XEITO I ESPENTa  / OPINIÓN

Cuatro años son una eternidad

Hasta el momento Pedro Sánchez ha podido con todos. Algunos ya no están y él sigue manteniéndose, aunque a duras penas en La Moncloa con geometría variable o con lo que sea menester. De todos modos, aunque sea una obviedad, en política nunca pasa nada hasta que pasa. Y de esto Sánchez sabe un rato. Se quedó solo en su coche recorriendo las Españas y ya cumple cuatro años al frente del Gobierno.

6/06/2022 - 

Jugada de riesgo. Aquella sentencia de Gürtel, le valió de excusa para lanzarse a la operación. Su otrora factotum monclovita, Iván Redondo, diseñó entre bambalinas el asalto y les salió. Después el Tribunal Supremo la matizó con el paso del tiempo y en el PP se quedaron mudos y descabalgados. Y sin duda el colaborador necesario fue el siempre interesado PNV. Los nacionalistas vascos acababan de apoyar los PGE de Cristóbal Montoro que por cierto fueron prorrogados una y otra vez. Esa tarde del 1 de junio de 2018, el bolso XXL de Soraya Saénz de Santamaría presidía el Gobierno en el escaño de Mariano Rajoy. Y el presidente rumiaba su derrota en el restaurante Arahy tras la llamada de su “amigo” Andoni Ortuzar, el presidente del PNV que le confirmaba que le devolvía el rosario de su madre y demás y que se iba con Pedro Sánchez. La política es así de cruel. Fuese Rajoy y llegó el resiliente Sánchez y ahí le tenemos navegando con un Gobierno bipolar que dice una cosa y la contraria.

Una oportunidad perdida. Decimos que cuatro años son una eternidad porque en este tiempo ha pasado de todo, incluida una pandemia histórica con la que hubo de lidiar Sánchez y los gobiernos autonómicos con un número insufrible de víctimas y unas consecuencias económicas que se han instalado en nuestra sociedad, ahora acentuadas por la guerra de Ucrania.  Hablamos de una oportunidad perdida por el camino, porque hubo un momento en el que Albert Rivera con un significativo número de escaños negoció con Sánchez un Gobierno, pero al final ninguno de los dos consintió. Los militantes del PSOE le decían a Sánchez en las noches electorales, porque hubo dos convocatorias, “ Con Ciudadanos, no”. Los egos de unos y otros pudieron y la formación que entonces lideraba Rivera inició su declive. Dijo Josep Borrell entonces, “nos acordaremos de los 180 escaños”. Como decía el añorado Alfredo Pérez Rubalcaba llegaba el Gobierno Frankenstein. Y en esas estamos, a pesar de que Sánchez se reinventó y se olvidó de aquello de que “con Iglesias en el Gobierno no podría dormir”. Pues durmieron un rato hasta que Iglesias fuese.

La geometría variable. De las matemáticas a la política. Es todo un artista de cuadrar cuentas cuando estás en franca debilidad numérica, que es el caso. Todas las opciones se contemplan. Que hay lío y del bueno con tu socio de Gobierno,-espionaje, ley del audiovisual, reforma laboral, pensiones, feminismo, cumbre de la, OTAN-, pues se pacta bajo mesa con el PP si es necesario o con otros socios ajenos. Así hemos visto votaciones incomprensibles o no, apoyándose en los asuntos de Estado. Sánchez es todo un funambulista de los números. Hasta ha tenido suerte con un voto “tonto” del popular Casero gracias al que salió adelante la reforma laboral. Es que tiene baraka. Sí es cierto que el año largo que queda de legislatura, va a ser complicado. Y el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, tendrá que batirse el cobre para convalidar los decretos del Gobierno con propios y ajenos. Porque es sabido que Unidas Podemos no está por la labor, o al menos parte de la coalición. 

Los que ya no están. Una de las virtudes de Sánchez es su capacidad de resiliencia o como reinventarse en el día a día para sobrevivir. Si tiramos de archivo mediático, rememorando los debates electorales, el único que sigue. Pablo Iglesias se retiró a “sus cosas” en la retaguardia urdiendo maniobras en Unidas Podemos. Albert Rivera se tuvo que ir por el fiasco electoral. Paso del sueño del Gobierno y de ser el favorito de empresarios y de las encuestas, a ser la nada. Las urnas tienen estas cosas. Y Pablo Casado hace apenas dos meses que ya no está, después de una cruenta batalla con su alter ego, Isabel Díaz Ayuso. Y sigue Pedro Sánchez que además también ha dejado en el camino a sus más directos y fieles colaboradores. Ni su José Luis Ábalos, ni Carmen Calvo, ni Iván Redondo, y miran que mandaban todos, hasta que Sánchez hizo borrón y cuenta nueva sin despeinarse. 

El Tablero

  • PSOE: Pedro Sánchez expectante en Andalucía. Serán quince días extraños. Los barruntos electorales no son positivos. Su candidato Juan Espadas no tiene quien le escriba. Muchos barones se quieren borrar de la campaña por si les salpica para el año que viene en sus elecciones autonómicas. Lo mismo pasa con los ministros que solo arropan a su presidente cuando Sánchez hace campaña. Bastante tienen que lidiar todos los días y prácticamente a todas horas con sus socios de Gobierno. La celebración de los 40 años de adhesión de España a la OTAN y la próxima celebración a finales de mes de la cumbre de la Alianza Atlántica en Madrid, ha evidenciado la ruptura en asuntos de Estado. Unos, dice que rechazan todo lo que significa esta institución supranacional, algunos no saben si estarán presentes y se ponen de perfil y el PSOE y sus ministros tienen que dar la batalla, y nunca mejor dicho, de la defensa de la OTAN. Casi parece una réplica de lo que vivió la izquierda hace 40 años cuando Felipe González dijo que no aportaba nada nuestra presencia en este organismo y luego acabo teniendo hasta un responsable de la organización como Javier Solana. Será una situación peculiar. Mientras apurado, por las circunstancias prorroga otros tres meses los bonos para carburantes durante todo el verano.
  • PP. Alberto Núñez Feijóo y su alternativa. Paso a paso y con el viento de cara. Sigue su ruta, esta semana en Europa, para presentarse ante sus colegas del Partido Popular Europeo y las instituciones comunitarias para decirles que es la alternativa y criticar la debilidad del Gobierno de Sánchez y comprometerse a cumplir con lo que diga la UE si llega al Gobierno. De paso elección de la dirección de su formación europea con Esteban González Pons de vicepresidente casi por los pelos. Pensemos que el representante francés se quedó fuera. Y mientras Feijóo, hará campaña paralela en Andalucía, dicen que sin opacar a Juanma Moreno, al igual que Isabel Díaz Ayuso. No quieren que se repita el desastre de campaña de Castilla y León. Los sondeos dicen que rozan la mayoría absoluta y no tendrían que sucumbir a Vox. Pero como ya sabemos los números de verdad serán los que ofrezcan el 19 de junio las urnas
  • Vox: Santiago Abascal a pie de obra. Pues parece que el líder del partido se lo ha tomado en serio. Acompaña a su mediática candidata Macarena Olona en Andalucía. Y aseguran que serán vitales en la formación de Gobierno y es más también como en Castilla y León dicen que no habrá apoyo externo. Si el PP necesita un voto de Vox, deberá negociar la entrada en el Gobierno. Parece un farol o un ensayo para elecciones generales porque ya tienen el polémico antecedente del Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco. El caso es que luchan con las tendencias demoscópicos que en los últimos días dicen que el voto para Vox se estanca porque Juanma Moreno les recorta apoyos y roza la mayoría absoluta. Así que veremos algún que otro sobresalto en campaña.
  • Unidas Podemos: Yolanda Díaz, una semana para olvidar. Ni Unidas, ni Podemos. Pablo Iglesias había diseñado con mimo e intención la coalición para llegar al Gobierno aquello de   “asaltar los cielos” pero a la hora de la verdad las cosas no son como se planificaron. En estos momentos, la vicepresidenta y ministra de Trabajo Yolanda Díaz y en principio candidata a la Moncloa está en una incomodidad permanente. A cuenta del asunto de la OTAN, esta semana la hemos visto con el ministro de Alberto Garzón e Izquierda Unida respaldando a Pedro Sánchez, al igual que los Comunes de Cataluña, mientras que la rama de Podemos con las ministras Ione Belarra e Irene Montero rechazaban de plano la cumbre de la Alianza Atlántica. O sea, ni unidas, ni podemos. Porque ni están juntas/juntos y poder, parece que ya pueden poco. Y es que para remate Díaz va y tiene el descuido de la semana,  que revela como es de importante la división en el Gobierno y las perspectivas electorales no solo en Andalucía, sino a futuro. Los compañeros gráficos captaron su carpeta transparente con el argumentario gubernamental en el que se reconoce el “efecto Feijóo”, la escasa movilización de la izquierda y que el líder popular ya supera a Sánchez. Que contemplan el cambio de ciclo. En fin, la vida misma
  • Ciudadanos: Inés Arrimadas apurando el paso por si acaso. Si sale bien del envite andaluz será todo un mérito. Los sondeos dicen que no desaparecerían y que incluso en Andalucía podrían apuntalar la casi mayoría absoluta del PP. Se les tiene que reconocer el esfuerzo por no desaparecer. Estos días que recordamos los cuatro años de la moción de censura, muchos añorarán que pudieron entrar en el Gobierno. En esos tiempos la ciencia demoscópica decía que daban el sorpasso al PP y que incluso podrían ganar unas generales. Fue un tiempo pasado que ya no volverá, bastante tienen con sobrevivir.

Las frases de la semana

Rafa Nadal, tras pasar a semifinales de su torneo fetiche “Roland Garros, tras eliminar a Djokovic”: “Ha sido mi mejor partido en cuatro meses. No sé qué va a pasar después de este torneo. Cuando termine lo explico” ¡Da igual lo que vaya a pasar después. Nadal solo ha habido y de momento hay uno y será irrepetible. 

Rafael Spotorno, ex jefe de la Casa  del Rey: “Felipe VI corre el riesgo de caer en la irrelevancia si mantiene el perfil que por ahora ha marcado su reinado”  ¡’Llamada de atención de quien ha vivido y gestionado el día a día de la Casa del Rey en tiempos del Emérito!

Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP: “Confíen en España. Porque la confianza que España merece es muy superior a la que merece su Gobierno” ¡Lo de criticar en el exterior al Gobierno de tu país, es un clásico. En esta ocasión,,parece que en Europa nos miran con inquietud!

Esteban González Pons, vicepresidente del PPE entre otros cargos: “Puede que Sánchez este siendo chantajeado por otro país con vídeos de su móvil” ¡Casi nos hemos olvidado del espionaje y de Pegasus o eso quiere Sánchez. Lo que dice González Pons es muy grave!

José M.ª Aznar, ex presidente del Gobierno: “Marruecos me echó un pulso y lo perdió. A este Gobierno se lo echó y ha ganado. El cambio de posición en el asunto del Sáhara es un error histórico. España ha mostrado su debilidad” ¡Más de política exterior. Y es que Marruecos es un socio difícil y según qué cesiones hagas, puedes tener problemas!

Joan Baldoví, portavoz de Compromís:“Podemos revolucionó el tablero político español, pero hay  veces que algunos no se saben ir. En política es importante saberse ir y saber callar” ¡Es una verdad como una casa. Pocos saben irse. Iglesias sigue enredando desde sus atalayas mediáticas!

Pablo Iglesias, el aludido por Baldoví:“Aún no  ha llegado el día en que un político profesional me haga callar” ¡Pues Baldoví será profesional, pero sigue con su trabajo en el Parlamento peleando en la medida de sus posibilidades por la Comunidad Valenciana. Iglesias no puede ser más soberbio!

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