Noelia Arroyo aseguraba hace apenas siete años que venía a sacar a Cartagena de la bronca permanente y ahora se ha convertido en aquello que tanto criticaba, en la adalid de la agresividad, en la promotora de un movimiento hostil, violento y antidemocrático, liderado desde su propio partido, el Partido Popular.
Arroyo y sus secuaces, porque en eso se han convertido, tienen un único objetivo: amedrentar a quienes actuamos desde la legitimidad democrática para poner fin a su desgobierno en el Ayuntamiento de Cartagena.
Esta moción da respuesta a las quejas de los miles de vecinos que se sienten abandonados y que ahora no acuden a la llamada desesperada del Partido Popular.
Y tiene bemoles que el Partido Popular quiera convertirse ahora en el cruzado de justa política… Hay que tener memoria… Hay que recordar que el PP en 1987 no dudó en utilizar dos trásfugas del Psoe para acabar con un gobiernos socialista que tenía mayoría absoluta.
Y no hace falta irse tan lejos porque hace mucho menos, en 2019, con Arroyo ya a la cabeza, el PP no dudó en formar gobierno con seis tránsfugas para quitar la alcaldía al partido más votado.
Arroyo ha superado a aquello que tanto criticó y tiene la desfachatez de presumir de ello. Discrepar es legítimo en democracia, enfrentarse y oponerse, también. Pero las descalificaciones personales, los señalamientos públicos y las expresiones utilizadas por Noelia Arroyo y otros dirigentes del Partido Popular, que no han dudado en decir que “no podrán esconderse”, “vamos a ir por vosotros”, calificando de “traidores” o de “personas de la peor calaña” a quienes simplemente ejercemos nuestros derechos políticos, traspasan la esfera de lo lícito y de lo razonable.
El Partido Popular, Noelia Arroyo y sus concejales están traspasando unos límites muy peligrosos y son plenamente conscientes de ello.
Es peligroso el uso que están haciendo de la administración porque dudo mucho que sea legal que utilicen el logo del Ayuntamiento de Cartagena en una campaña política contra una moción de censura legítima.
Es peligroso que utilicen su poder local y regional para enfrentar a la sociedad contra quienes formarán el nuevo Gobierno del Ayuntamiento de Cartagena.
Pero es aún más peligroso la incitación que están haciendo a la violencia y a la agresión, algo que ellos mismos dijeron que venían a erradicar.
Porque los señores del Partido Popular no pueden olvidar que la moción de censura es el resultado de tres años de desgobierno. De tres años de inacción. De tres años de políticas fracasadas que tienen al municipio de Cartagena en una situación de parálisis inaceptable.
Esta moción da respuesta a las quejas de los miles de vecinos que se sienten abandonados y que ahora no acuden a la llamada desesperada del Partido Popular.
El Partido Popular, Noelia Arroyo y sus concejales están traspasando unos límites muy peligrosos y son plenamente conscientes de ello.
Porque también hay cientos y miles de vecinos enfadados con Noelia Arroyo y su nefasta política. Los que están enfermos y llevan meses esperando citas con el especialista o pruebas médicas; los que no saben qué van a hacer con sus hijos los días de calor que se suspendan las clases porque colegios e institutos carecen de climatización; los que se han quedado sin obras para poner fin a las inundaciones en Los Nietos porque Arroyo y sus concejales han devuelto las subvenciones europeas para acometerlas; los de Los Mateos que ahora reciben la visita del Seprona porque parece que el proceso de descontaminación de la parcela que compró Arroyo está contaminando sus casas; los de los barrios y diputaciones que llevan años reclamando mejoras en sus calles y plazas; los que han visto como sus recibos del coche se multiplicaban; los jóvenes que siguen viviendo con sus padres porque no hay política de vivienda; los padres de los escolares que acuden a la Casa del Niño y que tienen el miedo de que cualquier día se produzca un derrumbe por su mal estado; los trabajadores de Sabic que viven con el temor del cierre; los residentes del centro histórico que ven como el Monte Sacro se va a convertir en un aparcamiento sin vida; y tantos otros... Y eso por poner sólo algunos ejemplos.
Esos ciudadanos también son vecinos de Cartagena y merecen un respeto.
Un respeto que no llega por parte del Partido Popular, que se atreve a decir alto y claro que va a hacer “todo lo que esté en su mano” para frenar la moción de censura. Una alcaldesa que asegura que “el poder que no se ejerce, pierde prestigio”.
Por todos estos ciudadanos estamos trabajando y por eso les decimos al Partido Popular que se equivocan, que con sus actuaciones no nos debilitan, sino todo lo contrario. Lo único que están logrando es demostrar que somos más necesarios que nunca. Porque si tanto miedo tienen de que lleguemos al Gobierno del Ayuntamiento de Cartagena es porque es imprescindible que lo hagamos y no vamos a parar.
Manolo Torres es secretario general del PSOE de Cartagena y portavoz municipal en el Ayuntamiento de Cartagena