MURCIA. "1 de marzo de 1981. España es un país convulso que apenas está despertando a la democracia, pero si hay algo sagrado los domingos, es el fútbol. Aquella tarde, el Camp Nou ruge. Enrique Castro ‘Quini’, el delantero centro del FC Barcelona y el jugador más letal de toda la Liga, acaba de endosarle dos goles al Hércules. Sale del estadio, se sube a su coche y… se esfuma en la noche barcelonesa. No es una fuga. No es un accidente. Es el inicio del secuestro más mediático, surrealista y tenso de la historia de nuestro país". Así ha presentado Movistar Plus+ este suceso que ahora revive la serie Por cien millones, que se estrenará el 26 de marzo.
Un actor murciano ha sido el encargado de dar vida al carismático futbolista en esta serie que cuenta "la intrahistoria del secuestro del jugador, el crimen chapucero que paralizó a toda España", según ha informado la plataforma. Se trata del pachequero Agustín Otón, quien ha contado a Murcia Plaza que "la serie se ha rodado en un tono de comedia. Es verdad que la situación fue muy disparatada y creo que lo que mucha gente no sabía es quiénes fueron los secuestradores. Eran tres parados de Zaragoza, en unos tiempos en los que la situación en España era un poco desastrosa a nivel laboral, que decidieron secuestrar a ese jugador de fútbol. Lo eligieron de la manera más chorra, leyendo la revista 'Lecturas' para ver a quién secuestraban. Iban descartando porque uno era muy escandaloso o la otra hablaba mucho, hasta que vieron a Quini y dijeron: "este, que es muy majo y muy buen tío". De hecho, Quini terminó empatizando con ellos, porque algunos eran padres de familia y él mismo venía de unos orígenes muy humildes, por lo que entendía perfectamente la situación por la que estaban pasando".
Por cien millones -compuesta por tres episodios de 50 minutos- refleja cómo la noticia cayó como una bomba. "¿Quién tenía a ‘El Brujo’? ¿Terroristas? ¿El crimen organizado internacional?", se preguntaba la sociedad española, tal y como recuerda Movistar Plus+. Las exigencias no tardaron en llegar a las oficinas del club azulgrana: los captores querían cien millones de pesetas -una barbaridad para la época- ingresados en una cuenta numerada en Suiza. "Si no había dinero, no habría Quini", añaden desde la plataforma.

- El director con los tres secuestradores -
Así, durante 24 días, el país contuvo la respiración. Mientras la policía peinaba cada rincón, la gran estrella del fútbol español sobrevivía encerrada en un zulo claustrofóbico, excavado bajo un taller mecánico en un barrio humilde de Zaragoza. "Pero lo que hace que Por cien millones sea una serie absolutamente magnética es lo que pasaba al otro lado del candado de ese zulo. Porque los secuestradores no eran gángsters de película. Eran Alfonso, Raúl y Salva: tres mecánicos de barrio, tres currantes asfixiados por el paro, las deudas y la pura desesperación. Tres tipos normales que pensaron que dar el 'golpe del siglo' sería pan comido", desvelan los creadores de la serie.
Para dar vida a este cóctel de drama, tensión y comedia negra, los creadores Nacho G. Velilla (Menudas piezas, Aída) y Oriol Capel han reunido a Raúl Arévalo, Vito Sanz y Gabriel Guevara para encarnar a los secuestradores.
Agustín Otón señala que "a Raúl Arevalo ya lo conocía porque habíamos trabajado juntos en una película. El hecho de currar con él nuevamente ha sido muy gratificante porque ya teníamos muy buena relación. La verdad es que ha sido como un padre y me ha protegido mucho en este rodaje. Los otros dos compañeros, Vito Sanz y Gabriel Guevara, que son los otros dos secuestradores, han sido también unos compañeros excelentes. Creo que las personas que podemos tener un dominio de la comedia, cuando trabajamos juntos como que la cosa fluye muy bien, es más divertido y más llevadero. Luego también han participado personas como mi mujer o Teresa Rabal, con la que tuve una secuencia un día, lo cual me hizo mucha ilusión por ser una compañera de la tierra".
El pasado domingo 8 de marzo, el Festival de Cine de Málaga (Cine Albéniz) acogió la proyección de los dos primeros episodios.