MURCIA (EP). El Ayuntamiento de Murcia ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de medidas preventivas destinado a la protección y conservación de las estructuras defensivas halladas en el acceso al Palacio Ibn Mardanís. Estas actuaciones, que cuentan con una inversión de 14.985 euros, tienen como objetivo principal asegurar la estabilidad de los restos descubiertos durante las excavaciones arqueológicas del pasado verano de 2025. Los trabajos se centran en dos estructuras de época islámica, la Torre Superior y la Torre Inferior, vinculadas al sistema palatino del Castillejo.
Los resultados de esta campaña, que contó con la implicación de estudiantes voluntarios de la UMU, han sido calificados de excepcionales. Los hallazgos confirman que el Castillejo no era un edificio aislado, sino el núcleo de una extensa ciudad palatina comparable a otros grandes conjuntos andalusíes. Según ha destacado el concejal de Pedanías y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández, los restos apuntan a que el actual camino de subida al palacio es, posiblemente, el acceso original islámico, que en su día estuvo controlado por estas dos torres perfectamente alineadas.
La intervención técnica se regirá por criterios de mínima intervención y reversibilidad, utilizando materiales tradicionales como cal y áridos naturales. El proyecto contempla la limpieza de vegetación y tierra mediante métodos suaves, la retirada de morteros degradados y la consolidación química con agua de cal para fortalecer los muros sin alterar su aspecto original. Además, se protegerán los suelos arqueológicos mediante una lámina transpirable, geotextil y una capa de 15 centímetros de tierra para evitar la erosión y la humedad hasta que se retomen las excavaciones.
En cuanto a la arquitectura, la Torre Superior ha revelado muros de tapial de un metro de grosor y, por primera vez, un muro interior que divide el espacio en dos estancias con suelos de tierra apisonada. Por su parte, la Torre Inferior, desconocida hasta la fecha, confirma la hipótesis de un acceso complejo que podría haber incluido un puente levadizo. Junto a estas estructuras, han aparecido elementos de carácter hidráulico como norias y acueductos, lo que evidencia que el edificio principal se encontraba en el centro de un amplio espacio urbanizado y "palatizado".
Este nuevo paso reafirma el compromiso del Ayuntamiento con el Sitio Histórico de Monteagudo-Cabezo de Torres, un enclave único que alberga más de un centenar de elementos patrimoniales vinculados al legado del Rey Lobo. Las obras, dirigidas por un restaurador especializado y supervisadas por el Centro Municipal de Arqueología, buscan estabilizar y retardar el deterioro de estas estructuras únicas, garantizando que este sistema defensivo medieval pueda ser estudiado y visitado en el futuro.