El acceso a una vivienda digna es una necesidad social que está siendo exigida por la ciudadanía en cumplimiento del mandato constitucional. Sin embargo, la vivienda es cada día más inasequible para un sector importante de la población, como han puesto de manifiesto el IX Informe FOESSA, recientemente publicado, o el anterior informe FUNCAS.
Ante ello podemos caer en la impotencia y desesperación. Pero hay personas que deciden hacer frente a la situación, y lo hacen con herramientas tan significativas como organizándose en cooperativas, un excelente medio que la sociedad civil viene utilizando para atender sus necesidades.
La crisis de la vivienda ha llevado a muchas personas a constituirse en cooperativas de vivienda. Esto no es un fenómeno nuevo: se lleva utilizando desde hace muchos años como vía para acceder a una vivienda más económica, que, en demasiadas ocasiones, ha pasado a engrosar el parque de vivienda privada especulativa.
Las viviendas en cesión de uso aúnan lo mejor de la propiedad y lo mejor del alquiler"
Pero también hay quienes se constituyen en cooperativa de vivienda en cesión de uso. En este tipo de cooperativa, la propiedad de los edificios queda en manos de la cooperativa, que cede el uso de cada una de las viviendas a sus distintos socios. Así pues, se conjuga que todos los socios son co-propietarios de todas las viviendas y espacios edificados, como miembros de la cooperativa, disponiendo a la vez de una vivienda en cesión de uso.
Este planteamiento impide la venta de esas viviendas en el mercado especulativo, ya que el socio que la usa no puede venderla al no ser de su propiedad exclusiva, permitiendo crear un parque de vivienda asequible.
Las viviendas en cesión de uso aúnan lo mejor de la propiedad y lo mejor del alquiler: acceso más asequible, estabilidad de por vida (no te puede echar nadie ya que eres copropietario), movilidad (puedes dejar la vivienda cuando quieras, como en el alquiler), el coste de la cesión de uso sube según coste de la vida, no según otros criterios como ocurre en el alquiler….
Este planteamiento ha hecho que en ciudades como Copenhague (Dinamarca) o en los Países Bajos las viviendas en cesión de uso supongan hasta el 35% del parque total de viviendas.
El modelo de vivienda del cohousing no sólo facilita el acceso a la vivienda, sino que lo hace mejorando la calidad de vida"
Pues bien, esta modalidad de vivienda cooperativa en cesión de uso es lo que en España se ha bautizado como vivienda colaborativa, y a nivel internacional se conoce como cohousing.
Este modelo de vivienda (cohousing) no sólo facilita el acceso a la vivienda, sino que lo hace mejorando la calidad de vida, dando estabilidad a las familias para que puedan desarrollar su proyecto vital, generando ayuda mutua entre los socios tanto para la conciliación como para afrontar otro problema actual: la soledad no deseada, desarrollando la salud física, emocional y mental de los vecinos gracias a un entorno activo, autónomo, solidario, lúdico…
Se ha constatado que el modelo de vida que se da en este tipo de cooperativas reduce el malestar, el uso de servicios sanitarios, la gestión pública de dependencia…, aportando muchos beneficios a la sociedad y a la economía pública.
Conociendo todo esto, me han producido un profundo estupor las recientes declaraciones del Sr. Antelo en las que rechaza el cohousing calificándolo de modelo precario, y en las que afirma haber conseguido que la Consejería de Fomento retire este modelo habitacional del proyecto de ley de vivienda asequible, atendiendo a su exigencia.
¡Flaco favor nos ha hecho a los murcianos, Sr. Antelo! Porque una vez más nos quedamos a la cola de España, de Europa y de las economías desarrolladas.
Aliento a nuestros dirigentes políticos a aprobar medidas en línea con la solución de los problemas sociales que nos preocupan a la ciudadanía"
Nuestros políticos, más que criticar el cohousing, deberían aplaudir y apoyar las iniciativas ciudadanas enfocadas a dar solución a lo que ellos parecen incapaces de resolver. De hecho, si quieren apoyar en la solución al problema de la vivienda tienen un amplio campo de actuación en el marco de las viviendas sociales y protegidas, tanto para su construcción como para impedir que los fondos públicos empleados en ellas terminen nutriendo el bolsillo particular. El mercado libre no necesita tantos apoyos: tiene recursos para seguir actuando, obteniendo pingües beneficios.
No me puedo sentir representado por personas que rechazan un modelo de vivienda impulsado por la sociedad civil sin escucharla siquiera, que no perciben el interés social de alternativas que suman en la búsqueda de soluciones a graves problemas ciudadanos. Y así lo siento aunque disfracen su discurso en un supuesto interés en ‘todos propietarios’, sin actuar sobre el incremento descontrolado de los precios de los alquileres ni el encarecimiento de las viviendas, impidiendo en la práctica no sólo el acceso a una vivienda en propiedad, sino incluso a una vivienda digna en alquiler.
Aliento a nuestros dirigentes políticos a aprobar medidas en línea con la solución de los problemas sociales que nos preocupan a la ciudadanía, buscando alianzas que las hagan posibles, en vez de doblegarse a exigencias en contra de sus posiciones, de las soluciones de futuro y de las necesidades sociales.
Espero que los políticos de nuestra Región de Murcia tengan una amplia capacidad de escucha hacia los colectivos sociales que estamos implicados en la solución de problemas tan importantes como el acceso a la vivienda.
Desde la asociación Murcia Cohousing estaremos encantados de poder exponerles nuestra opinión y los beneficios que ofrece el modelo de vivienda que proponemos, en la esperanza de ver las viviendas colaborativas reconocidas en nuestra normativa y apoyadas desde las administraciones públicas.
Ginés Martínez
Presidente de Murcia Cohousing