donde fue hallada 'la diosa de los lobos'

El santuario ibérico de La Nariz, en Moratalla, inicia su camino para ser declarado BIC 

13/04/2021 - 

MURCIA (EP). La dirección general de Bienes Culturales, adscrita a la Consejería de Educación y Cultura, ha incoado el procedimiento de declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de zona arqueológica, a favor del santuario ibérico de La Nariz, en la Umbría de Salchite (Moratalla), según recoge este martes el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM).

La Resolución apunta que este espacio ibérico constituye uno de los principales exponentes de este tipo de santuarios rupestres de la Región de Murcia, así como uno de los yacimientos más significativos para el estudio de la religiosidad de la cultura ibérica. Además, su potente presencia le convierte en un hito en el paisaje sobre los campos de San Juan, pues parece articular el territorio ibérico en torno al valle del río Alhárabe.

El Santuario Ibérico de La Nariz fue dado a conocer por el profesor Pedro Antonio Lillo en su trabajo sobre el poblamiento ibérico en Murcia. Asimismo, fue objetivo de un estudio monográfico en el marco del XVI Congreso Nacional de Arqueología, celebrado en Murcia bajo el título Una aportación al estudio de la religión ibérica: la diosa de los lobos de la Umbría de Salchite.

La importancia y la singularidad del yacimiento se ponen de manifiesto en el fuerte impacto que estas publicaciones produjeron entre los especialistas, ya que desde su descubrimiento ha llamado la atención de investigadores que han tratado obre la religiosidad ibérica.

Más recientemente, el yacimiento fue objeto de una excavación arqueológica oficial por J.A. Ocharán, en el marco de la parte central de su tesis de Doctorado.

En la cumbre del mismo cerro se localiza un poblado prehistórico tradicionalmente encuadrado en la Edad del Bronce. En la Carta Arqueológica Regional se le denomina Poblado de la Umbría Salchite, y es un yacimiento ubicado donde la tradición popular situaba un castillo moro.

Según los informes, es posible que corresponda al Puntal de la Cueva de la Capilla, citado en un estudio del investigador Emeterio Cuadrado. Debido a la proximidad de ambos yacimientos, cuyos polígonos de protección se solapan, se considera que el procedimiento debe englobarlos a los dos.

Ambos yacimientos se localizan en la Sierra de los Calares de la Capilla. Las cuevas de La Nariz se hallan en la fachada meridional, próxima la cumbre, virtualmente colgadas en el cantil de calizas dolomíticas que domina la panorámica de los Campos de San Juan. El yacimiento se localiza en una altitud de 1.300 metros y una altitud relativa sobre el valle por el que discurre el río Alhárabe de 270 metros.

Sus accesos son de notable dificultad a lo largo de las cornisas del cantil. Una vez a la altura del yacimiento, el único acceso es a través de una estrecha cueva que, haciendo de codo, da a la reducida explanada de pronunciada pendiente que hay frente a las cuevas, una por la que se accede y las siguientes, que son casi idénticas.

En toda la zona, y también en el túnel de acceso, se observa que
las aberturas naturales se han retocado por el hombre, que las ha agrandado rompiendo la roca.

El poblado prehistórico ocupa un espolón rocoso delimitado por cantiles de 40 metros de altura y por una ladera de fuerte pendiente al noroeste, mientras que al noreste es la prolongación de la línea de cumbre, con un terreno prácticamente llano.

Desde el lugar se controla visualmente la totalidad del Campo de San Juan al situarse sobre 250 metros de altura en el cierre nororiental de esta depresión. La zona se caracteriza por una línea de cumbre amplia y casi llana, que contrasta con los cantiles de casi 50 metros de desnivel de la vertiente meridional.

Descripción del yacimiento

El santuario ibérico se halla en un profundo abrigo compuesto por cuatro cavidades contiguas, las dos intermedias de menores proporciones pero más profundas que se asemejan, en la distancia, con unas fosas nasales, aspecto por el que recibe el nombre de La Nariz.

Los materiales arqueológicos son frecuentes en uno de los sectores, fundamentalmente cerámicas compuestas por pastas comunes, asociadas a anforiformes y tinajillas, cerámicas de cocina, ollas de borde vuelto y producciones de importación.

Especialmente significativo fue el hallazgo de un fragmento cerámico pintado que muestra una figura femenina -sacerdotisa o diosa-, sobre cuya lectura iconográfica e interpretación se ha centrado la mayor parte del debate hasta ahora.

Por otro lado, también se encuentra industria lítica en sílex y cuarcita, así como se tiene referencia del hallazgo de objetos en bronce y de un as republicano. Las excavaciones efectuadas por J.A. Ocharán han identificado cerámicas desde el bronce final a época íbero-romana, siendo esta última fase la que ofrece mayor cantidad de materiales.

Asimismo, se han documentado exvotos y ofrendas sobre la roca y dentro de pequeñas grietas: adornos de carácter personal, fíbulas, anillos, pulseras, pequeñas puntas de flecha, pesas de telar, fusayolas, punzones y conchas de almejas.

Estos elementos denotan la realización de ciertas prácticas. Por ejemplo, la presencia de anillos y aros se ha relacionado con la iniciación y la posible ofrenda ritual de pelo en la Umbría, al igual que en otros lugares del Mediterráneo antiguo y en los santuarios íberos de la Alta Andalucía.

Los hallazgos de formas cerámicas abiertas apuntan a posibles prácticas de libación durante la frecuentación del santuario.

Tanto las características de los materiales cerámicos como el patrón de asentamiento, esto es, un espolón cerrado con muralla, se ajustan al modelo de poblamiento de la Edad del Bronce conocido en la comarca, si bien no se encuentran elementos que se puedan considerar como argáricos --por ejemplo, urbanismo en terrazas, enterramientos en hábitat y morfo-tipos cerámicos, entre otros--.

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