CARTAGENA
La concejala no adscrita del Ayuntamiento de Cartagena María Dolores Ruizha presentado este sábado, 22 de agosto, dos solicitudes ante la Comunidad Autónoma relacionadas con la Necrópolis Ibérica de Los Nietos, ante la tramitación del proyecto para implantar sobre este ámbito arqueológico un área de autocaravanas de aproximadamente cinco hectáreas.
La primera de las solicitudes tiene por objeto obtener copia del expediente íntegro y de todos los informes técnicos que avalaron la incoación, en noviembre de 2010, del procedimiento para declarar la Necrópolis Ibérica de Los Nietos Bien Catalogado por su Relevancia Cultural. La petición ha sido registrada ante la Secretaría General de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes mediante el procedimiento de acceso a la información pública.
Paralelamente, ha dirigido un extenso escrito a la dirección general de Patrimonio Cultural solicitando que, antes de pronunciarse sobre la autorización excepcional que se tramita para el área de autocaravanas, determine de forma expresa, concreta y motivada si este nuevo uso resulta compatible con la protección y conservación del yacimiento arqueológico.
El proyecto promovido por Eco Área Caravanas El Limonar contempla, según recuerda la edil, una actuación de aproximadamente 49.950 metros cuadrados y 229 parcelas para autocaravanas y caravanas, además de recepción, supermercado, bar y salón social, aseos, vestuarios, lavaderos, instalaciones de residuos, accesos y aparcamientos. Tras las alegaciones presentadas, la Junta de Gobierno Local acordó continuar la tramitación y remitir el expediente a la Comunidad Autónoma para recabar los informes sectoriales necesarios.
La edil -ex concejala de Movimiento Ciudadano- señala que la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales incoó en 2010 la declaración de la necrópolis como Bien Catalogado por su Relevancia Cultural y delimitó dos ámbitos arqueológicos. La Zona 1 corresponde al área central de la necrópolis donde se desarrollaron campañas de excavación, mientras que la Zona 2 comprende terrenos en los que se constató material arqueológico ibérico y que la propia Administración consideró susceptibles de albergar restos en el subsuelo.
La importancia del enclave, señala Ruiz, fue reconocida por la propia Comunidad Autónoma. Se trata de una necrópolis ibérica de incineración fechada entre finales del siglo V a. C. y el siglo II a. C., en la que solo durante la campaña de 1988-1989 fueron identificadas 160 sepulturas. La resolución autonómica llegó a destacar la Zona 1 por contener un área de necrópolis considerada "la única constatada en el litoral murciano".
Por ello, considera que el informe de Patrimonio debe determinar qué partes de la necrópolis fueron realmente excavadas, cuáles permanecen intactas, qué restos fueron conservados in situ y qué potencial arqueológico conserva la Zona 2.
Además, reclama una superposición cartográfica georreferenciada entre el proyecto y las Zonas 1 y 2 para conocer exactamente qué parcelas, viales, módulos, redes e instalaciones quedarían dentro del ámbito arqueológico. También solicita que se analice la incidencia de actuaciones como nivelaciones, compactaciones, firmes, zanjas, canalizaciones, saneamiento, electricidad, cimentaciones o cualquier otro movimiento de tierras susceptible de afectar al subsuelo.
La concejala pide asimismo que Patrimonio valore si resulta necesaria una intervención arqueológica preventiva antes de cualquier autorización material o movimiento de tierras y si la conservación in situ de los restos obliga a excluir determinadas zonas, modificar o desplazar instalaciones o, en último término, declarar incompatible patrimonialmente el proyecto.
Por ello, ha solicitado expresamente que no se emita un informe patrimonial favorable mientras no se haya determinado suficientemente la extensión de la afección, el estado de conservación del yacimiento, los sectores todavía no excavados, los restos conservados in situ y la compatibilidad material del nuevo uso con los valores arqueológicos protegidos.