El Ayuntamiento de Cartagena acometerá este verano, si no surgen problemas de demora, las obras de renovación del firme en varias calles del casco antiguo por donde discurren los desfiles procesionales de la Semana Santa, así como en algunas vías adyacentes, entre ellas la calle Gisbert.
El proyecto se encuentra actualmente en fase de redacción y contará con un presupuesto aproximado de 250.000 euros, una cifra que obliga a tramitarlo como contrato ordinario, ya que supera el límite del contrato menor, fijado en 40.000 euros.
Las actuaciones se centrarán en zonas donde el pavimento de hormigón con dibujo de adoquín presenta un notable deterioro. En muchos tramos, el material se ha desconchado con el paso del tiempo, afectando tanto a la estética del centro histórico como a la seguridad y comodidad del tránsito peatonal.
Desde el Ayuntamiento explican que el objetivo es renovar completamente esos tramos, especialmente los más utilizados durante la Semana Santa, una de las principales señas de identidad cultural y turística de la ciudad.
Las obras se programarán para los meses de verano, una vez finalizadas las procesiones, con el fin de minimizar molestias a vecinos, comerciantes y visitantes, y dejar los itinerarios en buen estado de cara a futuras celebraciones y al uso diario del casco antiguo.