MURCIA. Sin título y sin número 1 del mundo. Carlos Alcaraz Garfia, demasiado errático, sucumbió en la final del Masters 1.000 de Montecarlo ante el italiano Jannik Sinner y no revalidó el trofeo que sí conquistó el pasado año. El 6-7 (5) y 3-6 encajado en 2 horas y 15 minutos llegó tras un apretado tie break y luego con cinco juegos seguidos perdidos en el segundo set, en el que iba ganando por 3-1 y cede el liderato de la clasificación ATP ante su gran rival, algo que hubiera evitado con la victoria.
Con banderas españolas e italianas, también de Murcia, en unas gradas repletas -10.200 espectadores- se disputó esta final que suponía el decimoséptimo enfrentamiento entre estos tenistas en el circuito y el cara a cara favorecía a Alcaraz por 10-6. Ocho de esos choques, incluidos los siete anteriores, se produjeron con el título en juego y ahí el bagaje era de 5-3 también para Carlos.El precedente más cercano databa de las Nitto ATP Finals celebradas el pasado mes de noviembre en Turín con triunfo de Jannik por 6-7 (4) y 5-7. Esta confrontación en Montecarlo era la primera que se producía en tierra desde la épica final disputada en Roland Garros y en la que Alcaraz venció remontando dos sets (4-6, 6-7 (4), 6-4, 7-6 (3) y 7-6 (2)).
Alcaraz arrancó el partido en la pista central del exclusivo Montecarlo Country Club, la Raniero III, sacando y llevándose el servicio con firmeza y acto seguido, en la primera opción de break que tuvo, le rompió el suyo a un errático Sinner -éste la tiró fuera-. Era importante confirmar la ruptura pero Carlos se atascó y eso permitió a su rival conseguir el contrabreak siendo ahora el murciano el que falló.
El inicio dubitativo en la final -el viento propició algunos errores no forzados- siguió afectando al español, que se vio 0-30 abajo y luego con desventaja pero reaccionó y levantó esa situación para seguir mandando con el 3-2. JS lo igualó de nuevo y continuó acechando cuando a CA le tocó servir. Sin embargo, el de El Palmar mantuvo la iniciativa y lo gritó bien fuerte. Con 4-3 la pelea ya se planteaba dura y larga entre los mejores tenistas de la actualidad, de los últimos años y seguramente de los próximos.
En el siguiente juego fue el español el que tuvo un goloso 0-30 pero también reaccionó el de San Cándido para establecer una nueva igualada. Se veía que la balanza se desnivelaría por detalles y una doble falta de Carlos, la segunda, le puso con desventaja en el noveno juego del set. Era opción de break para su rival, sí, pero supo gestionar la presión el pupilo de Samuel López. Dos tiros que se le fueron largos a Jannik y una dejada de Alcaraz entre medidas, le sirvieron para salir del apuro.
Continuaron suciediéndose los empates, también a 5 y a 6 -Alcaraz se adelantó con el undécimo juego ganado en blanco y a continuación dispuso de un 15-30 que no llevó más allá-, por lo que el set se fue al tie break. En esa muerte súbita, pese a que el de El Palmar puntuó primero su rival se mostró más sólido y tuvo un 2-5 no concluyente pero sí esclarecedor. Carlos se quejaba de que no le entraban los saques y desde equipo le dijeron que quedaba mucho. Hubo reacción para colocar el 4-5 pero Sinner lo amplió al 4-6. Tenía dos bolas de set y, aunque quien defendía el liderato de la ATP salvó la primera al resto, en la segunda cometió una doble falta que echó por tierra el trabajo realizado hasta entonces. Después de 1 hora y 14 minutos la final se le torcía.
Se reanudó el choque con CA desperdiciando dos bolas de break desde el 15-40 y eso le pudo pesar porque se veía 0-1 en sets y también 0-1 en juegos en esa manga que podía ser la definitiva. Es lo que intentaría evitar y se puso a la faena. Igualó con bastante autoridad en un encuentro en el que no había tregua y se creó otro 15-40 a su favor. ¡Crazy!, le espetó Samuel López, y loco se pudo su jugador, que perdió otra opción pero la siguiente ya no. Con un tremendo golpeo a la red en un punto en el que estuvo dominado y se levantó consiguió la ruptura que llevaba tiempo buscando.
Con 2-1 llegó el momento de ir a la silla y pareció regresar a la pista enchufado. No en vano, tuvo un 40-0 pero le costó cerrarlo, tanto que Sinner llegó al deuce y más tarde a la ventaja por dos veces con otra doble falta y una bola a la red de Carlos, quien se libró a base de aplomo para conseguir el 3-1. La tensión iba en aumento y eso, además del viento, llevó a ambos a errar más de la cuenta.
Con ir sacando adelante su servicio le valía pero se enredó con un 15-40 esta vez en contra de sus intereses. Eran dos posibilidades de quiebre a las que se enfrentaba y las solventó bien -la segunda con el que fue su primer ace-. De no haber conseguido ninguno a enlazar dos y así tomó la delantera en un juego muy importante que se volvió a complicar. Sinner tuvo otra posibilidad de ruptura y una dejada fallada por el español le condenó y supuso el 3-3 con dos horas de final consumidas.
Ese desenlace descentró al palmareño, que tiró demasiados golpeos fuera, algunos muy fuera, y se pasó del 3-1 al 3-4 con la flecha ahora claramente hacia arriba para JS. Era un momento delicado para quien defendía el título porque el aspirante es de lo que castigan cualquier desconexión y del 40-15 se pasó de nuevo al deuce con otra inoportuna doble falta y dos posteriores ventajas del italiano. La amenaza del cuarto juego seguido de éste estaba ahí y se consumó por las malas ejecuciones de CA.
Era medio partido o más y el torneo finalizaría en el turno de saque de Sinner. Él hizo lo suyo y quien estaba al otro lado de la red estuvo bastante por debajo de su nivel en los momentos cruciales. De hecho, la cosa terminó con el enésimo error de Carlos. La tiró muy larga y el 3-6 fue un hecho, con cinco juegos seguidos en su contra tras otros 61 minutos de tenis y un 79-88 en puntos para el campeón, que destronó a Alcaraz por partida doble. En el ranking actualizado aparecen con 13.350 y 13.240 puntos, respectivamente, 110 de diferencia para el azzurro.