MURCIA. El mapa del tranvía de Murcia empieza a dibujarse más allá del casco urbano, pero a ritmos distintos. Mientras el Gobierno regional acaba de activar una inversión de 844.000 euros para estudiar la viabilidad técnica de conectar el trazado con Alcantarilla, Molina de Segura y Santomera, el Ayuntamiento de Murcia mantiene la vista puesta en el calendario: octubre es el mes clave para dar el 'empujón' definitivo al proyecto que debe llevar los raíles hasta la estación intermodal de El Carmen.
Y es que, este martes se ha anunciado que La Comunidad ha movilizado 844.078 euros para poner en marcha la maquinaria administrativa que, sobre el papel, debería conectar Murcia con Alcantarilla, Molina de Segura y Santomera. No es solo un anuncio; es el inicio de un proceso técnico de tres años encargado a Urbamusa.
Este contrato no solo busca trazar líneas sobre un plano. A través de seis fases, se analizará con lupa la viabilidad técnica y ambiental de una ampliación que los municipios vecinos reclaman como una alternativa real al coche privado. Es, en esencia, el primer paso en firme para que el tranvía deje de ser un servicio municipal y pase a ser una red regional.
El centro, en una carrera contra el reloj
Sin embargo, mientras la periferia arranca motores, el proyecto que debe vertebrar el casco urbano sigue en una tensa espera. El objetivo tiene fecha en el calendario: octubre. Ese es el límite para que el Ayuntamiento de Murcia presente al Ministerio de Transportes el proyecto de ejecución que permita cruzar el río y llegar a la futura estación intermodal de El Carmen.
No hay margen de error: si el consistorio no pone sobre la mesa un documento sólido en ocho meses, el protocolo firmado hace dos años podría quedar en papel mojado, poniendo en riesgo el convenio a tres bandas (Estado, Región y Municipio) que debe sufragar la obra.
Curiosamente, el destino de ambos proyectos pasa por las mismas manos. La Urbanizadora Municipal (Urbamusa) se sitúa como el eje técnico de esta doble ampliación: mientras diseña el futuro hacia las pedanías por encargo de la Comunidad, trabaja a destajo para culminar la asistencia técnica que necesita el tramo del centro.
En definitiva, Murcia se juega en estos meses pasar de una línea única a un sistema de transporte metropolitano. El dinero para el estudio hacia Alcantarilla ya está en la mesa; ahora falta ver si el "empujón" hacia el sur llega a tiempo para que el puzle de la movilidad murciana encaje por fin.