Archivo Regional

Aquellas tardes de cine... a través de la colección de diapositivas de publicidad de Alfonso Santos

22/04/2020 - 

MURCIA. Estos tiempos extraños en los que los cines han echado la persiana y se desconoce cuándo-y cómo- el público podrá volver a las salas, son propicios para recordar aquellos días pasados en los que ir a ver una peli era el mayor de los entretenimientos; también es verdad que no había mucho más donde elegir. Esto lo sabe bien Alfonso Santos, quien se ha convertido en "el guardián de los recuerdos del cine y el teatro de Cartagena", como él mismo dice, después de haber atesorado durante sus 52 años trabajando en este sector una multitud de recuerdos y de valiosos documentos. Los primeros están en su prodigiosa memoria -¡se acuerda de todo como si fuera ayer!- y los segundos, en su colección, compuesta por 10.000 programas de mano y 50 aparatos de cine, entre otros objetos de valor. Parte de esa colección se puede visitar virtualmente en la nueva página web del Archivo Regional, donde una galería de imágenes muestra 176 diapositivas publicitarias, propiedad de Alfonso Santos, que fueron proyectadas entre los años 40 y 70 en los cines de la ciudad portuaria.

Se trata de imágenes, muchas de ellas con un componente artístico considerable, que se proyectaron en los cines durante esas tres décadas, con información sobre próximos estrenos, anuncios comerciales, avisos y consignas, tanto morales como políticas. Todo un recorrido evocador por aquellas tardes de cine de sesión doble. "¿Te preguntarás por qué tienen tanta calidad? Porque yo tengo los originales de esas diapositivas, las he ido guardando durante muchos años", explica Alfonso Santos, quien comenzó a trabajar en el cine como aprendiz de operador cinematográfico con sólo 12 años, llegando a ser con el tiempo gerente del Nuevo Teatro Circo de la ciudad. 

Fondos del Archivo Regional de la colección de Alfonso Santos    

Haciendo gala de su buena memoria, este amante del cine -"si volviera a nacer, sería reincidente"- recuerda perfectamente con qué películas se estrenó en el oficio allá por el año 63: El analfabeto, de Cantinflas; y una de vaqueros, Duelo en la Alta Sierra. Tampoco puede olvidar con qué filme le despidieron en 2015 cuando se jubiló; no podía ser otra que Cinema Paradiso, con la que este cartagenero se siente identificado, ya que fue un niño como Totó, corriendo de un cine a otro para llevar las bobinas de las películas a tiempo para la siguiente sesión; y con los años, se convirtió en Alfredo, un operador de cámara mayor enamorado del cine.

Cartagena, una plaza privilegiada

Alfonso Santos considera que Cartagena, donde él ha contabilizado la existencia de un  total de 97 cines desde 1896, fue una plaza privilegiada para los cines, ya que tenía público todos los días: entre semana las salas se llenaban de marineros y los fines de semana del público en general. Una idea de la importancia que tenían las artes escénicas y el séptimo arte en aquella época es que el Cine Central llegó a tener 43 empleados.

Fondos del Archivo Regional de la colección de Alfonso Santos     

Santos trabajó para una empresa alicantina, perteneciente a Luis Martínez Sánchez, que tenía salas en diferentes ciudades españolas y una buena red de distribuidores, por lo que "las películas se estrenaban en Cartagena hasta un año antes que en Murcia". Además, tantos años trabajando en cines y teatros de la ciudad portuaria le han dado la oportunidad de conocer a muchos de los artistas que salían en la gran pantalla y que actuaban en esos escenarios. Es el caso de Arturo Fernández, Concha Velasco, Rafaela Aparicio o la mismísima Sara Montiel, entre otros muchos.

Y de anécdotas para qué hablar... la primera que se le viene a la mente a Alfonso Santos es aquella que protagonizó la segunda vedete de una compañía, oriunda de un pequeño pueblo alicantino y a la que apodaban La Mondonguera. Mientras cantaba, en el entonces Teatro Circo de Cartagena, una canción cuyo estribillo decía "¿a qué no sabes como me llaman?", alguien del público le contestó: "Te llaman La Mondonguera". Se hizo el silencio y el auditorio se quedó expectante a ver por dónde salía la artista de variedades. Finalmente, ésta contestó: "Veo que entre todos ustedes ha venido un hijo de puta de mi pueblo". 

Alfonso Santos disfruta desde su confinamiento recordando toda una vida vinculada al espectáculo y a eso que se ha venido a llamar la fábrica de sueños. Ya jubilado, sigue investigando y reuniendo datos sobre este tema que le apasiona y que ya plasmó en su libro Cines y teatros de Cartagena, del que se realizaron dos ediciones. "El mérito no es mío, es del tema", dice modesto este "guardián de recuerdos".

Esta es una selección de imágenes de los fondos que tiene el Archivo Regional de la colección de diapositivas propiedad de Alfonso Santos:

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