MURCIA. El sábado 7 de marzo, Murcia realizará un viaje al pasado para revivir uno de los momentos más significativos de su historia festiva con la Recreación Histórica del Entierro de la Sardina de 1919. El concejal de Cultura, Diego Avilés, y el presidente de la Agrupación Sardinera, Pablo Ruiz Palacios, ha presentado este acontecimiento organizado por el Ayuntamiento de Murcia y la Agrupación Sardinera de Murcia para conmemorar el 175 aniversario del nacimiento de esta tradición castizo barrio de San Antolín en 1856.
El proyecto se apoya de manera rigurosa en las crónicas del diario 'El Liberal', que describieron con detalle cómo fue el Entierro celebrado el 23 de abril de 1919, cuando la fiesta regresó a las calles tras varios años de suspensión entre 1915 y 1918, motivada por la escasez y las graves dificultades económicas derivadas de la Primera Guerra Mundial. En 1919, la falta de recursos se transformó en ingenio y en este sentido, los comerciantes murcianos, impulsados por el clamor popular, reutilizaron carros de descarga de la estación de tren como carrozas, recurrieron a figuras de cartón piedra, alegorías satíricas y una creatividad desbordante que permitió devolver la ilusión a Murcia.
La recreación contará con la participación de más de 300 personas, entre tripulantes, músicos, figurantes y personal del cortejo. A este amplio despliegue humano se suma el trabajo previo de más de 60 personas, empresas y colectivos, como el Rincón Huertano, que ha cedido los carros; Semilleros El Mirador y Palec Ecológicos S. L., responsables de los caballos; así como el veterinario Pedro José Vallejo. La implicación de todos ellos ha sido fundamental para garantizar el rigor histórico, la calidad artística y la coherencia narrativa del proyecto.
Siguiendo fielmente la terminología de la época, quienes suben a las carrozas serán denominados tripulantes, y no sardineros, respetando así la nomenclatura utilizada en 1919. El cortejo estará formado por cuatro carrozas históricas, cada una con nombre y alegoría propios, tal y como recogen las crónicas de la época.

- Presentación del desfile extraordinario del Entierro de la Sardina -
- Foto: AYTO. MURCIA
Las carrozas han sido realizadas por Carrozas Muñoz y reciben los nombres de El Infierno, Dragones, Apolo y Sirenas y Sardinas. Tres de ellas irán ocupadas por tripulantes, que podrán ser sardineros actuales o personas distinguidas de relevancia social, cultural o institucional en Murcia. La cuarta carroza recrea fielmente lo descrito por 'El Liberal', en la que viajaban seis señoras, reconstruida a partir de documentación histórica y testimonios gráficos.
La música será un elemento esencial para recrear la atmósfera de 1919. Bandas de música desfilarán delante de cada carroza interpretando pasodobles y repertorio característico de la época, generando un paisaje sonoro fiel al de aquel histórico Entierro. Asimismo, se contará con la colaboración de los Modernistas de Cartagena, los Gigantes y Cabezudos de Cehegín y los Cabezudos de Murcia, integrando distintas tradiciones del folclore popular.
Fiesta en San Antolín
El desfile partirá del Barrio de San Antolín, lugar donde nació el Entierro de la Sardina en 1856, y culminará en la Plaza de Santo Domingo, recuperando el recorrido histórico que conecta el origen popular de la fiesta con su desarrollo posterior en la ciudad.
La jornada arrancará desde por la mañana en el barrio de San Antolín, que, a partir de las 12.00 horas, acogerá conciertos de música en directo y sesiones de DJ, convirtiéndose en un espacio de celebración. Además, cabe destacar la participación de los locales, que se han implicado activamente en la iniciativa, instalando barras y ofreciendo tapas elaboradas con sardina, como homenaje gastronómico a una fiesta profundamente arraigada en la identidad murciana.
Durante el desfile, a su paso por el Real Casino de Murcia, el primer caballista recibirá el Testamento de la Sardina, siguiendo la tradición documentada desde 1895. Posteriormente, el testamento será trasladado hasta la Plaza de Santo Domingo, donde se realizará su lectura pública y, finalmente, se procederá a la quema simbólica de una sardina colocada sobre un catafalco, recreando con fidelidad el ritual histórico del Entierro.