MURCIA. "Hasta aquí hemos llegado. No podemos aguantar más la situación". Vox termina de romper con su antiguo jefe de filas. Rubén Martínez Alpañez, quien durante toda la legislatura ha ejercido como 'número dos' del ahora defenestrado José Ángel Antelo, ha comunicado que el todavía presidente del partido tendrá que ejercer en el Grupo Mixto si quiere permanecer como diputado en la Asamblea Regional.
Martínez Alpañez, que será el nuevo portavoz parlamentario de Vox, ha anunciado que el grupo ha decidido la expulsión de Antelo y ha iniciado los trámites para enviarle al Grupo Mixto, formado por dos diputados, María Marín (Podemos) y José Luis Álvarez-Castellanos (Izquierda Unida - Verdes), cuyos partidos concurrieron en alianza en las pasadas elecciones autonómicas de 2023. "Los comunistas del Parlamento", como así les describió Alpañez.
No obstante, el primer movimiento de Vox para apartar a Antelo no empezó con buen pie. La Mesa de la Cámara, reunida este miércoles por la mañana antes del pleno, ha decidido no admitir a trámite al escrito presentado por el grupo Vox para cambiar de portavoz por no cumplir los requisitos, por lo que José Ángel Antelo continúa, por el momento, siendo la voz del grupo.

- Rubén Martínez Alpañez, arropado por los diputados de Vox. -
- Foto: VOX
Alpañez también ha querido negar las acusaciones de Antelo, quien ha denunciado este miércoles ante los medios de comunicación que se ha usurpado su firma para tramitar, ante la Mesa de la Asamblea Regional, su sustitución como portavoz del grupo parlamentario Vox. "La prudencia y la humildad deben regir cualquier comportamiento humano. O como diríamos en la huerta: los trapos se lavan en casa", exclamaba Alpañez tras conocer las palabras del dirigente gallego, sobre la supuesta falsificación de la firma, que tachó de "falsedad" y un intento de "enmarañar" para evitar su salida como portavoz.
El diputado asegura que las declaraciones de quien fuera el líder entre 2020 y 2026 "no se corresponden con la realidad": "El partido lleva mucho tiempo intentando corregir determinadas situaciones de ineficiencia y mala gestión. Se le han dado muchas oportunidades y no ha querido aceptar ninguna. Las manifestaciones relacionadas con el descontento con el partido, con nuestro presidente Santiago Abascal, no se corresponden con la realidad, al aferrarse a la presidencia del partido, la portavocía de la Asamblea y el acta de diputado. Si tan descontento está con Vox, ¿por qué no abandona el acta de diputado?", incidía Alpañez.
La expulsión de Antelo se decidió este martes
La crisis se desató hace exactamente una semana. Antelo se reunió con la secretaria general adjunta del partido, Montserrat Lluis, pero se negó a aceptar la petición de dimisión como presidente del partido que le planteó la dirección nacional. La negativa del dirigente gallego llevó a la ejecutiva regional (el Comité Ejecutivo Provincial) a renunciar en bloque para forzar la salida del líder.
El pasado martes, los miembros del grupo parlamentario, formado por nueve miembros (incluido el propio Antelo), pactaron el relevo en la portavocía tras acordarlo "sus diputados por mayoría absoluta". Hubo una persona que no firmó por "no querer posicionarse en contra de ningún compañero, gesto que respetamos", apuntó Alpañez. La decisión trascendió en la tarde de este martes después de que el grupo mantuviera una reunión en Murcia con mencionada Montserrat Lluis. En es encuentro, además de "valorar esta situación nada deseada", se decidió "la expulsión" de Antelo como miembro del grupo parlamentario, según desveló el propio Alpañez. "Se le pidió que dejara el acta de diputado y la portavocía, pero hemos obtenido por respuesta una negativa".