MURCIA. La actividad residencial de obra nueva mantiene una evolución claramente ascendente en la Región de Murcia. Durante el primer semestre de 2026 se han visado proyectos correspondientes a 2.373 viviendas, frente a las 1.901 contabilizadas en el mismo periodo de 2025, lo que representa un incremento interanual del 24,8%, según las estadísticas de visado del Colegio Oficial de Arquitectos de la Región de Murcia (COAMU).
El dato consolida la trayectoria de crecimiento registrada durante los últimos ejercicios. En los primeros seis meses de 2023 se visaron 1.319 viviendas; en 2024, 1.508; y en 2025, 1.901. La cifra alcanzada en 2026 supone, por tanto, un aumento próximo al 80% respecto al primer semestre de 2023.
En su conjunto, el primer semestre de 2026 ofrece un balance favorable para la actividad arquitectónica y promotora de la Región de Murcia. La obra nueva residencial alcanza el máximo de la serie reciente, impulsada por la vivienda plurifamiliar y por el avance de determinados municipios urbanos y litorales. "El reto será convertir este crecimiento de los proyectos visados en una oferta residencial efectiva, sostenida y adaptada a las necesidades económicas y sociales de la población", analiza COAMU.
"Para que los proyectos visados se conviertan realmente en viviendas disponibles es imprescindible seguir mejorando la gestión urbanística, reducir los plazos administrativos y garantizar un marco estable para la inversión y el desarrollo de las promociones", añade el decano del Colegio de Arquitectos, Arturo García Agüera.
La vivienda plurifamiliar concentra el crecimiento
El principal motor de esta evolución, según informa COAMU es la vivienda plurifamiliar. Entre enero y junio de 2026 se visaron 1.601 viviendas en edificios colectivos, un 34,2 % más que en el mismo periodo del año anterior. La vivienda unifamiliar también crece, aunque de forma más moderada, hasta alcanzar las 772 unidades, con un incremento del 9 %.
Como consecuencia de esta evolución, la vivienda plurifamiliar representa ya el 67,5 % de toda la obra nueva residencial visada en la Región. En 2023 su participación era del 48,9 %, lo que evidencia una transformación relevante en la composición de la actividad promotora.
"El crecimiento no responde únicamente a un incremento general de la producción, sino también a una progresiva recuperación de promociones colectivas de mayor dimensión. Esta tendencia resulta especialmente significativa en un contexto marcado por la necesidad de incrementar la oferta residencial, optimizar el suelo urbano disponible y facilitar el acceso a la vivienda en los principales núcleos de población", apunta el Colegio de Arquitectos.
Murcia mantiene el liderazgo, con un fuerte avance de Cartagena
Murcia continúa encabezando la actividad regional, con 617 viviendas de obra nueva visadas durante el semestre. A continuación se sitúan Cartagena, con 306 viviendas; Los Alcázares, con 269; Lorca, con 159; y Mazarrón, con 150. Los tres primeros municipios concentran algo más del 50% de todas las viviendas visadas en la Región, lo que demuestra que el crecimiento presenta una importante concentración territorial.
Los mayores incrementos respecto al primer semestre de 2025 se producen en Cartagena, con 207 viviendas adicionales; Los Alcázares, con 162; Mazarrón, con 100; y Lorca, con 86. Los datos reflejan un dinamismo especialmente intenso en Cartagena, el entorno del Mar Menor y distintos municipios del litoral.
"No obstante, la evolución municipal debe analizarse con cautela. La entrada en visado de una o varias promociones puede alterar significativamente la estadística semestral de una localidad. Por ello, además del volumen total, resulta necesario observar la continuidad de la actividad durante varios ejercicios y la capacidad efectiva de los proyectos para obtener licencia, iniciar las obras y llegar finalmente al mercado", advierte el COAMU.
Una señal positiva, pero todavía insuficiente
Los datos de visado constituyen un indicador adelantado de la actividad futura y confirman una reactivación relevante de la promoción residencial. Sin embargo, el visado de un proyecto no equivale automáticamente al inicio de las obras ni a la inmediata incorporación de las viviendas al mercado. La materialización de esta oferta dependerá de la tramitación urbanística y municipal, la disponibilidad de financiación, la viabilidad económica de las promociones, la evolución de los costes de construcción y la respuesta de la demanda.
En este sentido, el crecimiento registrado debe acompañarse de medidas que permitan acortar los plazos de concesión de licencias, movilizar suelo urbanizado, reforzar la seguridad jurídica y favorecer una producción sostenida de vivienda libre y protegida.
La rehabilitación también mejora
La rehabilitación residencial contabiliza 1.018 viviendas afectadas por actuaciones visadas, un 52,6% más que en el primer semestre de 2025. Este indicador debe interpretarse teniendo en cuenta que una única intervención sobre la envolvente, la cubierta o los elementos comunes de un edificio puede afectar estadísticamente a todas sus viviendas.
Por su parte, los usos no residenciales suman 120.767 metros cuadrados visados, un 5,3% menos que en 2025, aunque permanecen un 52,3% por encima de los niveles registrados en 2023.