MURCIA. Con el periodo electoral a la vuelta de la esquina, Miryam Fuertes está terminando de deshojar la margarita para decidir si se presenta a la reelección como presidenta de la Cámara de Comercio de Murcia. Por el momento, ya cuenta con el respaldo empresarial y de la Ejecutiva, aunque todavía se encuentra completando un periodo de "reflexión" para decidir si aborda el reto que supone seguir al frente de este organismo durante otros cuatro años.
"Estoy satisfecha con el gran equipo que me respalda y con el trabajo realizado en este año y medio", explicó Fuertes en un encuentro con los medios, en el que expuso que necesita estar convencida de que va a dar su "mejor versión" para continuar como presidenta en el siguiente mandato.
En este sentido, recordó que no tenía pensado llegar a ponerse al mando de la Cámara de Comercio de Murcia, sino que su Presidencia vino motivada por el salto a la Croem de su predecesor, Miguel López Abad, que ahora también la apoya para dar un nuevo paso adelante.
"Tengo el apoyo de toda mi Ejecutiva y los miembros del pleno, que me han animado para que continúe", incide la actual presidenta: "Tengo buena sintonía con la patronal y con el sector empresarial, que me da un respaldo a la hora de poder presentar mi candidatura", expuso.
Respecto al balance del 2025, Miryam Fuertes reconoció que había sido un año muy positivo y puso de relieve el buen desempeño del cuarto trimestre, donde el comercio y el turismo han actuado como motores para dinamizar la economía: "Hemos sido la comunidad que más ha crecido en el último trimestre", sentenció.
Sin embargo, se mostró cauta en cuanto a las posiblidades para este 2026, en especial debido a los bandazos de la actual situación geopolítica, que aún continúa "bastante inestable". En consecuencia, se trata de un ejercicio donde "toca mejorar desde dentro" para continuar siendo relevantes en un mercado global.
En cuanto al cambio propuesto en el sistema de financiación autonómica, la presidenta de la Cámara de Comercio defendió que "es injusto que la Región de Murcia tenga una financiación diferente a cualquier otra comunidad y quede relegada a una posición de segunda", aunque aclaró que también resulta imprescindible mantener una posición crítica para maximizar todos los fondos que lleguen y "gestionarlos de la mejor manera posible".