El comité de empresa de Sabic ha asegurado este martes que la operación de venta de la compañía a Mutares quedará cerrada de forma definitiva el próximo 3 de agosto, fecha a partir de la cual el nuevo propietario dispondrá, según les ha trasladado la dirección, de un plazo de seis semanas para adoptar una decisión sobre el futuro del emplazamiento.
Los representantes de los trabajadores mantuvieron una reunión con la dirección local y con el representante de la dirección europea, Rutger Bosch, a quienes trasladaron la necesidad de poner fin a los "largos meses de incertidumbre" y ofrecer claridad sobre el futuro inmediato de la planta.
Según explica el comité, la dirección les comunicó que responsables de Mutares visitarán las instalaciones durante la segunda quincena de agosto, aunque el plazo para tomar una decisión comenzará a contar desde el 3 de agosto. Los trabajadores advierten de que, si transcurridas esas seis semanas no existe una respuesta definitiva, adoptarán "las acciones industriales oportunas".
El comité sostiene, además, que "no existe posibilidad alguna de continuidad para este emplazamiento" y afirma estar "firmemente convencido de que el cierre es inevitable".
Asimismo, señala que la Comunidad Autónoma ya ha sido informada de la situación y ha solicitado una reunión con el nuevo propietario.
Los representantes de la plantilla reclaman la constitución de una mesa de diálogo en la que participen Mutares, la Comunidad Autónoma, la dirección local y el propio comité de empresa para gestionar las consecuencias laborales de la operación. En este sentido, exigen que cualquier negociación abarque al conjunto de los trabajadores afectados y rechazan que se produzca un "goteo de despidos selectivos".
El comité cifra en más de 500 los trabajadores que podrían verse afectados y reclama un acuerdo entre las administraciones y la empresa que permita buscar soluciones, con salidas pactadas para los empleados de mayor edad y alternativas de recolocación para los trabajadores más jóvenes.