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crónica del Debate en Princesa por el liderazgo del PSRM-PSOE

Vélez y sus disparos de "unidad contra el PP" versus el "socialismo de alpargatas" de Retuerto

Princesa, sede del PSRM-PSOE, acogió este martes el debate entre los dos candidatos a la Secretaría General del partido. Fotos: MARCIAL GUILLÉN (EFE)

10/11/2021 - 

MURCIA. El duelo en Princesa por el liderazgo del PSRM-PSOE reunía muchos indicios para ser un debate de guante blanco. No fue así exactamente. El cara a cara entre Pepe Vélez y Lourdes Retuerto, aunque marcado por el tuteo y un tono afable -"compañero Pepe, compañera Lourdes"-, dejó pullas internas e intercambios de golpes entre dos candidatos que han compartido ejecutiva y ahora pugnan por la Secretaría General. E igualmente deparó muchas coincidencias, especialmente a la hora de diagnosticar el estado de la Región de Murcia. Pero también hubo matices y posiciones opuestas: si Vélez enarboló el discurso de la unidad y la apuesta por un proyecto ganador para derrotar a la derecha en 2023, Retuerto abogó por "el socialismo de alpargatas", el que "pisa la calle", se aleja de "los salones y las moquetas" y se pone del lado de "los trabajadores".

Se esperaba una Lourdes Retuerto decidida al ataque, dada la condición de favorito de su contrincante, pero sorprendentemente fue el delegado quien lanzó los primeros dardos, alejándose de su perfil contenido del que ha hecho gala en la Delegación del Gobierno, evocando por momentos su fama de político combativo y mordaz: "No es necesaria una Secretaría de Militancia", le espetó. "¿Para qué, si todas las secretarías tienen en cuenta a los militantes?". E incluso se defendió cuando ella no parecía haberle atacado de forma explícita: "Faltar al respeto a la dirección saliente no es positivo", sostuvo Vélez, a lo que replicó la senadora: "Yo no lo he hecho, porque he formado parte de esa ejecutiva".

El delegado repitió esa consigna en varias ocasiones -"No reniego del proyecto que ganó las elecciones en 2019"-, dominando el terreno e impidiendo a Retuerto que profundizara con el bisturí en la gestión de la dirección regional en los últimos cuatro años. Apenas hubo autocrítica interna. Ante los ojos de la militancia, que por streaming pudo seguir el duelo, moderado por el jefe de prensa del PSRM, David Cano, Vélez resaltó "el dignísimo trabajo" del secretario general saliente, Diego Conesa, de quien dijo sentirse "orgulloso". La senadora marcó perfil propio, pidiendo sumar "talento e independencia" al partido, y llegó a decir que se habían cometido errores, pero no precisó cuáles. "Me presento para ilusionar a la militancia", entonó Retuerto. "Para conseguir una alternativa transparente y coherente y también para cambiar inercias internas que perjudican al partido", añadió, sin ahondar en ellas tampoco y abogando por dar cabida a todas las sensibilidades del PSRM.

Foto: MARCIAL GUILLÉN (EFE)

La baza sentimental 

Un debate entre compañeros de siglas no es lo mismo que confrontar contra el adversario político. No se busca convencer a la ciudadanía, sino que se dirige a la militancia, a los incondicionales del partido. Hay otras claves, como los lazos sentimentales, los guiños a los fieles, los ganchos contra el enemigo común (la derecha)... Y de eso sabe Vélez, afiliado desde los 16 años, "socialista de base y corazón" y que invocó su pasado triunfador durante su periplo como alcalde de Calasparra y también sus heridas de guerra por las batallas contra el PP y sus denuncias contra él. "Las he ganado todas", proclamó. "No van a poder con los socialistas". También jugó la baza sentimental Retuerto, que relató que milita desde los 12 años y se crio en un hogar que respiraba socialismo por los cuatro costados: "La represión franquista hizo que mis abuelos pasaran años muy difíciles. Mi abuela era republicana socialista y mi abuelo era dirigente comunista en el País Vasco. Eso te marca de por vida".

Ambos comparten el mismo deseo: acabar con 26 años de gobiernos del PP, que han "sumido a la Región en un pozo sin fondo". Pero las recetas no son las mismas. 'Unidad' fue la palabra que más repitió el delegado: "Es el momento de unirnos en torno a un proyecto ganador contra Fernando López Miras". Vélez reivindicó un PSRM "solvente y fuerte", preparado para el gran desafío de 2023: las elecciones. "Hay que ser capaz de plantar cara al PP y a esta derecha de tránsfugas que no respeta a la sociedad murciana". Retuerto, en cambio, admitió el gran problema al que se enfrenta la izquierda en la Región: "Es muy complicado gobernar aun ganando, pues hay que romper la barrera del 40-60%", en referencia al electorado, tradicionalmente escorado a la derecha en tierras murcianas. "Hay que romper las barreras clientelares del PP".

Foto: MARCIAL GUILLÉN (EFE)

Los dos tenían muy interiorizado los problemas de la Región. Fue el espacio en el que menos leyeron sus notas y más miraron a cámara. Tanto se lo sabían que incluso Vélez los enumeró cuando no tocaba, en el bloque del debate interno. Dio igual el desliz, porque los dos coinciden en corregir las desigualdades, en solucionar el problema del paro, en atajar la disparada deuda autonómica. Y, por supuesto, la corrupción, tan denunciada en esta legislatura: "Un político tiene que tener dignidad", clamó Vélez, que citó escándalos como la polémica de López Miras y Teodoro García Egea con las listas de espera. "El Mar Menor es el paradigma de lo peor que se puede hacer en la Región de Murcia", remachó Retuerto, zanjando que el diagnóstico "es catastrófico". 

El delegado asegura recibir insultos en redes

La tregua no duró mucho: Vélez volvió a disparar su artillería. Presumió de tener una mochila de trabajo y de conocer los 45 municipios al tiempo que culpaba a la senadora de "despreciar el trabajo de la anterior directiva". También puso en duda que ella "no ponga en valor" la labor de todas las agrupaciones. "Te han informado mal, compañero Pepe", respondía ella. Eran los instantes más tensos -dentro de lo que cabe- del debate. El delegado acusó al equipo de Retuerto de insultarle en las redes sociales. "Te lo demuestro claramente con los Facebook y los Twitter [sic] que han salido criticando mi proyecto. Eso no se debe hacer. Eso no suma ni hace partido: no nos une". 

Foto: MARCIAL GUILLÉN (EFE)

La sangre, no obstante, no llegó al río. Vélez relajó el tono ya al final del debate, acabó por elogiar el trabajo de la senadora en los últimos años y conminó a pelear juntos: "Con la derecha habrá que confrontar. Pero no de manera desleal entre nosotros". E insistió en que el proyecto ganador "ya lo tienen". Aprovechó el minuto de oro para subrayar que el PSOE es "la única esperanza de los que no tienen nada y siempre pierden" y pidió el voto "para ganar las elecciones y sacar a la derecha del Gobierno regional". 

Por su parte, Retuerto, que remarcó la importancia de la militancia, basó su discurso final en la conquista de la calle para evitar casos como las manifestaciones del ERE del Sabadell, en las que, aseveró, "no hubo nadie del PSOE". Para la senadora, el PSRM tiene que "recuperar el tejido social y ser el referente de los murcianos para poder gobernar la Región". Porque la patria del PSOE "está en las aulas de la escuela pública y en las camas de los hospitales públicos". Dicho queda. Los más de 5.000 militantes socialistas pudieron tomar nota. Ellos dictarán sentencia el próximo 20 de noviembre.

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