siete restauradores desarrollan un meticuloso proceso para eliminar el mortero

Así van las obras 'con bisturí' para la restauración de la Catedral de Murcia 

31/01/2024 - 

MURCIA. Impulso a la restauración del emblema del patrimonio de Murcia. La Catedral ya está más cerca de recuperar su brillo y esplendor externo. Y es que la intervención quirúrgica que hará que el imafronte de la gran joya del patrimonio religioso del municipio vuelva a brillar ya acelera y se empieza a ver la patina original.

Un equipo compuesto por siete restauradores especializados en la restauración del patrimonio histórico se encuentra trabajando actualmente en un meticuloso proceso para eliminar el mortero añadido en intervenciones anteriores y que han alterado el aspecto original de la piedra, como informan fuentes de Orthem, la empresa encargada de los trabajos.

Los trabajos se realizan sobre un andamio de 35 metros de altura, 35 de largo y de 6 a 8 de ancho y 23 plataformas que cubre todo el imafronte de la plaza del Cardenal Belluga. El andamio cuenta con una superficie de entre 7.000 y 8.000 metros cuadrados y está compuesto por más de 100 toneladas de hierro. Y lo hacen cambiando por completo la fisonomía de una de las principales plazas de la ciudad.

La restauración se inició con una fase preliminar llevada a cabo por el restaurador, el jefe de obra y la arqueóloga, quienes realizaron un detallado mapa de alteraciones y tomaron muestras para un análisis exhaustivo.

El equipo de restauración trabaja de arriba hacia abajo en el imafronte de la catedral, empleando métodos avanzados de limpieza y consolidación para eliminar el mortero sin dañar la piedra. La duración estimada del proyecto abarcará varias semanas, ya que las áreas superiores presentan mayores alteraciones.

Las herramientas utilizadas en este proceso, como martillos, cinceles, cepillos y espátulas, son de dimensiones reducidas, enfocadas en garantizar un trabajo preciso y delicado que evite cualquier daño a la piedra original durante la eliminación del mortero.

Orthem, empresa del Grupo Hozono Global, es la encargada de acometer estas obras de restauración del imafronte de la Catedral de Murcia, siguiendo el proyecto de restauración de Lavila Arquitectos. 

La Catedral de Santa María tiene su origen en 1467 y un claustro que atesora grandes obras del patrimonio murciano. El templo tiene elementos del gótico original con añadidos renacentistas, barrocos y neoclásicos para confluir en un edificio que tiene su culmen en un imafronte de gran majestuosidad y que es lo primero que se ve al contemplarla desde la plaza del Cardenal Belluga.

Pero el paso del tiempo se nota y para devolverle su esplendor la Diócesis de Cartagena ha impulsado el proyecto de restauración con un presupuesto de 1,2 millones de euros y los trabajos durarán 12 meses. Además los murcianos ya llevan varios meses visitando las obras pidiendo cita en la web lossecretosdelafachada.com. 

Los dos grandes frentes de este proyecto de restauración son los deterioros que producen el agua y las palomas. Hay algunas zonas en la fachada, muy localizadas, en las que el agua, al descender, va deteriorando la piedra, que poco a poco se va disgregando y por eso se desprenden pequeños fragmentos. Para solucionar este problema, se incrementarán los sistemas de evacuación de agua, mediante unas cornisas de zinc.

 El otro gran problema son las palomas y sus excrementos. Con este proyecto, de la Hoz asegura que se conseguirá eliminar el anidamiento, "el posado es más difícil porque se tendría que proteger cada centímetro y eso sería imposible". Para luchar contra las palomas se utilizarán cinco sistemas, dependiendo de las necesidades de cada zona: trampas, redes, pinchos, sistema electroestático y halcones.

La intervención que se propone consiste en la protección de todos y cada uno de los elementos que componen la fachada, ya sean escultóricos o arquitectónicos. Para ello se incluye la limpieza general, la reparación y protección de las cornisas; la aplicación de consolidantes de agua de cal; la restauración de elementos deteriorados; la reparación de balaustradas; y la limpieza y protección de las vidrieras, así como varios sistemas para evitar que las palomas aniden como lo hacen actualmente. Se incluirán también algunas instalaciones de iluminación, además de otras para facilitar las tareas de mantenimiento futuro.

La fachada tiene prácticamente mil metros cuadrados de superficie si se mide en plano, pero esta cifra se incrementa de forma exponencial dada la enorme riqueza decorativa y formal que presenta, con cornisas salientes, frontones, portadas, huecos, hornacinas, etc.  Una serie de trabajos y estudios sirvieron de base para la toma de decisiones en el proyecto técnico.

Gracias a ello se pudieron identificar las diferentes tipologías pétreas, así como posibles canteras históricas, además de ensayar el comportamiento de todos los materiales para asegurar su idoneidad y que no perjudican de ninguna forma al monumento. Se estudiaron varias canteras históricas, sobre todo gracias a los escritos de Elías Hernández Albadalejo, con resultados satisfactorios en cuatro de ellas, pues se da una elevada semejanza entre sus características petrográficas y físicas: la Cantera de Mayayo, al sur de la ciudad de Murcia (con tres frentes de cantera); la Cantera de Los Garres, al sureste de la capital (con dos frentes); la Cantera de Cuello de Tinajas, al sur de la ciudad de Murcia; y la Cantera de El Partidor en Abanilla.



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