no esperan una recuperación

Las peluquerías tocan fondo con 700 locales en peligro: "No sé hasta cuando voy a aguantar"

19/08/2020 - 

MURCIA. Las peluquerías reclaman una bajada del IVA al 10% -se mantienen en el 21%- y aseguran que 16.000, de los 45.000 locales en España, están en riesgo de cerrar, así como la destrucción de 20.000 empleos, provocado por la crisis sanitaria de la covid-19. En la Región, alrededor de 700 locales, de los más de 2.000 existentes, temen bajar la persiana para siempre.

A pesar del ‘boom’ que tuvieron las peluquerías nada más levantar el confinamiento, esto no ha sido suficiente. Hasta un 20% de los establecimientos no abrieron tras el comienzo de la desescalada, y los que sí lo hicieron, más de la mitad no han trabajado ni a un 30% de su capacidad. "Estuvimos un mes trabajando sin parar, pero ahora vamos mucho más tranquilos. Es una situación rara.", comenta Juan Luis Romero, propietario de la peluquería J. Romero Peluqueros.

Muchos de los salones no disponían de un amplio espacio. La mayoría son establecimientos con menos de tres trabajadores y, con motivo de las normas de seguridad y de prevención, durante la desescalada, no podían atender a más de un cliente a la vez, y si a eso le sumamos la mítica situación de un tinte, mientras que este se seca lo normal sería atender a otro cliente, pero no era posible.

"Me iba del salón más tarde de mi horario habitual, y aun así atendía a menos personas de lo que haría de normal. No compensaba nada", comenta la propietaria del salón Elektra.

Por ello, Miguel Ángel, propietario de la peluquería Avena Negra, ha decidido invertir en otro local más amplio donde pueda atender a dos o tres personas a la vez "como antes", y evitar que tanto el cliente como él mismo se sientan "incómodos", además de que "no sale rentable".

Y a esto hay que sumarle que, entre cliente y cliente, los profesionales deben desinfectar tanto los instrumentos usados como el espacio de trabajo, por lo que no se puede dar cita de seguido. "Es tiempo que se pierde, yo soy una persona solo y, aunque ahora pueda tener a tres personas al mismo tiempo, no meto a más de dos, porque cada vez que cambio de persona tengo que desinfectar todo, ya no solo por ellos, sino también por mí", explica la profesional.

"Vamos a 45 minutos por persona más o menos. Tenemos que desinfectar todo. El local es bastante amplio y podemos permitirnos que haya dos personas esperando con sus distancias de seguridad, pero en el momento que alguien se sienta en un lugar, hay que desinfectar. Depende del trabajo, pero antes íbamos a 30 minutos por persona", comenta Juan Luis.

A todo esto, hay que añadirle la falta de comuniones y bodas este año, así como eventos más específicos, ya que el confinamiento y la cancelación de estos tuvo lugar en los meses de mayor celebración. Todo ello ha supuesto una pérdida de 200 millones de euros del sector desde el 4 de mayo.

Por otro lado, no es solo los clientes que quieran ir a la peluquería, sino los productos que se venden para el cabello. "En verano la gente pedía productos para proteger el cabello del sol, por ejemplo, y ahora nada. Mucha gente no se va este año de vacaciones, no hay dinero. Yo ya no compro lotes como antes, compro dependiendo de la demanda del producto", asegura la peluquera.

Aunque no es solo el tema económico. La gente no sale a la calle por miedo. "La persona que venía una vez a la semana, ahora viene una vez al mes. No salen, para qué se van a arreglar el pelo si no van a ir a ningún lado. La peluquería ha caído un 70%. No sé hasta cuando voy a aguantar", afirma.

"Hemos decidido no comprar a los comerciales ni marcas oficiales, no nos sale rentable. Se están aprovechando."

Algunos clientes han sentido la necesidad de cambiar de unas peluquerías a otras. Para muchos, lo más importante es sentirse seguro, y esto Miguel Ángel lo ha notado. "Debido a las medidas de seguridad de mi local, la gente decide venir aquí. Para mi han aumentado los clientes que solía tener habitualmente,  de hecho, no me he ido de vacaciones para poder antender las citas que tengo", afirma.

De todas formas, esto no compensa el gasto que están produciendo las peluquerías. No solo están perdiendo dinero, sino que encima han tenido que invertir, sobre todo en la compra de productos desechables y productos de desinfección. "Ya usaba los productos de antes, pero ahora hay que tener más, y si ahora, por ejemplo, me vendían 50 capas desechables a 10 euros, ahora me venden 25 por el mismo precio", explica, al igual que el profesional de Avena Negra, "cada servicio me cuesta 2,45 euros más que antes, aunque yo no lo cobro".

El peluquero muleño Juan Luis Romero tampoco entiende la "poca comprensión" en una situación como esta. "Los productos han subido, por lo que los precios de venta en las peluquerías también suben, y la gente como es normal se queja. Hemos decidido no comprar a los comerciales ni marcas oficiales, no nos sale rentable. Se están aprovechando".

Los profesionales del sector reivindican una bajada del IVA a un 10%, en un momento en el que la crisis sanitaria está afectando al sector, aunque llevan años intentándolo. El IVA se subió a un 21% en 2012 y no se ha tocado en ningún momento.

Aun así, no ven la luz a final del túnel. La bajada del IVA sería "ideal" para el sector, pero justo ahora todos son conscientes de que los impuestos van a subir. "Hay asociaciones que están dando la cara por nosotros, pero no los escuchan", afirma la profesional.

"De un 12% subieron a un 21% de golpe. Prácticamente trabajamos para pagar. La mitad o más de lo que ganas se te va. Hemos estado recibiendo las pequeñas ayudas de los autónomos, así como de nuestro Ayuntamiento de Mula -con lo que han podido salir adelante- pero hemos estado mucho tiempo sin trabajar. Nosotros nos esperamos otro confinamiento, no vemos una recuperación", confiesa Juan Luis.

"Si llama un cliente pues abro el local y si no tengo a nadie pues libro. Tengo que aprovechar cada cliente, no está la situación para como para decir 'no'"

Aunque Miguel Ángel  haya aumentado el número de clientes en su local, no se plantea contratar a nadie. "No me lo puedo permitir. Antes del confinamiento mi compañera de trabajo decidió irse voluntariamente, y ahora, hasta que no cambie la situación, voy a arreglarme yo solo".

La subida del IVA provocó un retroceso y degradación de un sector compuesto en aquel momento por 48.000 salones de peluquería y estética en toda España, y que, a partir de ese momento, en apenas dos años, perdió cerca de 8.000 locales.

"De momento lo que estoy ganando lo destino a mantener el local abierto. No me he ido de vacaciones, estoy abriendo por demanda. Si llama un cliente pues abro el local y si no tengo a nadie pues libro. Tengo que aprovechar cada cliente, no está la situación para como para decir 'no'. De los ahorros puedes tirar hasta cierto punto, no están ahí toda la vida", explica la trabajadora del salón.

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