en un edificio singular del arquitecto antonio bonet

Boyer Tresaco, el museo de arte contemporáneo que sorprende en La Manga

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| 31/07/2021
31/07/2021 - 

MURCIA. Una sorpresa. Eso es lo que depara el interior de un edificio singular situado a la entrada de La Manga del Mar Menor, junto a los 'cubanitos', que fue diseñado en los años 60 por el arquitecto Antonio Bonet. Porque resulta difícil de imaginar que esta edificación -que 'siempre' ha estado ahí y que ha acogido a lo largo de los años desde una tienda outlet de firmas de moda a un taller de motos de agua- albergue en la actualidad un espacioso museo de tres plantas, lleno de luz y de obras de arte. Se trata del Museo Fundación Boyer Tresaco, que abrió sus puertas discretamente durante la pandemia (como no podía ser de otra forma) y que celebra su segundo verano abierto en La Manga con la satisfacción, aseguran, de que cada vez son más los visitantes que recibe, tanto vecinos de la zona como turistas, que se acercan para conocer la obra de este artista. De hecho, este centro de arte contemporáneo ya se incorporó este año a la Noche de los Museos de Cartagena.

Andrea Piedralzar, directora de la Fundación Boyer Tresaco, recibe a Murcia Plaza en una visita en la que llama la atención los grandes y diáfanos espacios con los que cuenta el museo, que no obstante no son suficientes para albergar toda la obra del polifacético artista aragonés, cuya producción abarca pintura, escultura, fotografía, instalaciones, performances... "Necesitaríamos dos o tres edificios más como éste", señala Andrea Piedralzar sobre el legado de Boyer Tresaco, compuesto por más de 1.500 obras. Apunta, en este sentido, que tienen previsto ir renovando las obras expuestas, así como más adelante organizar muestras temporales de otros creadores y diferentes actividades culturales. 

La directora de la Fundación explica que Boyer Tresaco fue un auditor de cuentas que en un momento dado decidió dar un vuelco a su vida, romper con el pasado y dedicarse al arte. Este cisma vital está representado en la instalación 'Vegetal fresco desde España', que data de 1993 y en la que el artista se representa a sí mismo de forma hiperrealista colgado cabeza abajo y con un zapato desprendido en el techo. En la cartela que acompaña la obra, expuesta en Arco en 1993, se puede leer: "estado actual después de sufrir daños en la cara por el agua y en el cuerpo por accidente en transporte. Permanece en dicho estado por voluntad del artista".  

Esta es la pieza más antigua de Boyer Tresaco que se expone en el museo, que ofrece un recorrido por toda su obra (hasta la más actual) y donde además se muestran los distintos libros y catálogos publicados sobre la misma y hasta comparativas de creaciones del aragonés con otras posteriores de otros artistas. "Ha sido un precurso, un pionero", apunta en este sentido Andrea Piedralzar, quien recuerda, por ejemplo, la gran repercusión en prensa que tuvo recientemente la venta de una escultura invisible por parte de un artista italiano, cuando Boyer Tresaco lleva trabajando en ese concepto desde hace más de veinte años. Un exponente de ello es la obra titulada '2.200 decímetros cúbicos de Nada' que se encuentra en este centro de arte contemporáneo.

Concepto de ausencia

Durante el recorrido por el museo también sorprende la variedad de estilos y temáticas que aborda Boyer Tresaco, aunque se pueden encontrar elementos que forman parte de la identidad del artista y que se repiten en muchas de sus obras, como es el vacío de cabezas humanas o la reflexión que realiza sobre la ausencia, que se encuentra en muchas de sus instalaciones. Este concepto está detrás, por ejemplo, del hombre colgado hacia abajo, así como en el cuerpo de una mujer a la que se le ha dado la vuelta (como a un calcetín) quedando solo del derecho un pie (expuesta en Arco en 1994). Otra muestra es la instalación 'Estado de opinión' (2017), en la que crea un espacio rodeado de alambradas con pinchos en cuyo centro hay colocada una silla vacía (en la que, por cierto, se sientan muchos de los visitantes para hacer de esta contemplación una experiencia).

La directora de la Fundación Museo Boyer Tresaco también se detiene ante dos piezas tituladas 'El señor de las morcillas' y 'Meditación con chorizo' (2017) para explicar que en ellas el artista incorporó estos embutidos (reales) como parte de la obra y como más tarde harían otros artistas contemporáneos. 

La numerosa obra expuesta cuenta con un "espacio magnífico" para ser visitada, considera Andrea, quien recuerda que tras trabajar en Nueva York y colaborar con algunas de sus más prestigiosas galerías, Boyer Tresaco quiso instalar su fundación en España, encontrando junto al Mar Menor "el lugar que más nos gustó". Desde esta sede, según informa su directora, siguen cumpliendo también con una labor social, con diferentes proyectos de ayuda que llevan realizando desde hace más de 25 años.

El Museo Funadción Boyer Tresaco se encuentra abierto de martes a sábado, de 11 a 14 horas y de 17.30 a 20.30 horas.

 

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