CRÓNICA PARLAMENTARIA DE LA SESIÓN DE CONTROL

López Miras revive duelos contra Vélez y Marín... y toma nota de los 'recordatorios' de Alpañez

12/10/2023 - 

MURCIA. El primer asalto de la sesión de control de la legislatura deja la estampa de un presidente frente a cuatro portavoces con características muy distintas entre sí. Pepe Vélez debuta en el rol de jefe de la oposición, una tarea que ya ejercieron en el pasado Diego Conesa y Francisco Lucas. Ahora Fernando López Miras se bate con el calasparreño, con quien ya desembuchó -dialécticamente- en el debate de la campaña electoral y las sesiones de investidura del verano. A María Marín, en cambio, nadie la tiene que descubrir en el Parlamento: no dio ni un respiro a López Miras durante la pasada legislatura y no se lo volverá a dar en este nuevo curso. Joaquín Segado es una voz aliada y amiga; de hecho, más que vigilar, usa estos plenos para para relanzar el discurso del Gobierno. Tampoco cabría esperar otra cosa tratándose del grupo parlamentario del presidente. Y, por último, la gran novedad de este año: Rubén Martínez Alpañez, portavoz de Vox y socio del Ejecutivo, pero hasta hace nada una persona que no se callaba nada contra el PP. ¿Cómo actuará ahora que comparte el poder con los populares? Esa era una de las incógnitas y el propio Alpañez la despejó interviniendo con mesura, sin ataques, pero tampoco sin eludir los problemas que antaño tanto recriminaba. No, Vox no entra al Gobierno para olvidarse de que la deuda sigue batiendo récords.

Abrió fuego Segado. El portavoz del PP se centró en censurar la negociación del PSOE con los partidos independentistas para la investidura de Pedro Sánchez. Para él (y para toda la derecha española), la amnistía es inaceptable: "Es una aberración política y una indecencia moral". Y expuso que "jamás, en más de 45 años de democracia, un presidente del Gobierno ha dependido del apoyo de un fugado con orden de busca y captura". Segado aprovechó para atizar a los socialistas murcianos por su "aplauso vergonzoso" hacia "unos políticos que amnistían a otros" porque "necesitan sus votos para mantenerse en el sillón".

Ante tamaña pregunta de control al Gobierno, López Miras tuvo fácil su repuesta. Aunque sus primeras palabras sonaron serias: condenó "los asesinatos y los actos terroristas" de Hamás en Israel. Hizo hincapié en que las palabras son importantes, pues "no son fallecidos, sino asesinados". También expresó sus condolencias por la muerte de Maya Villalobo, la joven hispanoisraelí desaparecida en Israel. Terminados los preámbulos, López Miras dio por hecho que Sánchez será presidente del Gobierno. "Y si eso sucede, todos seremos víctimas", cargó. El lorquino argumentó sus razones -como la discriminación de la financiación autonómica- al tiempo que anunciaba que su Gobierno no tardaría "ni un minuto" en plantar cara y recurrir en el Tribunal Constitucional si la amnistía se convierte en una realidad

A continuación disertó Vélez. Intervino con cuartilla roja socialista en mano, leyendo pero firme, para abordar el primer conflicto abierto en el Gobierno: la crisis del transporte escolar, que durante un mes dejó a más de 6.000 estudiantes sin poder desplazarse al centro educativo. El calasparareño acusó al Gobierno de "falta de planificación" y reprochó al presidente que acudiera a Madrid y Barcelona para manifestarse contra la amnistía. Lamentó que "más de 2.200 estudiantes dan clases en 75 barracones" en la Región, criticó que "elimine el Impuesto de Patrimonio mientras sólo dos de cada cien niños pueden usar una beca comedor" y volvió a pedir el cese del consejero de Educación, "el responsable directo" en su opinión. "No vivimos en la mejor tierra del mundo; déjese de propaganda barata", espetó. 

López Miras, que arrancó sin leer, se defendió culpando al socialista de "disfrutar" con el incremento de familias afectadas por el transporte y lanzó el dardo de su derrota electoral para recordarle que los "ciudadanos quieren que le resuelvan los problemas el Gobierno y no la oposición". Lo comentó antes de dirigir su mirada a los folios y recitar una retahíla de datos "positivos" que a su juicio Vélez "había olvidado" porque "las medias verdades también son mentiras". También dijo "sentir las molestias causadas a las familias". Y terminó anunciando la ampliación de las ayudas al transporte escolar a las familias afectadas. No aportó más detalles.

En tercer lugar preguntó Alpañez. Durante mucho tiempo, el hoy portavoz de Vox, que es doctor en Economía, dedicaba muchos tuits a radiografiar la situación de la Región. Nada se le escapaba a su ojo crítico: deuda, abandono escolar, listas de espera, paro juvenil, empleo autónomos, pensiones, rendimiento de la industria, ocupación hotelera... Ahora tenía la ocasión de planteárselos a López Miras en persona y ante el Parlamento. Pero, eso sí, en condición de socio de Gobierno. El tono, pues, era importante. Y Alpañez comenzó con propósitos de colaboración y mano tendida, pero citó dos cifras preocupantes: la renta disponible de los murcianos y el PIB per cápita. Ante la respuesta del presidente, que le reconoció que "todavía queda mucho por mejorar", el diputado de Vox volvió a tender puentes -"puede contar con Vox para todos los cambios" - pero subrayó que la Región tiene "un problema histórico de competitividad" y le recordó los proyectos pendientes en infraestructuras. Y, por supuesto, se acordó del pasivo autonómico: "Tenemos que prestar atención a la deuda", incidía mientras apostillaba: "Tenemos que eliminar las subvenciones a la patronal y los sindicatos".

López Miras agradeció su predisposición, aunque quiso matizar que "la tendencia es positiva frente a la foto fija de Alpañez". "Somos la región que menos decreció durante la covid y que antes recuperó los niveles del PIB previos a la pandemia", destacó, elogiando su apuesta compartida con Vox por la libertad de crecimiento, la bajadas de impuestos y la simplificación administrativa. Y mencionó al adversario común: Pedro Sánchez, que "lastra a las familias". Miras no respondió a las observaciones como la eliminación de subvenciones a patronales y sindicatos, pero sí aseguró: "No diré que podamos coincidir en todos los aspectos diarios de la política, pero sí lo estamos en aspectos económicos, fiscales y en el apoyo a las familias". Ahí queda.

Por último habló María Marín, que empezó escueta:

—Señor López Miras, ¿cómo valoraría el inicio del curso escolar?

—Señora Marín, igual que le he dicho al señor Vélez: me remito a los datos. Ha habido más aspectos positivos que negativos en el inicio del curso.

Se acabó la cortesía. Marín repreguntaba con mucha ironía. "He seguido sus andanzas por Madrid y Barcelona, luchando como un jabato para que no se rompa España. Le doy las gracias y le vamos a conceder el carné de patriota del mes". Pero, añadió, "en su ausencia el sistema de educación da Región se está rompiendo". Hizo un "breve informe" de la situación: "Los 6.000 alumnos sin transporte escolar no tienen libertad", ironizaba también. "Antes lamentábamos que dieran clase en barracones, ahora es que no pueden ni dar clases en barracones", agregaba. 

El presidente aprovechó el guante de la amnistía. "Juré cumplir la Constitución. A usted eso le indigna. Así que prepárese para muchos meses de permanente indignación". Dicho esto, López Miras se reafirmó en su reconocimiento al consejero de Educación, de quien afirmó "no dormir ni descansar" hasta dar con la solución. Y lamentó que la oposición haya "politizado" la "justa reclamación" de las familias afectadas por el problema escolar. "Al primero que se le ve en la foto de las manifestaciones es al señor Egio". Y advirtió: "¿Le han informado a las familias de los alumnos del Santísimo Cristo de la Misericordia que si hubiera sido por su partido no existiría ese colegio de educación especial". El comentario no gustó a Marín, que le culpó de "mentir". Concluyó Miras afeando sus "lecciones" en educación porque "adoctrinan y manipulan". El duelo, el primero de la legislatura, seguirá.

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