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inaugura exposición este jueves en el almudí

Charris se libera de referencias: "No sé qué va a pasar en el cuadro cuando lo empiezo"

23/09/2020 - 

MURCIA. "La pintura es como mi guía, como mi brújula. Decide lo que veo, lo que leo, dónde voy a viajar... Es mi manual de ruta en la vida", explica el pintor cartagenero Ángel Mateo Charris mientras ultima la exposición que bajo el título Oveja negra inaugurará este jueves en el Palacio Almudí de Murcia, en el marco de la III Semana Internacional de la Letras ExLibris. Una brújula la de Charris que ya hace algún tiempo que señala hacia otra dirección; una en la que borra referencias, simplifica y en la que vuelve, de alguna forma, al origen.

"La forma en la que estoy pintando ahora no es tan realista como antes, es recurriendo más a la memoria y a la emoción; no tengo referencias fotográficas ni del natural. Mi memoria visual no es muy buena -por eso he utilizado siempre mucha fotografía-, pero ahora estoy recurriendo a ella para crear de otra forma", cuenta el artista, quien asegura que "ahora es todo más pictórico, es más pintura".

Charris achaca este cambio de rumbo a que "todo es cambio. He estado haciendo otras cosas durante muchos años porque era lo que creía que tenía que hacer y era lo que me divertía. Ahora esto me divierte más y es lo que me hace estar más vivo".

Esa liberación se traslada a la técnica del pintor: "Ahora empiezo sin saber. Antes tenía más elaborado el concepto y el contenido que iba a plasmar, con collage, con photoshop... y he ido simplificando poco a poco. Ya en la serie de Los Mares del Sur empecé a cambiar, a quitarme cosas de encima. Es como empezar de cero, como jugar otra vez de nuevo. Nunca sé qué va a pasar en el cuadro cuando empiezo; no hay nada predefinido. También hay una forma diferente de interpretar la luz y las cosas de otra forma".

Presentación de 'Un cambio de verdad', de Gabi Martínez

La exposición está compuesta de dos series, aunque con un nexo en común que es la naturaleza. Una, la que da nombre a la muestra, Oveja negra, forma parte del trabajo (Caravana negra) que el artista realizó con un grupo de creadores -cineastas, ilustradores, animadores...- que, invitados por el escritor y periodista de viaje Gabi Martínez, llevaron un rebaño por tierras extremeña para recuperar la tradición de la trashumancia. Cada uno de los artistas que participó en la experiencia ha creado una obra que se presentará próximamente en una exposición conjunta.

Precisamente, antes de la inauguración de la exposición de Charris este jueves, tendrá lugar en el Palacio Almudí la presentación del libro Un cambio de verdad, de Gabi Martínez, quien mantendrá un coloquio con el artista-y amigo- sobre la experiencia que compartieron en tierras extremeñas. 

La segunda serie de la muestra está formada por obra que Charris pintó durante el periodo de confinamiento. Echando mano de esa memoria visual que no es muy de fiar, plasmó rincones del Mediterráneo y "cosas de mi Región" que no podía visitar en ese momento. "Nada es correcto -indica-, las escalas no son así, las playas tampoco, la isla del Barón más o menos... pero es otra cosa lo que quería contar". Así, por ejemplo, el mar de Charris "tiene que ver con muchas historias gráficas, desde los ganchillos populares hasta las tramas japonesas". "Otras veces lo que intento pintar es solo la luz, como cuando en la noche el negro tiene millones de colores dentro".

Es la primera vez que el pintor cartagenero muestra esta nueva forma de pintar en una gran sala como el Almudí, principio de un camino cuyo final no le interesa. "Ni sé cuál es ni lo quiero saber. Me interesa ver qué pasa hoy", asegura, al tiempo que "los cuadros empiezan pareciéndose entre sí, pero luego dejan de hacerlo porque no me acuerdo de lo que he hecho en la solución anterior y es una cosa nueva cada vez".

Ese no saber nada de forma segura, divierte al pintor, acostumbrado a "un proceso creativo más previsible. Lo que hacía era por lo que se me conocía y lo que me pedían Y uno tiene que escaparse de todo eso para poder ser libre", asegura Charris, quien recuerda que aún en una situación tan complicada como la generada por la pandemia, "la pintura tiene que ser presencial, hay que verla". ¿Y el futuro...? "Hay que estar en el hoy. El futuro es una cosa que nos marea y nos complicar la vida", afirma.

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