EL PASICO DEL APARECIDO  / OPINIÓN

El 'pinpanpún' parental

6/04/2021 - 

CARTAGENA. Critica uno de los paseantes que, aunque lee con agrado estos artículos, algunos son demasiado largos. Y lleva razón. El proyecto original era dar dos pasicos semanales cortos sobre el mismo tema, pero 'el ansia viva' de argumentar, que diría Mota, ha llevado al Aparecido a alargarlos. Con ánimo de volver a la senda prevista, la anunciada zancada sobre el 'pin parental' se plasmará en dos pasicos, pues, una vez descartado que vaya a implantarse el cheque escolar y garantizado que se seguirá armonizando la red estatal con la concertada en la enseñanza pública, el pin queda como el único debate con enjundia del proyecto educativo de Campuzano.

"Aunque finjan defender la libertad, los que toman la parte por el todo usan un concepto de la igualdad contrario al pluralismo político y la libertad"

No exageren su propaganda, queridos detractores, pues definitivamente no habrá cheque escolar y tampoco van a desmantelar la red estatal de enseñanza, que seguirá acogiendo a 3 de cada 4 alumnos. Además, es inútil insistir en que el gobierno de Miras está repleto de tránsfugas una vez que todos los partidos firmantes del pacto antitransfuguismo han votado contra de la propuesta de Cs de penalizarlos en la legislación electoral, mostrando así que emplean esa noción con fines exclusivamente propagandistas (Como avisó el Aparecido: si no quieren tránsfugas, legislen en contra, pero han hecho justo lo contrario en la primera ocasión).

En el pasico anterior omití comentar, dice otro paseante, que algunos grupos financian centros escolares para difundir su particular ideología, aunque no pretendan lucrarse. También lleva razón, pero no considera el Aparecido que eso sea negativo, sino más bien inevitable. Sabiendo que cada grupo, e incluso cada persona, ostenta su propia panoplia de concepciones, la democracia consiste en permitir que todas ellas se expresen libremente, en vez de intentar que alguna, por deseable que parezca o mayoritaria que resulte, elimine todas las demás. La Constitución española, de la que se declara acérrimo defensor y a la que modestamente contribuyó con su apoyo, protege ese pluralismo político, cuestión directamente relacionada con el 'pin parental'.

Se trata de una cuestión polémica por hallarse en la frontera entre la igualdad y la libertad, dos valores superiores del ordenamiento jurídico reconocidos en el primer artículo de nuestra Constitución. El Aparecido asume ambos valores, aunque reconoce que se contraponen mutuamente: una igualdad plena solo podría lograrse aniquilando las libertades y, recíprocamente, una completa libertad en todos los órdenes vaciaría de contenido la igualdad. Solo queda apañárselas con cierto grado de libertad y de igualdad, o sea, cierto grado de restricciones y de desigualdad, sin llegar a que ninguno de los dos polos lamine al otro. Ese equilibrio solo se logra en los sistemas socio-liberales, como el que propugna dicho primer artículo constitucional: "España se constituye en un Estado social y democrático". Ni solo social, ni solo liberal, sino ambas cosas a la vez, o sea, ninguna de las dos en su plenitud.

Como cabía esperar, esa pugna entre libertad e igualdad reaparece en las previsiones constitucionales sobre la educación. El artículo 27 dice a favor de la igualdad que todos tienen derecho a la educación y que la enseñanza básica es obligatoria, pero reconoce la libertad de enseñanza y garantiza el derecho de los padres a que sus hijos reciban la enseñanza moral y religiosa acordes con sus convicciones. Ninguna ley, y ningún proyecto educativo de centro, estará en el marco constitucional si no incluye cierto grado de igualdad y, también, cierto grado de libertad. Aunque Más Región, el partido de Errejón y Urralburu, habla de "la supuesta libertad de las familias", de supuesta no tiene nada. Lamento tener que corregirles la plana ahora que han dado un paso de gigante al declarar que la integración de Campuzano en el Gobierno de Miras lo sitúa fuera de la Constitución. Recibe el Aparecido con alivio y alegría esa adhesión al texto fundacional por parte de algunos de aquellos que, no ha mucho, querían "romper el cerrojo del 78" y "tomar los cielos por asalto". Bienvenidos al club constitucional. Perduren en esa línea.

Otra forma sibilina de combatir la libertad educativa la emplean los que hablan en nombre de todos cuando a lo sumo representan a la mitad de los interesados, metonimia política profundamente opresiva. Cuando oiga decir que "los profesores opinan", "el sector educativo se opone" o "los padres de los alumnos dicen", sepa el paseante que están en esa línea solo una parte de los profesores, del sector educativo o de los padres y madres. Aunque finjan defender la libertad, los que toman la parte por el todo usan un concepto de la igualdad contrario al pluralismo político y la libertad. Son, en suma, totalitarios.

JR Medina Precioso

jrmedinaprecioso@gmail.com

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