Opinión

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El eurocristiano tibio

¿Rectora o rector? Dos modelos distintos para la Universidad de Murcia

"La votación, en buena medida, depende de la elección que realicen los universitarios que han votado a Senena"

Publicado: 26/04/2026 · 06:00
Actualizado: 26/04/2026 · 06:00
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Ahora resulta que mis críticos universitarios llevaban razón, pero no toda la razón. En mi primer Tibio sobre las elecciones al rectorado de la Universidad de Murcia aposté por Alicia Rubio como favorita. Sin embargo, mis críticos señalaron que las elecciones estaban tan abiertas que resultaba imposible predecir quién las ganaría. Ni siquiera estaba claro, decían, que fuese a ganarlas una mujer. Realizada la primera vuelta, ha quedado en primer lugar Alicia, con el 27% de los votos. Por ahora, hipótesis confirmada. También decía en aquel primer Tibio que el voto feminista, pues sería la primera vez que podría haber una rectora en la Universidad de Murcia, se repartiría entre Alicia y Senena Corbalán, lo que dificultaría que ambas vicerrectoras pasasen a la vez. En consecuencia, otorgué a Senena el honroso papel de colocada. Y, en efecto, ha quedado en tercer lugar en el ranking total, siendo, con el 21% de los votos, la segunda mujer más votada. En aquel primer Tibio también decía que el equipo de Samuel Baixauli, que ocupaba el decanato de la Facultad de Economía, podría superar la primera vuelta. Y, en efecto, con un 24% de los votos, Samuel ha quedado en segundo lugar, ganándose así el derecho a competir en la segunda vuelta. Finalmente, en aquel primer Tibio afirmaba que ninguno de los dos candidatos restantes gozaba de los apoyos suficientes para superar la primera vuelta. Eso valía para Alfonsa García, catedrática de Biología Celular y excelente investigadora en el campo de la Inmunología, y también valía para Guillermo Díaz Baños, catedrático de Química-Física y decano de la Facultad de Química. De nuevo, en efecto, han quedado en cuarto y quinto lugar respectivamente. En ese aspecto, pleno al quince. 

No obstante, mis críticos llevaban razón en que estas elecciones serían más conflictivas de lo que yo preveía. Según ellos, algunos candidatos habrían recibido mensajes orientativos durante los debates. Lejos de verlo condenable, lo considero un signo de modernidad. En la era de la inteligencia artificial sería retrógrado prohibir a los candidatos que usasen las redes telemáticas en sus campañas. Más bien habría que mirar con suspicacia a los candidatos que no supieran usarlas. Más grave me ha parecido la acusación de que algunos profesores habían inducido el sentido del voto de sus alumnos. Eso ocurre en casi todas las elecciones en casi todas las universidades. 

 

El equipo de Alicia no se pregunta tanto qué puede hacer el gobierno por la universidad, sino más bien qué puede hacer la universidad por la sociedad; la pregunta del equipo de Samuel sería qué puede hacer el gobierno por los profesores y no tanto qué pueden hacer los profesores por la sociedad"

 

Ahora queda lo más difícil: predecir si saldrá elegido el siguiente rector de la Universidad de Murcia o su primera rectora. Bastantes de los que optaron por Alfonsa o por Guillermo están pensando en votar a Alicia. Aunque Senena no ha llegado a ningún acuerdo con Alicia y ha dado libertad de voto a los suyos, en buena medida eso depende de la elección que realicen los universitarios que han votado a Senena, muchos de los cuales pertenecen al sector del personal técnico de administración y servicios. Podrían optar por Alicia llevados por el hecho de que ambas han sido vicerrectoras del gran rector Luján, a lo que habría que añadir que ambas pertenecen de natalicio al género femenino. Si eso ocurriese, Alicia ganaría. En cambio, podrían votar a Samuel los menos contentos con la forma de actuar del rector Luján. La cosa está equilibrada. Por un lado, Alicia y Samuel ocupan sendas cátedras en el Departamento de Organización de Empresas y Finanzas; por otro lado, frente a los conocimientos en materia de financiación del dimitido director general de universidades, que forma parte del equipo de Samuel, están los conocimientos en esa materia del actual gerente, que forma parte del equipo de Alicia.

Ahora bien, los electores no solo tendrán que elegir entre dos personas distintas, o entre una mujer y un hombre, sino entre dos grandes concepciones de la universidad. En mi opinión, Alicia representa un modelo de universidad al servicio de la sociedad que la financia. Por eso ha ganado entre los estudiantes, primeros beneficiarios de ese modelo. La excepción ha sido la Facultad de Ciencias Sociosanitarias, con sede en Lorca, pero es que Samuel lleva como coordinador de investigación al vicedecano de estudiantes de ese campus. En esa línea, el equipo de Alicia no se pregunta tanto qué puede hacer el gobierno por la universidad, sino más bien qué puede hacer la universidad por la sociedad. El hecho de que el gran rector Luján haya aceptado desempeñar el puesto de secretario general de la CROEM indica que también él comparte esa visión abierta de la universidad, semillero de iniciativas de interés social. En cambio, tengo la impresión de que el equipo de Samuel sustenta una visión más introvertida de la universidad. Su pregunta prioritaria sería qué puede hacer el gobierno por los profesores y no tanto qué pueden hacer los profesores por la sociedad. 

No es un modelo extraño, sino que impera en muchas universidades públicas españolas. Sin embargo, hace mucho tiempo que los políticos huyen de ese esquema corporativo de las universidades. El primer paso lo dieron los socialistas, que crearon los consejos sociales como órganos de participación de la sociedad en la universidad. Y ahora la ley de universidades que prepara el consejero regional Vázquez incluye tres nociones relevantes: “la ley busca que las universidades regionales sean los motores para mejorar la sociedad de la Región de Murcia, en el sentido más amplio del término, a través del conocimiento, y no solo instituciones para formación de profesionales o de investigación.” Y, todavía más concreto, “las universidades públicas en el ejercicio de su autonomía económica y financiera procurarán obtener recursos adicionales a los que provengan del modelo de financiación.” Para colmo, “las universidades públicas deberán contar con planes de mejora de la eficacia del gasto público.” Mi experiencia personal me ha enseñado que, paradójicamente, suelen obtener más recursos los rectores que orientan su acción hacia la conexión con la sociedad, en vez de atenerse a la consigna “la universidad, para los universitarios.”

El martes veremos cuál de los dos modelos universitarios ha predominado en Murcia y también si el voto feminista se ha inclinado por Alicia. A partir de ese día procuraré entenderme con un nuevo rector o con la primera rectora, pero en ambos casos podré cumplir mi reiterada promesa de explicar el modelo cubano de universidades. 

 

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