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Las obras para rehabilitar la Cárcel Vieja de Murcia se inician con polémica y con dos años de retraso

Huermur ha pedido en el TSJ la paralización del derribo de los muros mientras se decide si se declara BIC

1/06/2020 - 

MURCIA. Construida a finales del siglo XIX y en desuso desde 1981, la Cárcel Vieja de Murcia lleva casi 40 años esperando resurgir. Y parece que por fin lo puede hacer. La primera fase de las obras de rehabilitación ha arrancado este lunes y se prolongarán hasta mayo de 2021 para "convertir el antiguo penal en un espacio abierto a los peatones, de uso cultural y de características abiertas y sin barreras". Aunque habrá que esperar que no haya paralizaciones tras la solicitud por parte de la asociación conservacionista Huermur al TSJ de que se paralice el derribo de los muros.

Los encargados de ejercer como maestros de ceremonias para presentar este primer día de las obras han sido el alcalde, José Ballesta, junto a los concejales de Movilidad y Juventud, Rebeca Pérez, y de Cultura, Jesús Pacheco, además de los arquitectos del proyecto y numerosos representantes de colectivos vecinales y sociales que ha participado en este proceso, que se inició en octubre de 2015, según informa Efe.

Ballesta ha subrayado que las obras, que concluirán con dos años de retraso sobre las previsiones iniciales, permitirán recuperar ese espacio, cerrado hace 40 años, en base a tres ejes: la apertura y la participación, la seguridad jurídica y la excelencia.

El proyecto arquitectónico plantea el derribo de varios de los muros perimetrales del edificio, que se sustituirán por estructuras metálicas abiertas para ganar en permeabilidad y en conexión con la ciudad.

Los patios del inmueble, que llegó a acoger a más de 3.000 presos, se reconvertirán en plazas de uso público ajardinadas y la intervención no se limitará al edificio, sino también a su entorno, de manera que se peatonalizará la actual vía de servicio de la avenida Primo de Rivera, donde se halla la fachada principal, y también uno de los carriles actuales de tráfico y las zonas de aparcamiento de la calle Torre de la Marquesa.

Así se multiplicará el espacio peatonal de la zona, que pasará de los 370 metros cuadrados actuales a más de 2.800, ha explicado Rebeca Pérez. Parte de la pavimentación de esas nuevas áreas peatonales se hará aprovechando la piedra retirada de los muros para dar continuidad a todo el espacio.

Se mantendrán algunas de las celdas como espacios para la memoria, mientras que el resto de áreas se emplearán como salas de exhibiciones, auditorios y espacios de reunión vecinal, según ha detallado Jesús Pacheco.

Las obras, que cuentan con financiación de la Unión Europea, supondrán una inversión de 1,9 millones de euros y las ejecutará la unión temporal de empresas formada por Orthem Servicios y Actuaciones Ambientales SAU.

Medidas cautelares para parar los trabajos

La asociación conservacionista Huermur recordó este domingo que en el Tribunal Superior de Justicia de Murcia se han presentado medidas cautelares urgentes para suspender esos derribos en tanto se resuelve si el edificio debe o no ser catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).

Preguntado al respecto, Ballesta ha asegurado que el Ayuntamiento no tiene conocimiento de dichas medidas cautelares y ha recordado que todo el proceso se ha llevado a cabo con la máxima participación, a través de un concurso de ideas por el que se seleccionó la intervención, y con colaboración de diversos colegios oficiales, universidades, asociaciones y todo tipo de entidades, por lo que cuenta con las máximas garantías.

El proyecto sí prevé mantener la fachada principal del inmueble así como numerosos elementos característicos como sus torres de vigilancia, los depósitos de agua y los elementos de carpintería.

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