Navantia vuelve a situarse en el centro de la innovación militar europea con su participación en el desarrollo de un nuevo sistema submarino no tripulado basado en inteligencia artificial para reforzar la vigilancia y seguridad de las aguas europeas. El proyecto, denominado SHIELD, forma parte de los programas seleccionados por la Comisión Europea dentro del Fondo Europeo de Defensa 2025 y contempla la creación de un ecosistema submarino autónomo capaz de operar mediante vehículos no tripulados, sensores avanzados y arquitecturas inteligentes bajo el mar.
La compañía española consolida así su posición como uno de los grandes actores de la defensa naval europea tras lograr participar y liderar varios de los proyectos estratégicos adjudicados en esta convocatoria comunitaria, que moviliza un presupuesto conjunto de 146 millones de euros.
En el caso de SHIELD (Subsea Heterogeneous Integrated Ecosystem Link Development), el objetivo pasa por desarrollar un sistema submarino altamente integrado y no tripulado -denominado UUSS- que combine vehículos autónomos, sensores y microservicios basados en inteligencia artificial para detectar amenazas y reforzar la protección de las aguas europeas.
El programa busca crear arquitecturas submarinas distribuidas, robustas y escalables capaces de incrementar la vigilancia marítima ante el creciente escenario de amenazas sobre infraestructuras críticas y espacios estratégicos bajo el mar.
Junto a SHIELD, Navantia participa también en otros tres grandes proyectos europeos vinculados a la defensa naval y la digitalización militar.
Uno de ellos es E DOMINION, liderado directamente por la compañía española y considerado uno de los proyectos navales más ambiciosos del EDF 2025. La iniciativa pretende sentar las bases del futuro Buque Digital europeo mediante una plataforma capaz de integrar capacidades operativas avanzadas y una futura Nube de Combate Naval para operaciones multidominio.
El proyecto incorpora además herramientas de ciberseguridad, interoperabilidad y sistemas de toma de decisiones apoyados en inteligencia artificial, reforzando la soberanía tecnológica europea en el ámbito naval.
Navantia también participa en MINERVA, centrado en el desarrollo de sistemas de propulsión híbridos y arquitecturas eléctricas avanzadas para buques militares, así como en ABYSSA, un programa orientado a diseñar sistemas submarinos autónomos capaces de operar a más de 6.000 metros de profundidad.
Este último proyecto se centra especialmente en navegación, energía, comunicaciones y vigilancia de infraestructuras submarinas estratégicas en entornos hostiles, una de las grandes preocupaciones actuales de la defensa europea.
Con estas adjudicaciones, Navantia suma ya 18 programas vinculados al Fondo Europeo de Defensa y sus iniciativas precursoras, reforzando su papel como socio estratégico de referencia para la industria militar europea y para los ministerios de Defensa de distintos países de la Unión.
La compañía española continúa así ampliando su presencia en proyectos ligados a la autonomía estratégica europea, la digitalización naval y el desarrollo de nuevas capacidades militares de última generación.