La salida de Diego Salinas del Gobierno local de Cartagena sigue dejando movimientos y mensajes dentro del Ejecutivo municipal. La concejala no adscrita de Turismo, Beatriz Sánchez del Álamo, ha confirmado este viernes que continuará en el Gobierno de Noelia Arroyo pese a la marcha de quien fue su compañero político y personal durante los últimos años.
Sánchez ha elogiado públicamente la decisión de Salinas y ha asegurado que el ya exconcejal dio “una gran lección moral” con su renuncia.
“Creo que ayer fue un día muy digno para él”, afirmó la edil, que definió a Salinas como “una buena persona con una trayectoria intachable” hasta que, según deslizó, “se juntó con gente que no tenía las mismas inquietudes” con las que ambos llegaron a la política.
La responsable de Turismo sostuvo que la decisión de abandonar el Ejecutivo fue una determinación personal tomada desde la honestidad. “Pocas personas dan ese paso adelante donde él valoró personalmente lo que dignamente tenía que hacer”, aseguró.
“Va a dejar huella en Cartagena”
La edil quiso además reivindicar el trabajo desarrollado por Salinas durante esta legislatura al frente del área de Empresa.
“Va a dejar una huella buena en Cartagena y en su paso por el Gobierno”, señaló, defendiendo que muchos de los proyectos impulsados durante estos tres años “no van a pasar desapercibidos”.
Beatriz Sánchez reconoció también que conocía previamente la decisión de su compañero, aunque optó por mantenerse “al margen” por respeto a una situación que consideraba estrictamente personal.
Respaldo explícito de Arroyo
Tras la salida de Salinas, todas las miradas se dirigieron inmediatamente hacia la concejala de Turismo, especialmente por su distanciamiento político y personal de sus antiguos compañeros de Vox integrados ahora en el Ejecutivo municipal.
Sin embargo, Sánchez descartó cualquier salida inmediata y lanzó además un mensaje de estabilidad dentro del Gobierno local.
“Yo tengo absolutamente el apoyo de la alcaldesa”, afirmó de forma contundente, revelando que habló con Noelia Arroyo tras conocerse la renuncia de Salinas.
“Ella no entendería que yo me fuera con el trabajo que estoy haciendo”, explicó la edil, que insistió en que su intención es continuar hasta el final de la legislatura.
“Creo que ahora mismo mi lugar es este”, aseguró.
“A lo mejor otras personas deberían valorar su trabajo”
La concejala dejó además una de las frases más significativas de su comparecencia al deslizar que quizá deberían ser otros miembros del Ejecutivo quienes reflexionaran sobre su continuidad.
“Yo creo que estoy haciendo un buen trabajo y a lo mejor son otras personas las que deberían valorar cuál es su trabajo y tomar decisiones”, señaló.
Pese a ello, evitó profundizar en el conflicto político interno y defendió que ella mantiene completamente separada su labor institucional de cualquier relación con sus antiguos compañeros de partido.
“No tengo contacto con mis excompañeros y es evidente. No tenemos absolutamente nada que ver”, afirmó.
Según explicó, desarrolla su actividad política “totalmente al margen” y sin compartir proyectos conjuntos con ellos.
“Los números me avalan”
Durante su intervención, Sánchez reivindicó de forma reiterada su gestión al frente de Turismo y defendió que los resultados respaldan su continuidad en el Ejecutivo local.
“Yo he venido a trabajar por Cartagena y para los cartageneros”, afirmó, asegurando que su trayectoria en la concejalía “se puede ver y se ve en los resultados”.
“Los números me avalan”, insistió, subrayando además que todavía tiene “proyectos bonitos e interesantes para la ciudad”.
La edil aprovechó también para negar tajantemente haber reclamado más asesores tras la reorganización interna del Gobierno local.
“Nunca he demandado un asesor”, aseguró, denunciando además la existencia de “bulos” y “informaciones falsas” dirigidas, según dijo, a “remover avisperos” y desviar la atención política.
Mientras tanto, la marcha de Diego Salinas sigue abriendo grietas políticas y personales dentro del Ejecutivo cartagenero en uno de los momentos más delicados de la legislatura.