ES UNO DE LOS ROSTROS MÁS CONOCIDOS DE LA TELEVISIÓN

La consagración de Roberto Leal en OT

22/05/2020 - 

CARTAGENA. Con el regreso de Operación Triunfo el pasado miércoles 20 de mayo se inició no sólo la cuenta atrás para el final de la edición más atípica e "histórica" del programa, como ha manifestado durante el confinamiento la directora de la Academia, Noemí Galera. También comenzó la despedida de uno de los artífices que ha contribuido a que el concurso, que arrasó a comienzos de siglo con Bisbal, Rosa o Chenoa, recuperara la púrpura que tuvo en su regreso a la televisión. La gala 10 supuso la cuenta atrás para la despedida de Roberto Leal como presentador del programa desde 2017. Su fichaje por Atresmedia para liderar el regreso de Pasapalabra a Antena3 supone la despedida, quién sabe si para siempre, del ‘talent’ de La 1 de Televisión Española.

El plató de OT no solo ha servido de cantera para actuales estrellas de la música española como Aitana, Ana Guerra, Amaia, Miki Núñez o Natalia Lacunza. También ha supuesto la consagración de Leal como uno de los rostros de entretenimiento más cotizados de la televisión en España. A Pablo Motos, Andreu Buenafuente o el Gran Wyoming, se ha sumado Roberto Leal gracias a la catapulta que supone un programa de la dimensión de Operación Triunfo.

No es un novato ni mucho menos Leal en la televisión. Desde que comenzara su carrera ha logrado tocar todos los palos. Desde Espejo Público a España Directo, en todos logró encandilar a la audiencia desde una capacidad de improvisación a la altura de pocos y una naturalidad aplastante. Todas esas cualidades le sirvieron para dar el salto a uno de los retos más ambiciosos de su carrera. Ni Jesús Vázquez, otro titán de la televisión de entretenimiento, ni un rostro tan al alza como en su momento Pilar Rubio lograron frenar la devaluación del programa en su paso por Telecinco. 


El reto de Leal por tanto no era baladí. El regreso de un programa como OT, 16 años después, era un arma de doble filo. Podía suponer el gran salto en su carrera o un fracaso muy sonado, puesto que las expectativas eran altas en el regreso del concurso. Se le notó nervioso al principio, descolocado en un formato que pese a su dilatada carrera le era ajeno. "Ve más natural, que parece que llevas un palo en la espalda" le vino a decir Rosa con su gracia granaína. El consejo, casualidad o no, sirvió para que junto al concurso Leal se fuera afianzando en el nuevo OT, líder en redes sociales, consciente del poder de la audiencia en este tipo de plataformas. Asiduo a ellas, Leal comenzó a interactuar también con los fans del programa, convirtiéndose en uno de los suyos.


Su consagración definitiva vino en esta gala 10 de OT 2020 en la que, durante la actuación de Nia, se atrevió a marcarse un baile que evidenció la sintonía mutua del programa con el presentador. Una simbiosis que no ha sido ni mucho menos residual. No era la primera vez que bailaba Leal, puesto que ya en la edición de 2017 participó en un par de números de los concursantes. Esa vez, no obstante, lo hizo de forma más modesta. Su lucidez, su naturalidad y su espontaneidad han sido santo y seña de un presentador que ya es parte de la historia de la televisión en España. Su nombre siempre estará ligado a las estrellas emergentes de la Academia de OT.

"Para todos es rara esta situación, pero OT tiene que cerrar su edición”, afirmaba Leal en una reciente entrevista. El regreso del programa evidenció el gran talento de los concursantes, ya que apenas se notó el parón formativo. Era complicado mantener el nivel en una gala sin público, vacío difícil de llenar. Sin embargo, más allá de actuaciones más o menos afortunadas, sirvió para comenzar a despedir por todo lo alto a unos chicos que han demostrado estar a la altura de lo que se les pedía. Con ellos, Leal comenzó a pasar palabra en un programa que le ha proporcionado la consagración que todo presentador busca: el respeto profesional.

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