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ENTOMO AGROINDUSTRIAL

Las larvas murcianas que transforman miles de toneladas de residuos 

21/02/2020 - 

MURCIA. Diego Amores dio un día con la fórmula idónea para transformar los residuos orgánicos en algo que fuera valioso para la industria. Y sólo necesitó insectos para conseguirlo, en concreto, las larvas de una simple mosca soldado negra, que poseen una increíble capacidad para devorar cualquier sustancia y convertirla en valiosos subproductos para la industria agroalimentaria, farmacéutica o de alimentación animal.

“Ahora mismo hay dos grandes retos a nivel social: desarrollar tecnología para valorizar los residuos que generamos y fabricar materias primas de valor de forma local”, explica Amores, Ceo de Entomo Agroindustrial, que participó este jueves en el foro ‘Emprender con éxito en el sector agroalimentario’ como caso de éxito de starups en la Región.

Entomo Agroindustrial se encuentra en el centro de esos dos grandes problemas y han industrializado el ciclo de vida del insecto para extraer diferentes compuestos de interés. El proceso es sencillo. O lo parece. La mosca pone huevos, se convierten en larvas y las engordan durante 10 días con cualquier tipo de alimento, desde purín de cerdo a restos de fruta o verdura. Una vez que han engordado, se ‘sacrifican’ y se extraen tres materias muy preciadas por la industria: grasa, proteína y quitina. 

“Trasformamos una materia prima que tienen un coste bajo en materia prima de alto valor añadido. Los productos que se extraen de la larva tienen destinos comerciales y precios diferentes dependiendo de cómo se ha alimentado”. De hecho, el producto estrella de este proceso es el quitosano farmacéutico, que tiene múltiples aplicaciones y un precio que ronda los 120 euros el kilo. 

En este proceso intervienen millones de moscas y larvas. Cada cabina de moscas adultas contiene alrededor de 20.000 moscas y en su instalación madre, el centro de investigación que inauguraron en Cehegín hace tres meses, tratan 2,5 toneladas de residuos en una instalación de 400 metros cuadrados con 15 cabinas. Es decir, 300.000 moscas que generan millones de larvas para transformar casi 1.000 toneladas de residuos al año.

“Igual puede parecer muy artesano, pero no. La sala donde están los adultos tiene sensores que recogen datos con los que estamos generando un software, que con inteligencia artificial puede modificar las condiciones de crecimiento de las larvas. No es criar cuatro moscas. El objetivo es controlar desde Cehegín una factoría que esté instalada en China”, explica.

Lo más importante de esta tecnología, destaca Amores, “es que es modulable y escalable”. Es decir, se adapta a cualquier lugar y circunstancia. “Podemos poner una granja de insectos en un contenedor de 12 metros y colocarlo en cualquier pueblo para que el orgánico se transforme ahí, o bien adaptarla a una planta de producción industrial. No hay límite”.

Entre sus clientes hay empresas de todo tipo y también trabajan para la administración debido a la nueva legislación que obliga a tratar los residuos cada vez en mayor proporción. Señala que “incluso podemos hacer tratamiento de agua residuales utilizando los lodos para alimentar a la larva”.

Además, todo lo que entra en el proceso tiene un valor. Todo se aprovecha. Incluso el detritus sobrante es utilizado como fertilizante. No hay residuos secundarios lo que hace de este negocio un ejemplo perfecto de economía circular. “Entre el vertedero, y los hogares y las empresas están los insectos para transformar en materia prima útil todos los desechos orgánicos”, destaca.

Entre sus proyectos destaca el Valuewaste, en el que van a tratar  los residuos del contenedor orgánico en la planta de Cañada Hermosa. O la que realizan con Juan Jiménez para tratar el purín de cerdo. Pero quizás la más ambiciosa es la convocatoria 100 de CDTI ‘Biopro’, actualmente en fase de prueba, y que tiene como objetivo construir una planta industrial para la transformación de los residuos de una fábrica de cerveza de Mahou-San Miguel. “Es un reto desarrollar tecnología para tratar de forma eficiente tantos residuos”.

También están involucrados en proyectos internacionales, con unas expectativas de expansión ambiciosas que llevarán en el futuro esta tecnología de tratamiento de residuos a Colombia, India y China. “La clave de todo es poder tratar los residuos allí donde se generan. El modelo de negocio se puede poner en cualquier sitio y hacer un mercado de los productos finales”.


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