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Tribuna política

El regadío murciano y sus enemigos mortales

"No podemos permitir que la agricultura sea moneda de cambio en los acuerdos comerciales"

Publicado: 21/01/2026 ·06:00
Actualizado: 21/01/2026 · 06:00
  • Regadío de la Región de Murcia.
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La Asamblea Regional de Murcia ha comenzado 2026 con dos tropezones lamentables: el rechazo de los partidos a las 35 medidas de Vox para la defensa del sector primario y la negativa del PP a aceptar la enmienda de Vox para acabar con los caudales ecológicos que condenan el Trasvase.

La negativa ha sido rotunda, ni siquiera han pedido una votación separada para algunos puntos compartidos o una enmienda adicional para completar nuestra propuesta. Los jefes socialistas y populares han convertido la agricultura en una “mantenida” de la política, que intercambian, recortan, abusan y maltratan con una actitud chulángana que equipara a Sánchez con Feijóo.

No podemos permitir que la agricultura sea moneda de cambio en los acuerdos comerciales. Un ministro llegó a decir que con el Mercosur sólo entra un filete por persona y año. Nuestra agricultura, con la burocracia que le tiran a la cara, se queda como secretaria de un ecologismo controlador que le dicta anotaciones para cuadernos inservibles. Y también le sacan lo ganado con impuestos, costes excesivos en insumos y un salario mínimo crecido el 80% en los últimos años.

 

La desalación no puede hacer frente a la falta de agua"

 

La nueva Visión para la Agricultura y la Alimentación (19/2/2025) no resulta creíble, más que una “visión” parece una alucinación con plantas de marihuana importada de Marruecos. El Marco Financiero Plurianual (2027-2034) recorta el presupuesto de la PAC un 22%, en realidad el 30% si se cuenta la inflación, para gastarlo en inmigrantes y defensa, por lo que dejará de garantizar una renta agrícola justa y no podrá asegurar la calidad alimentaria ni mejorar las condiciones de vida en las zonas rurales.

¿Qué hace el bipartidismo con el campo? La desalación no puede hacer frente a la falta de agua. Nuestra gente no puede afrontar la crisis sanitaria permanente, el alza de los costes y el desprecio para las explotaciones familiares y el relevo generacional. Los objetivos ambientales hacen inviables las explotaciones, lo que, unido a la competencia desleal, aboca al abandono de la actividad agraria. Murcia es líder en el abandono de tierras en España.

¿Qué hemos tenido en 2025? Tensiones para la sanidad animal: lengua azul, gripe aviar, dermatosis nodular contagiosa en el bovino, reaparición de la peste porcina africana y daños por las políticas de fauna salvaje. Y lo que preparan para 2026 no tiene mejor aspecto: la Estrategia Europea de Bioeconomía, la revisión de la Directiva sobre prácticas comerciales desleales, la futura Estrategia sobre ganadería, la modificación del Reglamento sobre agricultura ecológica, el bienestar animal en el transporte y el papel de la agricultura en la prevención de los incendios forestales. En todos estos temas no podemos dejar que el fanatismo climático siga repartiendo bofetadas a su gusto y conveniencia.

 

El PP debe sufrir las consecuencias de traicionar al regadío murciano, validando los caudales ecológicos de Pedro Sánchez, en lugar de pedir su derogación junto a Vox"

 

También es importante la desactivación del Pacto Verde, con su manía de “neutralidad climática”. El paquete Ómnibus está orientado a simplificar y reducir las cargas que convierten a los agricultores en auxiliares administrativos. Otro mostrenco es la Estrategia de Resiliencia Hídrica (4/6/2025), que omite los trasvases y se centra en la desalación y la reutilización. El buen estado de las masas de agua es el objetivo de la Directiva Marco, pero es inalcanzable únicamente retorciendo el brazo de agricultores y ganaderos, que no son culpables de las aguas residuales urbanas sin depurar vertidas en los cauces.

Los acuerdos comerciales son actos de suicidio colectivo basados en la globalización de perdedores. Los gerifaltes buscan alocadamente socios para traer alimentos que ya se producen en la UE porque buscan el cierre de nuestro campo. Y tampoco es fiable el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono para controlar la competencia desleal, porque ese “mecanismo” debería frenar el Mercosur o Marruecos para comprobar que la carne o los tomates importados se “ajustan” a lo previsto en las normas y obligaciones vigentes en Europa.

En resumidas cuentas: La agricultura está amenazada por el nuevo marco presupuestario plurianual, las políticas de transición ecológica, los acuerdos comerciales y la propia normativa regional sobre medio ambiente, nitratos y Mar Menor. Por todo ello, la moción de Vox es una reacción de legítima defensa de nuestro sector primario. Pero PP, PSOE y Podemos han preferido rechazar todas las medidas propuestas por Vox y además votar en contra del regadío murciano al reforzar los caudales ecológicos que recortan el Trasvase.

No deja de ser una anécdota que el PP votó en contra de eliminar los santuarios para la fauna salvaje incompatibles con las explotaciones ganaderas y ridiculizó esa propuesta por mencionar al lobo junto al jabalí. Pero ese lobo que ridiculizan puede terminar mordiendo a López Miras, por rechazar las 35 medidas de Vox en bloque, sin molestarse en separar las compatibles con su programa, ni presentar adicionales o enmendar las que consideren defectuosamente formuladas.

 

La Ley del Mar Menor impone un cambio de modelo para el Campo de Cartagena"

 

También fue rechazada por socialistas y populares la propuesta de liberar al Campo de Cartagena de las obligaciones obsoletas impuestas por la Ley del Mar Menor. Esa Ley está llena de prohibiciones contra la agricultura y el urbanismo al tiempo que deja vía libre para la implantación de instalaciones fotovoltaicas para megaproyectos sin conexión con las necesidades energéticas del sector primario.

La Ley del Mar Menor impone un cambio de modelo para el Campo de Cartagena. Pretende cambiar la producción agrícola por la energía fotovoltaica. Los parques solares y las plantas de biogás (no la agricultura) son ahora los nuevos “proyectos estratégicos” del favoritismo o enchufismo climático del PP murciano. Pero ese tocomocho es intolerable para la Región de Murcia. No aceptamos que proliferen las instalaciones fotovoltaicas o el biogás sin ninguna planificación, porque destruyen el suelo agrícola, contaminan el paisaje y arruinan el turismo. Esa imposición del PP, con sello de “simplificación administrativa” trucada, es un sacrificio absurdo en el entorno del Mar Menor o junto a La Manga Club.

En la captura del suelo agrícola bullen los promotores que no son fabricantes de electricidad, sino meros intermediarios o conseguidores de permisos que luego venden a las empresas de generación eléctrica. Hay denuncias por fraccionamiento de proyectos para obtener ventajas procesales en los expedientes de impacto ambiental y por ejecutar acciones diferentes de las realmente autorizadas. Y muchos proyectos terminan paralizados por miedo a la acción de la justicia, como ocurre en algunas diputaciones de Cartagena, donde la protesta social contra la invasión fotovoltaica está perfectamente justificada.

La crónica de la primera sesión parlamentaria de 2026 se puede resumir diciendo que López Miras ha preferido apoyar los acuerdos comerciales (Mercosur y Marruecos) y desmantelar la agricultura en beneficio de las plantas fotovoltaicas. El PP debe sufrir las consecuencias de traicionar al regadío murciano, validando los caudales ecológicos de Pedro Sánchez, en lugar de pedir su derogación junto a Vox. Y también (el PP murciano) es culpable de abandonar el suelo agrícola a merced de los especuladores fotovoltaicos siguiendo la consigna climática de la Agenda 2030.

En la Asamblea regional lo mejor que puede hacer el PP es colaborar o sumarse a nuestra cruzada contra los acuerdos comerciales abusones, el caudal ecológico tramposo, las fotovoltaicas sin planificación o la regulación absurda para el Mar Menor. El peor error de López Miras es tropezar y ponerse nervioso cada vez que Vox lanza una propuesta en defensa del sector primario o el regadío murciano frente a sus enemigos mortales.

 

Antonio Martínez Nieto

Presidente de la Comisión de Política Territorial, Medio Ambiente, Agricultura y Agua en la Asamblea Regional

Diputado de Vox en la Asamblea Regional

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