CARTAGENA. Que se preparen los amantes de la fotografía en Cartagena. Pero también los forofos de los viajes, las culturas del mundo, las tradiciones, lo estrafalario, lo anecdótico, lo fantástico, lo terrenal, lo surrealista... Y aquellos que saben apreciar la belleza, el dramatismo, la ironía la composición, el color... o su ausencia. Al final, pocos se quedarán fuera de la gran fiesta de la imagen que va a inundar la ciudad portuaria con FotoFest Cartagena, la bienal de fotografía organizada por el Ayuntamiento y dirigida por el premiado fotógrafo cartagenero Juan Manuel Díaz Burgos.
Este acontecimiento cultural, que celebra su primera edición, arranca con un avance de la avalancha de actos que vivirá Cartagena en los próximos días, con trece exposiciones de sala y una de calle con 66 autores de la Región, además de diferentes actividades paralelas. Será este jueves 29 de enero cuando se inauguren las tres primeras muestras: en la galería Bisel, con Enrique Selma; la UPCT, con José Carlos Ñíguez; y 2020 Studio, con Alicia Cadenas. Tres propuestas muy diferentes para la sección 'off' del evento que, como el resto de muestras de la bienal, se podrán visitar hasta mediados de abril.
Cabe recordar que durante este fin de semana se reunirán en la ciudad grandes nombres de la fotografía y se rendirá homenaje a uno de los grandes maestros de la fotografía española, Josep Maria Ribas Prous. El Fotofest de Cartagena ya está calentando motores.
Exposiciones
'Vértigo', de Enrique Selma, en la Galería Bisel

- Obra Enrique Selma en Bisel -
A las 18.00 horas de este jueves se inaugura la muestra Vértigo del fotógrafo de moda y director de arte cartagenero Enrique Selma, en la veterana Galería Bisel, recientemente reinaugurada por Carmen Solano y Arantxa Mínguez, quienes han tomado el relevo (por jubilación) en la icónica sala de arte cartagenera. En ella, el autor traslada a los visitantes a "un territorio simbólico donde la moda deja de ser prenda y se convierte en lenguaje. El negro absoluto se vuelve escenario, símbolo de deseo y pasión por la moda, Enrique Selma trata de provocar, seducir y llamar la atención con una prenda icónica de la moda", según apunta los organizadores.
"Son pequeños close-ups, lo que conocemos en moda como planos cercanos o detalles del cuerpo y lo que busco es convertir la moda en una obra que puedas colocar en una casa, en el salón", ha explicado Enrique Selma, quien ha realizado una visita a su exposición este miércoles junto a Díaz Burgos y las galeristas.
A nivel técnico, la muestra cuenta con fotografías, tanto digitales como algunas analógicas, realizadas con algunas de las modelos con las que trabaja el artista y haciendo protagonistas a prendas como los tacones, ropa interior o vestidos. "Me gustaría que los espectadores se llevaran la sensación de ver algo sexy y elegante al mismo tiempo", ha añadido el artista, sorprendido del gran número de fotógrafos que se van a dar cita en Cartagena.
Por su parte, la galerista Carmen Solano ha asegurado que es "un orgullo participar en un festival como FotoFest, que pone tan en valor la fotografía. Cuando nos llegó la propuesta no lo dudamos y pensamos en Enrique Solano, ya que hemos seguido su trayectoria artística y su obra encaja perfectamente con nuestra galería".
'Maleza', de José Carlos Ñíguez, en la sala de exposiciones de la UPCT

- Maleza, de José Carlos Ñíguez -
Esta exposición, que se inaugurará este jueves a las 18.45 horas, muestra esas plantas que brotan espontáneamente en lugares donde no se las espera y que suelen ser vistas como indeseables. "Este proyecto fotográfico de Ñíguez revela la belleza ignorada de las malas hierbas, mostrando su ciclo de nacimiento, crecimiento y decadencia en imágenes que oscilan entre lo real y lo onírico, que invitan a reflexionar sobre el tiempo, la memoria y lo efímero. Por otro lado, también celebra la fuerza creativa de la naturaleza, capaz de levantar jardines en terrenos yermos. Es un poema verde que susurra: la vida siempre encuentra un camino", explican desde FotoFest.
José Carlos Ñíguez, nacido en Cartagena en 1954, es médico pediatra de profesión y fotógrafo autodidacta. Desde los años ochenta del pasado siglo ha desarrollado una intensa actividad artística, aunque no fue hasta 2007 cuando comenzó a mostrar públicamente su obra. Ha sido galardonado en múltiples certámenes nacionales e internacionales y ha expuesto tanto en España como en el extranjero. Su mirada no busca documentar la realidad, sino revelar aquello que se esconde tras la mirada, ese lenguaje secreto del mundo que escapa a lo evidente.
'Atlas de la nostalgia', de Alicia Cadenas, en 2020 Studio

- Atlas de la nostalgia, de Alicia Cadenas -
Esta tercera muestra de fotografía se inaugurará a las 19:45 horas en 2020 Studio, otro espacio joven en la ciudad que está contribuyendo a la dinamización cultural en el centro. Por su parte, la fotógrafa Alicia Cadenas muestra su percepción del mundo "con la inocencia de quien lo ve por primera vez", señalan desde la bienal, añadiendo que "a través de la fotografía analógica, explora la luz, la materia y los detalles más cotidianos, utilizando la imagen y los procesos que la rodean como un acto de ternura y cuidado que disrumpe el frenetismo actual mediante la lentitud del hacer. Su mirada, siempre arraigada en la nostalgia, en el cuerpo y en el territorio, es una forma de permanecer en estos, trazando un mapa de afectos y memorias donde la espera y la atención sobre las pequeñas cosas revelan otra manera de estar en el mundo".
La principal línea de trabajo de Alicia Cadenas surge -según ella misma explica- "de una comprensión de la nostalgia entendida como búsqueda del sentido de hogar, cultivado en diversas ramas desde la propia introspección del espacio que constituye el cuerpo y los lugares físicos. Destacando un acercamiento a esa cotidianidad del entorno rural, estableciendo así una unión arte-vida, jugando con el imaginario colectivo que posee. Dando importancia a la perduración y mutabilidad que sufre este entorno debido a la despoblación y las consecuencias que acarrea, teniendo en cuenta que se trata de lugares sin huella digital. Trabajo así desde una posición horizontal, casi de carácter etnográfico, un arte participativo que involucre a los vecinos del pueblo y me situe a mí como tal. Generando preguntas al propio espectador para lograr un acercamiento a este espacio. Todo ello dando una resignificación al papel de la mujer, incluyendo elementos que la destaquen y hagan cobrar protagonismo".