado por una ligera losa de hormigón, que facilita una abundante ventilación e iluminación natural, presenta formas más orgánicas y sinuosas, con pilares tubulares metálicos de color azul, en contraste con la geometría en forma de cubos de la primera parte. 

Asimismo, la vegetación de árboles y arbustos que rodea la casa genera una especie de oasis doméstico, que le aleja de las construcciones vecinas y de la zona, permitiendo a los habitantes retomar el contacto, dentro de su propia casa, con la naturaleza.

Se trata de una casa, apunta Pepa Díaz, que toma posición en el lugar. "Desde el estudio queríamos reflexionar sobre la necesidad imperiosa con la que llegan muchos habitantes de esta zona, la de obtener superficies horizontales infinitas, carentes en el lugar". No obstante, aseguran que "la mayoría de ellas tienen topografías que permiten trabajar como se ha podido hacer en este proyecto, integrando la arquitectura en ésta".

Igualmente, añade, han realizado una reflexión sobre la propia arquitectura, "intentando explorar la combinación de lenguajes arquitectónicos contemporáneos, alejándonos de corrientes y estilos encasillados, obteniendo un resultado sutil, que desde nuestro punto de vista convive armoniosamente". 

El resultado es esta: una vivienda moderna y rabiosamente mediterránea, marcada como está por el blanco y el azul de los pilares y la piscina 'infinita', que se convierte en un oasis-refugio lleno de luz para sus habitantes.

     

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