El Puerto de Cartagena ha comenzado el año con cifras positivas, después de alcanzar las 3.160.696 toneladas movidas en este primer mes de enero, algo que ha supuesto un pequeño incremento del 0,1% respecto a los mismos números de enero de 2025.
El principal propulsor de estos datos llega a través de los graneles sólidos, que han experimentado un importante empuje del 67,2%, gracias a las 941.325 toneladas que han pasado por los muelles cartageneros, frente a las 562.966 del año anterior. Cereales, harinas y habas de soja han supuesto un volumen destacado de trabajo en los puertos españoles.
Por el contrario, el granel líquido, que representa más del 73% de la actividad en Cartagena, ha caído cerca de un 13,6% (2.151.721 toneladas frente a 2.491.700). El petróleo crudo, otros productos petrolíferos y los biocombustibles han sido los más afectados.
En el cómputo general de importaciones, la caída es del 5,9% (2.155.542 toneladas), principalmente en graneles líquidos (-19,5%), frente a una subida del 61,7% en la importación de graneles sólidos, lo que ha equilibrado parcialmente los números.
En cuanto a exportaciones totales, la subida ha sido del 16%, impulsada sobre todo por los líquidos (+13,6%), lo que sitúa a Cartagena como el puerto con mayor carga en exportación de líquidos entre los de interés general.
En conjunto, el Puerto de Cartagena arranca el ejercicio con un balance que invita a la prudencia optimista. El leve crecimiento global confirma estabilidad en un contexto marcado por la volatilidad energética y los cambios en los flujos comerciales. El empuje de los graneles sólidos -con un avance espectacular- ha servido de contrapeso a la caída de los líquidos, que siguen siendo el verdadero termómetro de la actividad portuaria.
Las importaciones reflejan un ajuste, especialmente en el ámbito energético, mientras que las exportaciones consolidan la fortaleza del puerto en el tráfico de líquidos, donde mantiene una posición de liderazgo entre los puertos de interés general. En definitiva, enero deja una fotografía clara: diversificación al alza, dependencia energética a la baja y un puerto capaz de sostener su volumen y seguir compitiendo en primera línea.
Caída generalizada en todos los puertos
Los puertos de interés general movieron 41.197.256 toneladas en enero de 2026, lo que supone un descenso del 4,5% respecto al mismo mes del año anterior, efecto de los temporales que han afectado a las diversas fachadas marítimas, especialmente la zona del Estrecho, en el comienzo de este año provocando cierres puntuales y dificultades en las operaciones portuarias.
Los puertos españoles cerraron 2025 con más de 556,5 millones de toneladas movidas, un leve descenso del 0,2% respecto a 2024 (557,7 millones), pero cifras récord en mercancía general y TEUs. 2026 ha comenzado con una climatología adversa que se ha sumado a la incertidumbre económica general, afectando a casi todos los tráficos.
El mes pasado, la mercancía general descendió el 8,1% respecto a enero de 2025, y un movimiento de casi 20 millones de toneladas, con una caída del 7,8% de la convencional, con 6,1 millones de toneladas, y de la contenerizada del 8,2%, (13,8 millones de toneladas). Respecto a los TEUs, disminuyeron un 4,2% (1,3 millones).
Los graneles sólidos crecieron el 1,4%, con un total de 6,2 millones de toneladas, gracias a una recuperación del carbón, pero sobre todo de cereales y frutas.
Los graneles líquidos registraron el mes pasado un descenso del 2,4% con 13,7 millones de toneladas movidas.
El tráfico ro-ro cayó un 8,9% -con 5,2 millones de toneladas gestionadas-, respecto a enero de 2025.
El número de buques mercantes por los puertos españoles retrocedió un 8,4%, con un total de 11.190 unidades, y el arqueo bruto disminuyó un 3,4%.
El tráfico de pasajeros creció un 0,6% en enero de 2026 respecto al mismo mes del anterior, superando los 2,4 millones de movimientos.