MURCIA. Cuando hay ilusión por convertir en realidad un sueño, no importan las complicaciones que se presenten, siempre se pueden organizar y así cumplir lo que tanto se ansía. Este es el pensamiento adoptado por más de 200 jóvenes de la Diócesis de Cartagena que han aceptado, recién salidos de la PAU y de los exámenes universitarios, cambiar las mochilas donde han llevado a hombros este curso sus estudios por unas bolsas llenas de ilusión para conocer al Papa León XIV. "Cuanto más se acerca la fecha, más emocionados se les ven", relata el padre Pablo García Félix, delegado de la pastoral juvenil de la Diócesis de Cartagena, a preguntas de Murcia Plaza.
De todos los chicos y chicas que van a realizar el viaje, la gran mayoría, por no decir todos, no tienen ni un solo recuerdo de aquel agosto de 2011, la fecha de la última vez que un sumo pontífice visitaba España, cuando hace 15 años lo hizo Benedicto XVI, ya que el anterior Papa Francisco no acudió a nuestro país. León XIV, que hace poco más de un año fue elegido como máxima autoridad de la Iglesia, aterrizará en España el día 6 de junio y hará de nuevo las maletas para regresar a Roma el 12 de junio. Durante su estancia en tierra española, se desplazará hasta Madrid, Barcelona y, por último, las Islas Canarias.
Una procesión multitudinaria y dos eventos históricos
Inmersos ya en el deseado periodo de vacaciones, los dos centenares de jóvenes de la Región emprenderán la ruta hacia la capital, donde se llevan a cabo dos grandes actos: la vigilia nocturna de oración del Santo Padre con todos ellos, en la Plaza de Lima, y la llamada misa de las familias, en la plaza Cibeles. Además, en la mañana del domingo 7 de junio, el soberano del Vaticano presidirá la misa y la posterior solemne procesión del Corpus Chisti, uno de los momentos más importantes para los católicos, por los alrededores de Cibeles.
La comitiva papal no se quedará en Madrid, sino que dos días después, el 9 de junio, se trasladará a Barcelona y celebrará a otra vigilia de oración juvenil en el Olímpico de Montjuic. En la mañana siguiente, el 10 de junio, se adentrará en el santuario de la patrona de Cataluña, la Virgen de Monserrat, y por la tarde, en torno a las 19:30 horas, vivirá un instante histórico: coincidiendo con el aniversario exacto de la muerte de Gaudí, León XIV bendecirá la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, que con sus 172,5 metros del atura se acaba de convertir en la iglesia más alta del mundo.
Y antes de regresar al Vaticano, el obispo de Roma tomarán otro avión, pero no con destino a la ciudad eterna, sino a las Islas Canarias, que se convertirá también en un acontecimiento relevante, ya que León XIV visitará el archipiélago por primera vez en la historia de los papas. Una vez allí, se prevé que presida dos multitudinarias eucaristías, una en Gran Canaria y otra en Tenerife. La gran misión de Robert Prevost para esta parte del viaje pasará por abordar el tema migratorio.
En el ámbito regional, desde la Diócesis de Cartagena, cuyo obispo, José Manuel Lorca Planes, ya saludó al sucesor de Pedro el pasado mes de septiembre en la plaza de San Pedro en el Vaticano, definen este acontecimiento como un evento realmente emocionante e importante para todos los cristianos: "Es un momento histórico y una oportunidad para confirmar la fe y vivir la alegría de ser cristiano, dando testimonio ante el mundo, de que realmente Cristo vive", reflexiona el delegado de la pastoral juvenil.
"El Papa sabe lanzar los mensajes que debe"
Aunque resulta el primer viaje de León XIV a España, para muchos jóvenes no será la primera vez que lo vean, ya que, como Teresa, una estudiante universitaria de Cieza que viajará a Madrid, lo conocieron el año pasado durante la peregrinación a Roma con motivo del año jubilar de la esperanza. A pesar de ello, "me encuentro con muchísimas ganas de volver a estar con él", cuenta Teresa. La estudiante explica que, como ya pudo comprobar en anteriores giras que ha realizado a Roma o Lisboa, le parece realmente emocionante contemplar "la dimensión de peregrinos que acuden a estas celebraciones". Otros de los motivos que le han animado a sumarse a la capital reside en la suerte inmensa de "poder encontrarte de cerca con el Papa" y que les "dirija unas palabras", confiesa. Ella, ilusionada, ya cuenta los días para volver a saludar al Santo Padre: "Me gusta mucho este papa", admite, pues a pesar de parecer una persona precavida, sabe lanzar "los mensajes que debe".
Otro de los chicos que acompañará a la expedición de la Diócesis a Cartagena es Jorge, un joven de Murcia que estudia en la UPCT y que también comparte esa ilusión por poder visitar al Papa. "Estoy deseando que llegue el día; sé que va ser una experiencia única", comenta. Además, muestra su cariño por el Vicario de Cristo, una persona que "transmite confianza y cercanía", reconoce. Además, lo que más valora es su preocupación con los más necesitados: "Es genial que pase por una sede de Caritas en Madrid o pueda tratar el tema de los migrantes en Canarias".
Si en las jornadas diarias ya transitan por las calles de Madrid una densidad de población enorme, durante los próximos días de junio será incalculable la cantidad de gente que se agolpará para vivir una unión de fe, tradición y alegría. Pero no solo por los jóvenes que se dan cita, sino porque, otros grupos que forman parte de la Iglesia, como el movimiento Hakuna, Effetá o el Camino Neocatecumenal, también han organizado su propio viaje: "Desde mi parroquia sale un autobús lleno con gente de las comunidades del Camino", destaca el padre Pablo, que oficia en Sangonera la Verde.
Faltan apenas tres semanas para la gran cita. Pero los sentimientos ya afloran en la piel. Será un momento único, porque todas las realidades de la Iglesia, venidas desde cualquier punto del mundo, se concentrarán en Madrid, Barcelona y Canarias con una misma ilusión: acompañar y conocer más de cerca al Papa León XIV.