EL SISTEMA AIP LE PERMITE ESTAR BAJO EL AGUA HASTA TRES SEMANAS

Navantia 'arranca' el motor del S-81 para situarlo en la 'pole position' 

16/04/2021 - 

CARTAGENA. Tras años y años de fracasos y éxitos, Navantia pondrá a flote este mismo mes de abril el primero de los submarinos de la serie S-80, aquella que fue autorizada para su construcción en 2004 y que ha sufrido un buen número de sobresaltos en el camino. El coste inicial del programa era de 2.100 millones de euros y la fecha de entrega estaba prevista para 2013. Sin embargo, esta ha aumentado de forma exponencial a los problemas que han ido apareciendo, para escalar a los 3.600 millones de euros, un incremento de más del 70%.

Este mismo fin de semana el primero de la serie, el S-81, llamado Isaac Peral, saldrá de los talleres y quedará preparado para un acto institucional con la presencia del Rey Felipe VI este próximo jueves 22 de abril. Días más tarde entrará en el agua en el hito más importante hasta la fecha para esta serie.

Con la puesta a flote del S-81, Navantia arranca el motor del primer sumergible 100% español, que espera posicionarlo en la ‘pole position’ de armas navales. Este pasado jueves ya pudimos ver de qué nos hablaban. El director de Ingeniería de la empresa, Germán Romero, junto al director del Astillero de Navantia en Cartagena y del programa S80, Agustín Álvarez, actuaban de guías de los medios de comunicación para enseñar este proceso constructivo que culminará con el Mateo García de los Reyes (S-84), que será entregado en 2027.

Una de sus características sobresalientes es su sistema de propulsión independiente del aire (AIP) de tercera generación conocido como BEST (Bio-Ethanol Stealth Technology), que permite que la embarcación extienda su resistencia, operando de forma independiente bajo el agua hasta tres semanas, lo que reduce considerablemente su nivel de detectabilidad.

También cuenta con un sistema de combate desarrollado por Navantia Sistemas en colaboración con la firma estadounidense Lockheed Martin, con capacidad, única (para la OTAN y la UE) entre los submarinos convencionales de similares características, para lanzar misiles tácticos de ataque terrestre, También cuenta con un sistema de combate desarrollado por Navantia Sistemas en colaboración con la firma estadounidense Lockheed Martin, con capacidad, única (para la OTAN y la UE) entre los submarinos convencionales de similares características, para lanzar misiles tácticos de ataque terrestre "una capacidad única en submarinos convencionales", según explicaba Germán Romero.

El programa S-80 de la Armada española ha tenido un impacto en la economía de España de más de 250 millones de euros anuales en su PIB durante el período de construcción de y más de 6.000 puestos de trabajo al año (directos, auxiliares, indirectos e inducidos), tal y como indican desde Navantia.

Destacan, además, desde el astillero, que el programa es un motor de empleo de calidad importante y supone el 10% del empleo industrial de la Región de Murcia. Genera 2.000 puestos de trabajo al año aproximadamente (directos y auxiliares), pudiendo llegar a los 7.000 incluyendo toda la red de proveedores.

Después de que la semana que viene tenga lugar la ceremonia de puesta a flote y amadrinamiento con Felipe VI, en quince días se hará la maniobra de puesta a flote industrial, que consiste en poner el barco en el agua y dejarlo amarrado en su muelle de pruebas.

Cuando el submarino esté en el mar, estará sometido a una fase de pruebas de puerto, pruebas sobre amarras, que se harán en el muelle de Navantia para encarar la primera navegación, que tendrá lugar en enero del año que viene".

A la Armada será entregado en 2023

Se prevé que, después de un año realizando pruebas, al submarino S81 se entregue a la Armada en el primer trimestre del 2023 y, a partir de ese momento, la cadencia de entrega de los demás buques será de dos años entre ellos, según ha detallado Romero.

Álvarez ha calificado este hito de "momento de gran emotividad y de carga emocional para el astillero de Cartagena porque este programa ha supuesto un auténtico reto, después de muchos años de superación de dificultades y de trabajo muy arduo por parte de la gente de Navantia".

Ha señalado que este programa es "estratégico para Navantia, tanto para su posicionamiento industrial como tecnológico" y desde el principio ha tenido una doble finalidad: "proporcionar a la Armada Española un buque de última generación y darle una ventaja tecnológica en un entorno muy complicado y capacitar a Navantia en el diseño y construcción de submarinos, que es algo que está al alcance de muy pocos países en el mundo".

Con este hito, ha explicado el director de Navantia en Cartagena, España entra a formar parte de un reducido club de "10 países que son capaces de diseñar y construir submarinos".


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