MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia retrasará al miércoles su viaje a Corea del Sur, donde participará en una exhibición frente al italiano Jannik Sinner el sábado en la ciudad de Incheon, por lo que los Reyes Magos le llegarán a su casa familiar de El Palmar aunque el regalo inminente que quiere el número 1 del circuito ATP es la conquista del Abierto de Australia, el único título de Grand Slam que falta en su palmarés.
El joven tenista, de 22 años, apura sus días navideños con su gente aunque no las vacaciones, que para él acabaron hace casi un mes, cuando empezó la pretemporada bajo la supervisión directa de Samuel López, quien pasó a ser su primer entrenador tras la ruptura con Juan Carlos Ferrero.
Cuatro semanas de trabajo con centro neurálgico en la Real Sociedad Club de Campo de Murcia, su club de siempre, darán paso a un par de exhibiciones, la primera y más mediática enfrentándose a Sinner, que ocupa el segundo puesto en el ranking internacional y es el gran rival del murciano.
Ya el día 18 de este mes de enero comenzará a disputarse el cuadro principal del Australian Open en Melbourne, donde Alcaraz fija su gran objetivo de un 2026 repleto de retos para él ya sin el técnico de Ontinyent, quien fue su mentor desde que tenía 15 años, a su lado.