Opinión

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Desde mi Torre

La magia de la alegría en armonía

"Construyamos un buen presente sin prisas, con contentos, con ayudas al prójimo, sin romper intenciones loables"

Publicado: 02/03/2026 ·06:00
Actualizado: 02/03/2026 · 06:00
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La vida es experiencia. No descubrimos nada nuevo. Hemos de intentar converger el conocimiento con los hechos de modo que se produzca lo que llamamos coherencia. No tengamos dobleces, por favor.

Ha de darse un emparejamiento entre lo que somos, lo que decimos ser y lo que demostramos con los quehaceres cotidianos. No es sencillo, pero conviene disciplinarse para salir adelante un día sí y otro también.

Y desde esa óptica, me digo, surges de un océano de sensaciones, y me expresas como nadie lo que siempre he experimentado. Eres realidad largamente esperada. Llegas entre pareceres y entendimientos que me colocan donde la ilusión alberga sus mejores fragancias. Vamos a ser. Podemos entendernos bien.

Los espíritus de la Naturaleza se suman a los buenos augurios con los que queremos y podemos iniciar una etapa cargada de simbología. Hay mucho que contar. Hemos de reseñar presencias y espacios con los que nos regalaremos influencias divinas. Nos aportaremos mucho.

El itinerario

Inevitablemente hacemos balances, y observamos querencias con las que nos brindaremos lo más importante, que ha de aparecer con ópticas superlativas y divinidades. Hemos preferido esperar, y hoy vemos que fructifica el destino.

 

Tomemos de la mano a nuestros congéneres, a los vecinos, a los amigos y familiares, y no perdamos ni un segundo en la búsqueda de la belleza interior, que ha de aflorar si queremos salvarnos"

 

El embrujo de las primeras horas del encuentro en el que estamos nos invita a ir por los vericuetos más señalados y hermosos. Construyamos un buen presente sin prisas, con contentos, con ayudas al prójimo, sin romper intenciones loables.

Tomemos de la mano a nuestros congéneres, a los vecinos, a los amigos y familiares, y no perdamos ni un segundo en la búsqueda de la belleza interior, que ha de aflorar si queremos salvarnos. Este día indica que sí. Atendamos la senda de la magia.

Sin prisa

Sí, es momento para la alegría: el contento nos ha de llenar el corazón, que crecerá con emociones perfectas. Pronto nos veremos otra vez. Ha pasado un ciclo, y está a punto de iniciarse otro. La vida es, hoy es. Regalamos la comunicación acompañada de sonrisas, y somos en la distracción que puede presentarse como permanente, que seguramente lo será de algún modo.

Podemos crecer con el empecinamiento más maravilloso, con la certeza de un carro alado que nos transporta hacia ese infinito donde seremos bellos por queridos, sin más, defendiendo el interior de las cosas y olvidando lo prosaico. Nos hemos de complacer con las reglas no escritas que nos difundirán el mensaje más brillante. No hemos esperado nada. La visión más extraordinaria, indudablemente, nos oferta exclamaciones con las que fugarnos de cualquier mundo no advertido.

 

La alegría es la base para el comienzo del día, de la semana, de cualquier iniciativa o actividad"

 

Así que nos sinceramos con lo que nos parece una plática maravillosa que nos distrae con sus intenciones más clarividentes. Hemos hecho caso a lo que nos dicta el corazón, y así seremos capaces de enterrar algunos miedos no visibles. Estamos tan listos como queremos. Nos hemos de alentar a preparar los elementos que nos podrían configurar la mejor de las realidades, con la que hemos de avanzar sin mirar atrás. Seamos tan sensatos como podamos.

Las versiones no escritas de cuanto nos gusta nos han de presentar unas pláticas que nos darán coraje y cercanía. No dejemos que las costumbres nos obliguen a estar donde no conocemos nada de cuanto se desarrolla. Secuenciemos las preferencias con unas verdades magníficas, llevadas hasta ese lugar donde el don será la secuencia más ensalzada.

Vamos a inferir. Hemos de usar lo mejor de nosotros mismos para adentrarnos en ese punto donde el todo magnífico es cuanto debería ser. Las sonrisas en el comienzo del día marcan los trayectos por donde hemos de movernos. No cedamos en las convicciones más hermosas, que nos han de gustar como son, en su variable sencillez. Las sensaciones más descollantes nos han de insinuar el tránsito correcto, que posteriormente hemos de tomar para que nada se quede sin la franqueza que nos afianzará en las opciones que hemos decidido. La existencia humana tiene un tanto de estimada, de espiritual. No todo se puede calcular.

Resplandores

La alegría es la base para el comienzo del día, de la semana, de cualquier iniciativa o actividad. Seamos entre las luces que nos dan calor y cobertura ante los elementos que nos proponen ser y querer casi al mismo tiempo.

Hemos adecuado los instantes de enamoramiento a las causas que nos prestan ese amor que es lo que es, mientras es. Nos añoramos, pero estamos seguros de que el reencuentro intelectual será pronto. Nos ayudan los hados de la comunicación y sus eternas sonrisas, que ya tenemos y advertimos de buena mañana.

Hemos de salir de esa apatía convertida en hastío: ya percibimos que ganaremos la partida para regalarla a quienes nos conocen. Tengamos la feria sin cortapisas. Suenan los instrumentos musicales que nos indicarán esa etapa que sabemos cuándo comienza, pero cuyo final dependerá de nosotros.

Es bueno, será bueno, que no tengamos prisa.

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