El Ayuntamiento de Cartagena ha dado el primer paso formal para permitir la ampliación del Colegio La Inmaculada, de los Franciscanos, en pleno Ensanche. La Junta de Gobierno Local aprobó inicialmente, el pasado 3 de julio, la modificación del Estudio de Detalle de la manzana R0-PGMO-1383, delimitada por las calles Juan Fernández, Reina Victoria, Wssell de Guimbarda y Pintor Balaca.
El trámite, promovido por la Provincia Inmaculada Concepción de la Orden de Frailes Menores, abre ahora un periodo de exposición pública de 20 días para que cualquier interesado pueda examinar el proyecto y presentar alegaciones.
La modificación urbanística afecta exclusivamente a la parcela del colegio y no altera las zonas residenciales de la manzana. El objetivo es reordenar volúmenes y alturas para adaptar el centro a nuevas necesidades académicas y deportivas: más aulas, nuevas dependencias educativas, un pabellón cubierto, piscinas y ampliación del aparcamiento en sótano. Todo ello sin incrementar la edificabilidad total permitida por el planeamiento vigente.
Eso sí, además de las obras, se solicitará una licencia de actividad, ya que, al incluir piscinas y pabellón, estas instalaciones serán utilizadas, fuera del horario lectivo, para otros usos dirigidos al público en general. De ahí que se abra un periodo de exposición pública y notificación a los vecinos colindantes.
La publicación en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM) incluye una extensa relación de nombres. No se trata de una medida excepcional ni de ningún tipo de sanción: el Ayuntamiento ha recurrido a la notificación pública tras no haber podido localizar por vía ordinaria a determinados propietarios y titulares colindantes. La ley obliga, en estos casos, a comunicar el acuerdo mediante edicto para garantizar su derecho a participar en el procedimiento.
A partir de ahora, el proyecto podrá consultarse en la Oficina de Información Urbanística, en la calle San Miguel, y en la sede electrónica municipal. Si no prosperan alegaciones o estas son desestimadas, el siguiente paso será la aprobación definitiva, requisito indispensable para que el centro pueda solicitar la licencia de obras y ejecutar la ampliación.
Con esta decisión, el Consistorio activa una fase clave para una actuación que, de salir adelante, transformará de forma significativa el complejo educativo franciscano en uno de los enclaves más consolidados del Ensanche cartagenero.