MURCIA. Los propietarios que se verán afectados por las futuras obras del Arco Norte de Murcia ya tienen sobre la mesa la cita para ser informados de las expropiaciones. La Demarcación de Carreteras del Estado ha hecho público el anuncio del pago de los depósitos previos, la indemnización por rápida ocupación y el levantamiento de actas de ocupación de los bienes que se verán comprometidos por los trabajos de la construcción del primer trazado, el llamado tramo B, de una infraestructura que buscará aliviar el tráfico del nudo de Espinardo.
Este primer tramo, que tendrá una longitud aproximada de unos 8,3 kilómetros, empezará en el kilómetro 4 de la autovía MU-32 (el acceso norte a Murcia, procedente de Molina de Segura) y finalizará mediante una confluencia o bifurcación en la autovía A-7 con el enlace de Cabezo de Torres, que conecta Santomera con Nueva Condomina.
Cabe recordar que el Ministerio de Transportes ya ha preadjudicado las obras, pues ya ha seleccionado a las empresas que llevarán a cabo las obras, FCC y Pavasal. Estas dos compañías, que concurrían como una Unión Temporal de Empresas (UTE) en la licitación, lograron la nota más alta en la valoración técnica y contaban con una posición destacada en el apartado económico, lo que la hacía partir como favorita en el procedimiento, como ya adelantó Murcia Plaza.
41 fincas afectadas en Murcia y otras 15 en Molina
Ahora el Ministerio avanza con la tramitación y hace pública la convocatoria de los llamamientos para proceder a la "inmediata ocupación" de los bienes señalados, como explica Carreteras. Según el listado publicado este viernes en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM), las obras afectan a 47 parcelas ubicadas en el término municipal de Murcia, con una superficie total de 537.721 metros cuadrados, y a otras 15 fincas localizadas en los límites de Molina de Segura y que abarcan 206.869 metros cuadrados. En total, son 62 terrenos que ocupan 744.590 metros cuadrados.
Los propietarios están citados entre el 1 y el tres de junio en el caso de Murcia y el 4 de junio en el caso de Molina de Segura. Los dos lugares elegido son el Salón de Actos de la Agencia de Desarrollo Local, en la capital del Segura; así como el centro social Las Balsas, en Molina de Segura.
El Arco Norte de Murcia es una reivindicación histórica de la Región que busca acabar con los numerosos atascos que se producen en hora punta en el llamado nudo de Espinardo (el tramo de la autovía A-7 ubicado en la entrada a Murcia). Hasta 125.000 vehículos circulan al día por esa vía, entre viajeros que transcurren de paso desde Andalucía y la Comunidad Valenciana, así como los propios automóviles que se dirigen a la capital del Segura. Las retenciones en esa zona son tan habituales que incluso han derivado en problemas de seguridad vial, como así reconoce el propio Ejecutivo central.
Estará unido con el Arco Noroeste
Una vez completada la obra final, la futura infraestructura actuará como un by pass para el tráfico de largo recorrido que transita por Murcia procedente de Andalucía y las provincias de Alicante y Valencia, lo que propiciará que se separe "el tráfico de largo recorrido del urbano, que seguiría discurriendo por el trazado actual", como así explica el propio Ministerio.
Su trazado completo, incluidos los dos tramos, conectará la autovía A-30 en el enlace de Alcantarilla con la A-7 a la altura de Cabezo de Torres, rodeando la ciudad de Murcia por el norte y las poblaciones de Molina de Segura y Las Torres de Cotillas por el sur. El proyecto del tramo A del Arco Norte, por el momento, tiene que esperar. Desde el Gobierno señalan que "se sigue trabajando en la actualización técnica y económica".
El Arco Norte llegará incluso a estar unido al tramo C del Arco Noroeste, ya completado y en funcionamiento en su totalidad desde este año.