MURCIA. La empresa murciana TProtege acaba de estrenar un nuevo consejo de administración en un momento de especial relevancia, pues es una de las sociedades involucradas en la puesta en marcha del centro de chips en la Región de Murcia.
Al fin y al cabo, se trata de una empresa vinculada a OdínS, principal impulsora de este proyecto junto a la suiza WiseKey y la firma francesa SealsQ. De hecho, hasta ahora era Odín Solutions SL la que ejercía el papel de administrador único de TProtege Sistemas de Seguridad y Control.
Ahora, Antonio Fernando Skarmeta pasa a ocupar la posición de presidente del consejo de administración, mientras que José Trigueros, CEO de OdínS, ejerce como consejero delegado. Completan este órgano Antonio Marín junto con su hermano Francisco, Augusto Fuertes, Francisco Martínez Asensio y la compañía Inversarán SL, perteneciente a la familia Aranguren. Por su parte, Miguel Ángel Cantos cumple la función de secretario no consejero, mientras que el cargo de vicesecretario recala en Iván Echevarría.
Esta agrupación de nombres pertenece a algunos de los negocios más relevantes de la Región que han invertido en el futuro centro de chips, pues TProtege ha actuado como vehículo para la entrada de varios empresarios murcianos en el capital de este proyecto.
En concreto, la familia Marín Giménez, Grupo Fuertes, la familia Aranguren, Inforges, Antonio Abellán Caravaca, María del Pilar Berral, la Sociedad de Capital Riesgo Murcia Emprende, y Luis Miguel García, junto con los propios miembros de Odín Solutions, aportaron en conjunto 10 millones de euros para financiar el 25,5% de esta iniciativa, tal y como quedó establecido en el pasado mes de octubre.
Al fin y al cabo, otro 25,5% se distribuye entre las compañías internacionales WISeKey y SEALSQ, mientras que el 49% restante ha sido asumido por el Estado a través de la Sociedad Española de Tecnología y Transformación (SETT), pues ha inyectado 20 millones de euros.
Ahora, el siguiente paso en el camino para la construcción de este centro de chips pasa por la elección definitiva del lugar que albergará esta infraestructura. Por el momento, Quantix, la empresa creada para gestionar el proyecto, ha reducido las posibilidades a ocho municipios, Abarán, Alcantarilla, Alhama de Murcia, Caravaca de la Cruz, Cartagena, Ceutí, Jumilla y Murcia, que fueron seleccionados de entre los 25 que presentaron sus propuestas.
Por tanto, está ahora embarcada en un nuevo análisis en profundidad para el chequeo técnico de aquellas candidaturas que presentan una mayor alineación con las necesidades operativas actuales del proyecto, con el objetivo de avanzar hacia la determinación del emplazamiento definitivo.
El futuro proyecto espera generar 152 puestos de trabajo directos y 456 indirectos y estima un impacto económico en Región de Murcia de 793 millones de euros en cinco años. El proyecto quiere impulsar este centro de ingeniería para diseñar, validar, caracterizar y caracterizar microcontroladores y elementos seguros para sectores clave como la automoción o el Internet de las Cosas (IoT).