Agroalimentario

El langostino del Mar Menor engorda su valor y dispara el optimismo del sector pesquero de cara al verano

  • Langostino mediterráneo.
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El sector pesquero de la Región de Murcia afronta los próximos meses con optimismo. La abundancia de pescado en los caladeros, la buena evolución de los precios en lonja y la llegada anticipada de turistas a la costa hacen prever una campaña estival positiva para las cofradías, pese a que algunas especies como la gamba roja han registrado descensos en las capturas durante los primeros meses del año.

Uno de los mejores ejemplos es la reciente campaña del langostino del Mar Menor en San Pedro del Pinatar. La temporada comenzó el 29 de abril y concluyó el pasado 27 de mayo con un total de 1.286 kilos desembarcados por las embarcaciones autorizadas. La cifra es inferior a los 1.890 kilos registrados en la campaña de 2025, pero los pescadores consideran que el balance económico ha sido incluso más favorable.

La razón está en el tamaño alcanzado por los ejemplares capturados este año. El precio medio en subasta se ha situado en 57 euros por kilo, frente a los 43 euros registrados durante la campaña anterior. El incremento ha permitido compensar la menor cantidad de producto desembarcado y mejorar la rentabilidad de las embarcaciones.

El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Cartagena y de la Federación Murciana de Cofradías de Pescadores, Bartolomé Navarro, destaca que el langostino capturado esta temporada ha presentado un calibre excepcional, circunstancia que ha elevado notablemente su cotización en lonja.

Desde el sector vinculan además este crecimiento al buen estado del ecosistema marino. Navarro señala que el langostino se alimenta de los nutrientes presentes en el Mar Menor y considera que el desarrollo alcanzado por la especie es un indicador positivo sobre la calidad del entorno.

No obstante, los pescadores recuerdan que la comparación de capturas entre años debe analizarse con cautela. La reducción de kilos no implica necesariamente una menor presencia de langostino en la laguna. Desde la aprobación del plan de gestión específico de esta pesquería en 2014, el número de embarcaciones dedicadas a ella se ha reducido considerablemente.

Antes de la entrada en vigor de esta normativa, los barcos podían combinar la captura de langostino con otras artes de pesca. Actualmente, quienes participan en esta campaña deben dedicarse exclusivamente a ella durante el periodo autorizado. Como consecuencia, de las cerca de 50 embarcaciones que tradicionalmente pescaban langostino se ha pasado a apenas 18 barcos activos en la actualidad.

Menos gamba roja por el precio del combustible

La situación es distinta en los principales puertos dedicados a la gamba roja. Los datos de Mazarrón, Águilas y Cartagena reflejan una caída de las capturas durante los primeros meses de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, los pescadores insisten en que esta reducción no responde a una escasez del recurso.

En Mazarrón se desembarcaron entre enero y finales de mayo de 2025 un total de 1.904 kilos de gamba roja por valor de más de 57.000 euros. En el mismo periodo de este año las capturas se han situado en torno a los 890 kilos y algo más de 28.000 euros de facturación.

Una tendencia similar se observa en Águilas, donde las capturas han pasado de 5.767 kilos en 2025 a 2.743 kilos en 2026. En Cartagena la diferencia es todavía más acusada, ya que durante los primeros cinco meses del año pasado se rozaron los 7.000 kilos, mientras que este ejercicio apenas se han alcanzado los 1.000.

El motivo principal, según explican desde el sector, es el fuerte incremento del coste del gasóleo. La pesca de gamba roja obliga a desplazamientos mucho más largos que otras modalidades, lo que multiplica el gasto de combustible.

En puertos como Cartagena, las embarcaciones deben navegar durante horas hasta los caladeros de Cabo de Palos. Con precios del gasóleo que han llegado a situarse entre 1,20 y 1,30 euros por litro, muchos armadores han optado por centrarse en pesquerías más cercanas y menos costosas.

Los pescadores aseguran que la gamba sigue estando disponible en los caladeros, pero las cuentas económicas hacen más rentable permanecer cerca de la costa y aprovechar la abundancia de pescado existente en estas fechas.

Optimismo de cara al verano

Pese a estas circunstancias, el sector transmite confianza de cara a la temporada alta. La presencia cada vez más numerosa de visitantes en localidades costeras como La Manga, Cabo de Palos y el resto del litoral murciano ya está teniendo efectos sobre la demanda de pescado y marisco.

Según explica Navarro, los precios registrados en estas fechas ya se sitúan por encima de los del año pasado, con incrementos cercanos al 6%, impulsados por la llegada temprana del turismo y por unas condiciones meteorológicas especialmente favorables.

La actividad en las lonjas suele intensificarse durante los meses de julio y agosto, cuando aumenta el consumo en restaurantes y establecimientos hosteleros de la costa. A ello se suma otro de los grandes momentos del año para el sector: la campaña navideña, tradicionalmente una de las más importantes para especies de alto valor comercial como la gamba roja.

Por ello, las cofradías afrontan los próximos meses con expectativas positivas. "Pinta muy bien", resume el patrón mayor de San Pedro del Pinatar, convencido de que tanto el verano como la próxima Navidad pueden convertirse en dos periodos especialmente favorables para los pescadores de la Región.

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