De los cinco equinos que compiten, tres yeguas y dos caballos, en las elecciones al rectorado de la universidad de Murcia, el primero en registrar su candidatura fue Samuel Baixauli. Se trata de un catedrático de Economía Financiera que ocupa el decanato de la Facultad de Economía. Dada su especialidad académica, ese caballo, de origen levantino (nació en Torrent, un pueblo de la Huerta Sureña) y formado en la Universidad de Valencia, podría parecer muy alejado del modelo cubano. En efecto, poco sitio hay en los sistemas de economía planificada para los analistas de riesgos en las inversiones, pues allí el principal riesgo proviene de discrepar de la línea oficial. Además, uno de los miembros de su equipo, Pedro Hellín, se ha especializado en analizar la publicidad bancaria, lo que tampoco serviría de nada en la sociedad cubana.
Cabría esperar de Samuel que hubiese propuesto algunos novedosos sistemas de contribuir a la financiación de la Universidad de Murcia. Por el contrario, ha denunciado que la universidad sufre una infrafinanciación por parte del Gobierno regional, lo que pone a los profesores en situación de precariedad. Quizás sin pretenderlo, esa tesis lo acerca al modelo cubano y, en cualquier caso, tiene poco de original: no conozco ningún rector que no se queje, sea en público o en privado, de que su universidad necesita más financiación, siendo muy pocos los que, a continuación, imaginan alguna fórmula para mejorarla que no sea presionar al consejero de turno. No obstante, es un candidato a tener en cuenta. Lleva en su equipo al veterinario Christian de la Fe, un director general de Universidades que dimitió en protesta por el modo de conceder el grado de Veterinaria a la UCAM (otro resabio cubanito) y a Enrique Bernal, un prestigioso médico especializado en enfermedades infecciosas. En conjunto, ese equipo puede superar la primera vuelta.
No hay que ser ningún erudito en universidades para imaginar que el rector Luján sentirá más simpatía por las candidaturas de sus dos vicerrectoras que por las de los decanos que compiten con ellas"
Más difícil lo tiene el segundo caballo, Guillermo Diaz Baños, catedrático de Química-Física y decano de la Facultad de Química. Según información proveniente de las mismas cuadras, no cuenta con apoyos suficientes. Su sensata oferta de desburocratizar la universidad podría ser asumida por la ganadora.
Tampoco parece probable que supere la línea de llegado Alfonsa García, catedrática de Biología Celular y excelente investigadora en el campo de la Inmunología. Se dice que esa afamada yegua tendría que jubilarse antes de cumplir los seis años de mandato único que ahora fija la ley. De ser cierto el rumor, esa limitación cronológica lastraría su candidatura desde la misma línea de salida.
Quedan, pues, Alicia Rubio y Senena Corbalán como candidatas a superar la primera vuelta. Por un lado, sería la primera vez que ganase la carrera una yegua, en vez de un caballo. Y eso siempre es un aliciente, puesto tanto la UPCT como la UCAM ya han tenido sus rectoras. ¿Quiere quedarse atrás la UM en ese signo de modernidad? Probablemente, no. Pero, claro, ese voto feminista se repartiría entre ambas, lo que dificultaría que ambas pasasen a la vez. En ese caso, figura Alicia como favorita, quedando Senena en el honroso papel de colocada.
Un par de comentarios sobre ambas. Como catedrática de Bioquímica y Biología Molecular, Senena realizó su tesis doctoral bajo la dirección del fallecido Juan Carmelo Gómez, al que conocí hace muchos años en el pueblo portugués de Oeiras, en cuyo Instituto de Estudios Avanzados de la Fundación Gulbenkian él seguía un curso sobre Membranas Celulares y yo el de Genética Molecular. Con una sólida formación científica, Senena ha ejercido correctamente sus funciones de vicerrectora de Investigación y aportaría, caso de ganar, un importante impulso a la investigación y, quizás, a la transferencia de conocimiento. Además, ha declarado su interés por llevar cabo una gestión de la universidad sostenible desde el punto de vista ambiental, un matiz ecológico actual e interesante.
También ha señalado su interés por diluir la excesiva compartimentación que detecta en su universidad (un detalle quizá relacionado con sus conocimientos sobre las membranas semipermeables) y, cosa increíble, ha dicho que espera mejorar la financiación diversificando las fuentes (justo lo que debería haber dicho Samuel). Lleva en su equipo a Verónica de Haro, una lorquina especializada en Tauromaquia. Ya el título de su tesis doctoral en Comunicación, 6Toros6, lo dice todo. Pero eso nos lleva a otra cuestión: ¿qué proyecto tienen Senena y los otros cuatro equinos para el campus de la Salud de Lorca? No creo que ese tema decida las elecciones, pero puede influir entra candidatos muy próximos.
Finalmente, Alicia Rubio, catedrática de Organización de Empresas y vicerrectora de Estudiantes, se ha especializado en emprendimiento social y juvenil. Con una fuerte vocación social, ha hecho una declaración para enmarcar: “No prometeré nada que no crea que puedo cumplir". Esa idea, inusual entre los políticos contemporáneos, puede ser una excelente guía para una gestión prudente y eficaz. Cuenta en su equipo con algún experto en atención la diversidad, lo que refuerza la impresión de que su candidatura impulsará la calidad docente.
No hay que ser ningún erudito en universidades para imaginar que el rector Luján, que ha desempeñado brillantemente sus dos legislaturas, sentirá más simpatía por las candidaturas de sus dos vicerrectoras que por las de los decanos que compiten con ellas. Y eso indudablemente las refuerza. En suma, la que logre pasar la primera vuelta será probablemente la primera rectora de la Universidad de Murcia. Lo dicho: Alicia, favorita; Senena, colocada.