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Una charla a través de la música de dos generaciones

La nieta que dejó el Instagram para hablar con su abuela: la ilustradora murciana Ilu Ros publica 'Cosas nuestras'

15/08/2020 - 

MURCIA. La abuela está haciendo cosas en la cocina y canturreando sus coplillas, mientras la nieta no quita la mirada del móvil. "Déjate de Instagram y habla con tu abuela", le dice Resurrección a la chica en un momento dado. Así empieza Cosas nuestras, el libro de la ilustradora murciana Ilo Ros, publicado por la editorial Lumen, que establece una conexión entre dos generaciones de mujeres a través de los gustos musicales de ambas. Así, en las páginas de esta cuidada publicación desfilan desde aquellas estrellas de la copla que escuchaba la abuela -Juanita Reina, Miguel de Molina, Concha Piquer o Rocío Jurado- hasta ídolos musicales actuales, como es el caso de Rosalía o Nathy Peluso. Estas estrellas de la canción de distintas épocas se convierten en el nexo de unión de una charla sincera en la que se abordan temas como la inmigración o el feminismo.

Para este primer trabajo que publica en España, la ilustradora -que se encuentra viviendo en Madrid después de una estancia de siete años en Londres- ha acompañado sus imágenes con textos y letras de canciones. "Lo que he querido hacer con este libro es rendir un homenaje a mi abuela y a toda su generación. Y pensé que la música, que es algo que te puede emocionar y evocar recuerdos, era una buena conexión. Cuando mi abuela escuchaba sus canciones se acordaba de su juventud y de otros momentos de su vida. Es una buena manera, además, de explicar el contexto de la España de entonces". 

Esta charla en una cocina que ha plamasdo Ilus Ros con sus ilustraciones le ha servido a la artista murciana para acercarse e intentar entender aquel mundo que habitó su abuela. En el caso de la música, dice, "a veces se siente un cierto rechazo por la copla, porque la relacionamos con un momento de España que no nos gusta, que es muy oscuro, como fue la España franquista; pero es un género que estuvo antes y que está después. Y dentro de la copla hubo gente que intentó sortear la censura con las letras de sus canciones". Los temas que le gustaban a la abuela de Ilu solían estar interpretados por mujeres, pero en el libro también aparecen algunos de sus autores, como Federico García Lorca o Rafael de León.

"Venga, abuela, dime otra que te guste", le anima la nieta en una de las páginas del libro. "A ver...". Y saca a relucir a la gran Lola Flores, aquella de la que dijo The New York Times: "No canta ni baila, pero no se la pierdan". Pero, ¿qué pensaría la abuela Resure si escuchara a la revolucionaria Rosalía? "En el libro me imagino esa situación. La nieta le pone algunas de sus canciones y no le gusta tanto como Juanita Reina, pero bueno... además entiende, porque tiene una mentalidad abierta, que tengan gustos diferentes". 

Emigración y feminismo

Pero no sólo de ídolos musicales se habla en Cosas nuestras, porque esta conversación cotidiana y cercana entre los dos personajes da mucho de sí. "Este libro ha sido como una especie de cura de humildad en cuanto a no mirar por encima del hombro las cosas que pasaron antes. Porque, somos lo que somos gracias a los que estuvieron antes que nosotros".

Así, por ejemplo, abuela y nieta hablan de la emigración. "Mi familia emigró a Francia en los años sesenta, como tantos murcianos, y yo, cuando estaba haciendo el libro, estaba en Londres y, por lo tanto, también era emigrante. Me di cuenta de lo que tenía que haber sido para mis abuelos irse con cuatro niños a Francia...". En el libro, la abuela cuenta que trabajaban todos cogiendo verdura y que los niños iban a la escuela, pero los fines de semana también ayudaban. Ella sólo llegó a chapurrear el francés, porque la gente con la que se relacionaban en su mayor parte también eran españoles.

"Al ser abuela y nieta, el condicionante de género está ahí", apunta Ilu Ros, quien destaca que aunque en la época de Resurrección las mujeres estaban privadas de muchas libertades, "y más tratándose de la dictadura franquista", hubo muchas que hicieron grandes cosas por el feminismo, "incluso sin saberlo". Otro de los temas que se aborda en Cosas nuestras "es la maternidad como una parte más de la vida. En el caso de mi abuela, ella tuvo familia numerosa, se le murió un niño...".

Explorando el Madrid confinado

Cuenta Ilus Ros que a los pocos meses de trasladarse a Madrid, ya con Cosas nuestras bajo el brazo, comenzó el confinamiento que le impidió en aquel momento explorar la ciudad a través de sus ilustraciones como ya hiciera en Inglaterra. "Para conocer mejor Londres dibujaba mucho las fachadas que más me llamaban la atención, como las victorianas. Cuando vine a Madrid, a los dos o tres meses nos confinaron y me quedé sin poder descubrir la ciudad, así que me asomaba al barrio o me metía en Google para dibujar fachadas como hice en Londres, pero por la situación todas las imágenes son de gente confinada".

Se trata de una colección que "hice para despejarme un poco del trabajo que estaba realizando en ese momento con otro libro que saldrá el año que viene, también con Lumen", explica; y añade satisfecha que estas ilustraciones del confinamiento "están todas vendidas".

Ilus Ros, hija del escritor muleño Francisco Ros, señala que el acercamiento a la creatividad le viene de alguna manera de su padre, aunque él en la vertiente literaria y ella, a la vista está, en las artes plástica. La joven ilustradora murciana estudió Bellas Artes en la Universidad de Murcia y, más tarde, siguió formándose en Granada con una beca Séneca. Su obra, con un estilo muy personal -"eso me lo dicen bastante"- y con una paleta muy amplia de colores ya fue apreciada por las editoriales neoyorquinas Lit Riot Press y Garn Press, con quienes publicó en inglés Hey sky, I’m on my way!, un libro sobre grandes mujeres de la historia.

Una artista impaciente

"Utilizo materiales que me permiten trabajar rápidamente, porque soy un poco impaciente. Al final, utilizo acuarelas de secado rápido, rotulador, lápices... que no me hagan esperar como si fuera un óleo", cuenta Ilu Ros, quien se siente especialmente atraída por el retrato. "Me gusta mucho escuchar a las personas y saber sobre lo que hacen y el retrato es una manera de conocer mejor a alguien", asegura esta murciana cuya aspiración "es poder vivir solo de esto, de dibujar, que es bastante difícil; cuando digo vivir quiero decir mantenerme bien, teniendo una vida normal, jajaja".

         

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