La empresa Pavasal Empresa Constructora S.A.U. se ha adjudicado el contrato para construir un nuevo edificio destinado al mantenimiento y almacenamiento de baterías del submarino S-80 en el Arsenal de Cartagena. El proyecto cuenta con un presupuesto de 987.995,73 euros sin impuestos, que asciende a 1.195.474,83 euros con IVA.
La actuación permitirá levantar una nueva Sala de Acumuladores para el Taller de Baterías, diseñada para alojar dos semibaterías completas de un submarino S-80 y una tercera semibatería destinada al propio taller. En este espacio se realizarán tareas de mantenimiento, carga y descarga de las baterías, que son uno de los elementos clave del sistema eléctrico de estos submarinos.
El edificio se construirá en el interior del Arsenal Militar, sobre el solar que quedó libre tras la demolición del antiguo Taller de Carpintería, situado al norte del edificio de la Base de Submarinos y junto a la central eléctrica del taller de baterías. La obra obligará además a reordenar ligeramente las calles internas del recinto para encajar la nueva nave en la trama del arsenal.
Una nave industrial abierta por seguridad
El proyecto contempla una nave industrial tipo tinglado, abierta para favorecer la ventilación natural durante las operaciones con las baterías. Este diseño responde a una cuestión de seguridad: las baterías de ácido-plomo pueden liberar hidrógeno durante los procesos de carga y descarga, un gas que puede resultar explosivo si se acumula en determinadas concentraciones.
Por este motivo, el edificio contará con ventilación natural permanente y un sistema de ventilación forzada que evitará la acumulación de gases en el interior. Además, se instalará un sistema de recogida de posibles derrames de electrolito para evitar que estos residuos lleguen a la red de alcantarillado.
Equipamiento para manipular baterías de gran tamaño
Debido al peso y dimensiones de los acumuladores del S-80, la nave incorporará un puente grúa que permitirá mover las baterías durante los trabajos de mantenimiento. El interior tendrá pavimentos de hormigón con pintura impermeable resistente a ácidos, mientras que la estructura será de acero y las fachadas se resolverán con paneles metálicos industriales.
El edificio estará diseñado para uso ocasional y con presencia limitada de personal, ya que gran parte de los sistemas podrán ser monitorizados a distancia. Por ello se priorizarán materiales duraderos y de bajo mantenimiento, adecuados para un entorno portuario militar como el de Cartagena.