MURCIA. El Real Murcia, al margen de novedades en su plantilla de técnicos y jugadores, presentará un sensible cambio en la estructura organizativa y tiene que ver con la salida de la misma de Antonio Morote, su delegado durante 32 temporadas consecutivas y que deja el cargo por jubilación en un club que, por otra parte, lamenta la pérdida de un histórico como José Miguel Olano, fallecido a la edad de 88 años.
La actualidad en la centenaria institución grana viene marcada en parte por el adiós de Antonio Morote Zapata, quien pone fin a su etapa como delegado del primer equipo tras más de tres décadas de servicio continuado estando "en los mejores momentos y también en los más difíciles de su historia demostrando pasión y amor por el Real Murcia", como indicó el club al comunicar su marcha y le expresó lo que ya sabe: "Esta siempre será tu casa", publicó cariñosamente dirigiéndose a uno de sus empleados más fieles y que da por finalizada "una trayectoria marcada por la dedicación, la profesionalidad y un profundo sentimiento de pertenencia".
Cabe recordar que ejerciendo el cargo de delegado Morote vivió ascensos, formó parte del fútbol profesional tanto en Primera como en Segunda División, y estuvo siempre al lado de la plantilla en los instantes de mayor exigencia para convertirse en una figura tremendamente querida y respetada dentro de la entidad.
El puesto pasará a ser ocupado por Juan Pereñíguez Pérez, ex árbitro que venía desempeñando la función de delegado de campo en el estadio Enrique Roca.
También prestó sus servicios al Murcia José Miguel Olano Alzúa, quien vistió su camiseta durante tres temporadas, de 1963 a 1966 y que falleció a la edad de 88 años -nació el 27 de septiembre de 1937 en la localidad guipuzcoanoa de Usurbil-.
El club expresó su más sentido pésame por la muerte de este vasco que se desenvolvía como delantero centro y que recaló en la capital del Segura procedente de la Real Sociedad de San Sebastián mediada la década de los 60 tras haber sido el máximo goleador de Segunda División con los de Donosti.
En sus tres campañas como grana disputó un total de 30 encuentros oficiales y marcó nueve goles y, tras ese periplo, colgó las botas.
El club informó de su fallecimiento y lo lamentó profundamente a través de un comunicado de pésame y que remató con una frase lapidaria -"ahora nos anima desde arriba"-.