Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Política de Cookies Aceptar

como ayer / OPINIÓN

Muros etéreos (Historias de la nueva Cárcel Vieja)

3/12/2020 - 

MURCIA. Mientras avanzan las obras en el gran edificio de la antigua Cárcel de Murcia, y siguen oyéndose voces que aún cuestionan, a estas alturas, el uso al que se destinará el inmueble, podríamos perder de vista el hecho de que se trata de un debate abierto hace 40 años, que pareció varias veces resuelto, y que volvió a emprender nuevos rumbos a partir de sorpresivos giros en el guión que alguna vez se creyera definitivo.

"la apertura representó un gran avance, aunque luego se convirtiera en escenario de horrores"

Con todo, no dejan de resultar llamativas algunas propuestas si se leen los argumentos del jurado que respaldaron la idoneidad del proyecto ganador del concurso de ideas convocado al efecto por el Ayuntamiento, y que lleva el ilustrativo título de ‘Muros etéreos’: "Sin perder de vista que ha sido un edificio carcelario, el proyecto busca la recuperación del edificio y los espacios adyacentes, con una conexión visual y de entrada real a los patios existentes y la creación de elementos permeables que sustituyen al muro de cerramiento. Propone lucernarios que aportan luminosidad, un panóptico reconstruido y una zona de memoria histórica donde se mantienen rehabilitadas algunas de las celdas existentes".

Y añade más adelante: "Los usos propuestos son básicamente culturales, y plantea una zona de recuerdo a la Memoria Histórica del edificio. La propuesta ganadora incluye la utilización de elementos reciclados que conforman una imagen contemporánea sin estridencias. Destaca asimismo la acertada integración urbana que establece al marcar visualmente una línea permeable creando una trama de transición e incorporando los patios a la ciudad con un interesante tratamiento".

Eminentemente cultural era el uso previsto desde el primer momento, pero los tiros apuntaban en otra dirección, porque ya en el año 1980 se iniciaron negociaciones entre Comunidad Autónoma y Ministerio de Cultura para habilitar el edificio como Museo de Murcia, determinándose que acogería los contenidos de los de Bellas Artes y Arqueológico, amén del Archivo Histórico Regional.

Hubo un proyecto de restauración y adaptación de espacios, de 1989, que fue presentado por los socialistas Carlos Collado, presidente de la Comunidad Autónoma, y Jorge Semprún, ministro de Cultura del Gobierno de Felipe González en mayo de 1990. El mismo proyecto que fue desechado y olvidado por el Gobierno de España sólo unos meses después.

Y a partir de ahí, cambios en la propiedad, pasando de un Ministerio a otro y luego al Ayuntamiento; diversos planteamientos sobre su uso; proyectos variopintos sobre la nueva edificación; intentos de demolición total o parcial y, en paralelo, de protección… Hasta llegar al momento actual, 40 años después de que fueran trasladados los reclusos a Sangonera la Verde y cerrara sus puertas el establecimiento.

Para entonces, la que se titulaba en el frontispicio de su portada ‘Prisión Preventiva’ había venido funcionando durante poco más de medio siglo, desde que fuera inaugurada oficialmente el día 26 de mayo de 1929.

Inicio de las obras, en verano. Foto: JUANCHI LÓPEZ

Se escribió en el diario La Verdad el día de la inauguración: "Va a ser satisfecho el anhelo de Murcia, que a la vez era un elemental dictado de humanidad y de justicia. Las autoridades judiciales y administrativas, las corporaciones, los abogados, los funcionarios del Cuerpo de Prisiones y la prensa han clamado con angustia porque los infelices reclusos fuesen liberados del peso ingente de torturas y de molestias que para ellos representaba el hacinamiento en el viejo e infecto caserón de la calle de Vara de Rey".

Y dos días más tarde, porque entonces no había prensa los lunes, debido al descanso dominical de los redactores e impresores, era Levante Agrario el periódico que daba cuenta de algunos detalles de interés del contundente y extenso inmueble: "El suntuoso edificio que ha de servir de albergue en adelante a los delincuentes está situado en medio de la huerta murciana, junto a la nueva estación de ferrocarril de Fortuna a Caravaca (era el plan inicial, luego ampliado)"

"Su aspecto exterior es verdaderamente imponente por la severidad de sus líneas. Graciosos jardines alejan la idea pesimista que ofrecen todas las cárceles antiguas. El arquitecto, señor Dicenta, ha ejecutado una de las más admirables obras penitenciarias. Sabiamente distribuidas todas las dependencias, en la nueva cárcel hay un sitio para cada cosa y una cosa para cada sitio". 

"Todas las celdas están dotadas de los modernos adelantos de la higiene. A los tintes oscuros peculiares de las viejas prisiones, han sustituido en esta los tonos claros, que han de infundir el optimismo en los espíritus abatidos de quienes faltaron a las leyes. Un ala del edificio está destinada para mujeres, que serán atendidas y custodiadas por hermanas de la Caridad. La nueva prisión cuenta con espaciosos patios de recreo, con escuelas y una artística capilla, en la que habrá de celebrarse misa los días de precepto, y que por su colocación permitirá a todos los reclusos oírla desde sus respectivas celdas".

Como se pone de manifiesto en la primera reseña, los presidiarios se encontraban hasta entonces en un antiguo casón de la calle de Vara de Rey, junto al actual Cine Rex, llamado Casa de Corrección, que sólo tenía de correcto el nombre, a juzgar por descripciones como la que hacía El Liberal en 1922: "En estos crudísimos días de invierno, hay un gran número de individuos presos, que no solamente carecen de mantas y colchones, sino hasta de la ropa más indispensable para abrigar sus ateridos miembros. Como consecuencia de ello, aparte de la insalubridad del edificio, son numerosísimos los catarros bronquiales, y otras dolencias semejantes, que vienen a empeorar la tristísima situación de tanto desgraciado".

En consecuencia, la apertura del establecimiento de la actual avenida de Primo de Rivera (bajo cuyo Gobierno se inauguró) representó un gran avance, como expresan las crónicas, aunque luego, durante los años de la Guerra Civil y los primeros de la posguerra, se convirtiera en escenario de horrores, primero de un lado, y luego del otro.


Noticias relacionadas

next