MURCIA. El fondo alemán Mutares ha confirmado que espera continuar con la producción de las plantas de Lexan y Compounding tras la compra de las instalaciones de Sabic en Cartagena. Así lo ha traslado el nuevo propietario del complejo al comité de empresa, aunque los trabajadores siguen temiendo que se trata de una estrategia para ganar tiempo y aplazar el cierre se hasta el 2027.
En un primer momento, tras la salida oficial de Sabic de la gestión se creó la compañía NexPoint Material para tener una nueva marca con la que comercializar sus productos. Ahora, tras los cien días de análisis realizados, Mutares ha mostrado su disposición a continuar con la actividad porque han encontrado "una oportunidad de negocio" y posibilidades de buscar rentabilidad en las plantas después del periodo de análisis.
Así lo ha explicado el presidente del comité de empresa, Pascual Sánchez, tras la reunión mantenida con Wolf Cornelius, el presidente de Nextpoint y el director de operaciones y directivo de Mutares. Así, los representantes de los trabajadores ha recibido esta información "de forma positiva", aunque también "con recelo y desconfianza" .
En este sentido, mantienen sus reservas sobre el futuro del complejo y temen que este planteamiento pueda servir para aplazar el cierre de las instalaciones. Sánchez ha explicado que los representantes de los trabajadores consideran que esta decisión también podría responder a una estrategia para "dilatar la producción en el tiempo y ejecutar en 2027 el cierre de la planta" .
No en vano, desde que se conoció la venta uno de los mayores temores de los trabajadores era el cierre definitivo de la actividad y la venta por piezas de la compañía, lo que supondría la pérdida de numerosos empleos en la comarca.
Al fin y al cabo, ya en los últimos años Sabic venía reduciendo su producción en Cartagena con el cierre de algunas de sus líneas de fabricación, lo que también se tradujo en un Expediente de Regulación de Empleo.
Una comisión de seguimiento
La primera petición trasladada a la dirección ha sido la creación de una comisión de seguimiento que supervise las actuaciones necesarias para mantener la actividad y recuperar la rentabilidad de las instalaciones.
Este órgano tendría que controlar las instalaciones técnicas que deben realizarse en la planta, las mejoras en el porfolio de productos, los grados de alto valor añadido y las acciones destinadas a conseguir que los resultados económicos de Cartagena vuelvan a ser positivos.
Sánchez ha advertido de que, si el comité no comprueba que estas actuaciones se llevan a cabo en los plazos previstos, entenderá que se trata de "un nuevo engaño de la dirección" para aplazar el cierre.
Vigilancia sobre el empleo
El impacto sobre la plantilla también ha sido una de las cuestiones planteadas durante la reunión. El comité ha preguntado expresamente por las posibles consecuencias laborales y ha trasladado a Mutares que cualquier repercusión, "por mínimo que sea", contará con su vigilancia.
Tras este encuentro se abre, según Sánchez, un periodo de supervisión para comprobar si existe una intención real de mantener la producción o si la continuidad responde a una estrategia temporal.
El presidente del comité ha relacionado también esta situación con el contexto geopolítico y con el bloqueo que afecta a Arabia Saudí y a las plantas de China. Los representantes de los trabajadores quieren comprobar si la voluntad de continuar con la producción se mantiene o si está condicionada a que se desbloquee esa situación.
Cabe recordar que Sabic fue capaz de mejorar los ingresos de su planta de Cartagena durante el 2025. La multinacional saudí, que en aquel momento todavía controlaba la producción de plásticos desde estas instalaciones ubicadas en La Aljorra, fue capaz de elevar los resultados hasta rozar los 200 millones de euros antes de completar su venta al fondo alemán Mutares.