DIÁLOGOS 'MURCIA PLAZA' | MUJERES DIRECTIVAS

La educación y la formación son la clave de la igualdad: "El talento no es una cuestión de género"

9/03/2021 - 

MURCIA. "Hay que impulsar la cultura de la igualdad de oportunidades porque el talento no es una cuestión de género". Esta es una de las conclusiones que se sacaron en el estreno de los Diálogos Murcia Plaza, que comenzaron este lunes en el Real Casino de Murcia con una charla de 'Mujeres directivas' en un coloquio de más de hora y media en el que cinco empresarias de la Región de Murcia pusieron en común su día a día y su visión sobre por qué se debe celebrar el Día Internacional de la Mujer.

En el foro, que estuvo moderado por el director de Murcia Plaza, Francisco Valero, participaron Isabel Martínez Conesa, catedrática de Contabilidad y Finanzas de la UMU; Isabel Martínez Ortuño, consejera delegada de Actúa Servicios y Medio ambiente; Virginia Olivares Malabia, CEO de Pelemix Spain; Isabel Hernández Carpena, directora del Club Hípico Aros, y Victoria Rivera Barrachina, abogada en Baker Tilly y representante de WLW (Women in a legal world) en Murcia.

Como principal idea se consensuó que la educación debe complementar a la formación para asegurar un futuro en igualdad en el que la mujer tenga las mismas oportunidades que los hombres. El mundo empresarial todavía contiene "sesgos e incluso miedo a poder ser madre en libertad". También se destacó que "la empresa, y más concretamente la filosofía propia de cada una de ellas, debe jugar un papel fundamental para el desarrollo laboral de la mujer y la posibilidad de conciliar la vida familiar con la profesional".

El impulso a la cultura de la igualdad de oportunidades es uno de los frentes que aún tienen que desarrollarse para que se produzca una igualdad real en las compañías de la Región, aunque todas las participantes en el foro coincidieron en remarcar que "vamos por el buen camino".

Las cinco mujeres líderes en su parcela empresarial relataron sus experiencias personales y explicaron cómo han sido capaces, con mucho esfuerzo, de sacar adelante su vida profesional y conjugarla con la personal. Todas ellas tiene hijos y son un ejemplo de que la incorporación de la mujer a los altos cargos de gestión empresarial ha avanzado con pasos de gigante, "pero aún hay mucho por cambiar".

Martínez Conesa tiene claro que no debe caer todo el peso sobre el empresario: tiene que haber una cobertura de estado. "Estoy harta de ver que se regule pero sin los pies en la tierra"

En cuanto a las opiniones particulares, Martínez Conesa, que es catedrática de la UMU en el área Economía Financiera y Contabilidad desde 2019 y vicepresidenta del Círculo de Economía de la Región de Murcia, cree que "el camino está abierto y hay que incorporar cada vez a más mujeres para que tengan esa ayuda que se necesita para ser madre y profesional, aunque se ha avanzado muchísimo y estamos en un camino imparable, que ya está abierto".

Conesa tiene claro que no debe caer todo el peso sobre el empresario: tiene que haber una cobertura de Estado. "Estoy harta de ver que se regula mucho, pero sin los pies en la tierra. Debe haber un presupuesto para proteger la maternidad". Además es optimista y resalta que "cuando las empresas ven que hay talento, se apuesta por él. El talento no tiene sexo".

Por su parte, Martínez Ortuño apuntaba que lo primero que le vino a la mente al despertarse el 8 de Marzo fue "la cantidad de cosas que tengo por hacer". En su opinión, el Día de la Mujer es muy importante, "porque la incorporación de la mujer al mundo del trabajo ha avanzado, pero aún hay mucho por cambiar. Es bueno que haya días como este para que fluya el debate".

También considera que "la incorporación de la mujer en el trabajo no es como la del hombre". A su juico, "venimos de un modelo en el que la mujer tenía una función. Somos las mujeres bisagra: nos educaron para ser profesionales pero heredamos un modelo cultural que nos hacía sentir culpable si no cumplíamos con el modelo de mujer como madre".

Entre sus reflexiones, se cuestionó "por qué hay subsidio por paro y no para las mujeres por tener un hijo, ya que ellas cuidan de los hijos, que serán los futuros ingenieros e ingenieras, profesores y profesoras".

Mientras, Virginia Olivares Malabia, que viene "de un gran matriarcado, que empezó con mi abuela", destacaba que "la empresa juega un papel fundamental para el desarrollo laboral femenino". Asimismo comentó que trabaja en una firma israelí, Pelemix Spain, que "en cuanto a la incorporación de la mujer, la flexibilidad de horario y el teletrabajo, lleva años luz a las compañías españolas".

Sobre si continúa habiendo miedo a ser madre, asevera que "rotundamente sí lo hay. Cada vez que una chica joven se plantea tener hijos lo primero que hace es pensar en las posibles consecuencias que tendría en el ámbito laboral".

Hernández Carpena, que es directora del Club Hípico Aros y miembro del Círculo de Economía de la Región, estima que el futuro y la igualdad laboral "depende de la capacidad de decisión acertada de las personas adecuadas. Hay que buscar el equilibrio, y sacar al 'factor hombre' de la ecuación sería una catástrofe".

Tras explicar sus experiencias en el mundo de la equitación, en el que es una pionera y tiene un palmarés envidiable, enfatizó que "el talento forma parte del esfuerzo de cada uno, con las habilidades que vienen dadas". Y cree que en la igualdad es básico "mantener la paciencia y la educación de esa bisagra que se llama equilibrio".

La abogada Victoria Rivera Barrachina, que es miembro de la Asociación de Directivos de la Región (Adimur), contaba que su hijo (que tiene 9 años) le preguntaba por qué tiene que haber un Día de la Mujer trabajadora, algo que le extrañaba porque "él entiende que hombres y mujeres son iguales".

En una de sus intervenciones, explicaba que "el talento no es una cuestión de género". Espera que en un futuro no haya que celebrar el Día de la Mujer, "porque no sea necesario", aunque como punto positivo remarcaba que "estamos en el camino, pero hay que avanzar hacia la igualdad y la visibilización del talento femenino". 

Reflexiones finales

El debate se cerró con un capítulo de reflexiones en el que las cinco protagonistas resumieron su opinión sobre la situación general de la igualdad en la empresa. "Los hombres y las mujeres no somos iguales… afortunadamente", opinaba Martínez Ortuño, al tiempo que matizaba que sí deben tener "los mismos derechos y las mismas oportunidades". Porque, a su juicio, "son diferentes, pero con idénticas capacidades de llegar donde quieran". 

Y dado que "la gran barrera de las mujeres en el mundo del trabajo es ser madre y poder conciliar", Ortuño terminó su intervención haciendo un llamamiento a "luchar entre todos –"el Estado, las empresas, las familias"- para proteger el derecho de la maternidad. "Es una de las cosas más importantes que tenemos en la vida", subrayó.

"El cambio social es imparable. Y es un movimiento muy bonito", remachó Martínez Conesa. "Las mujeres se han quitado esa lacra que hemos heredado, sobre todo las más mayores, de tener que dar explicaciones y trabajar el doble para llegar al mismo sitio". La diversidad, agregó, "deber ser un elemento fundamental en el mundo de la igualdad".

Victoria Rivera, por su parte, apeló a combatir contra cualquier tipo de discriminación para evitar que nadie "se quede sin hacer nada por pertenecer a un género u otro", siempre desde la identidad de las personas. "La diversidad es, además, una exigencia, porque una empresa que le da cabida es mucho mejor reputacionalmente en el mercado. Será más atractiva y se diferenciará mejor". Y reivindicó la importancia de que se produzca un cambio de concienciación en la sociedad.

"La formación es importante, por supuesto, pero la educación en casa es clave", volvió a incidir Virginia Olivares, que abogó asimismo por que las mujeres lleven a cabo ese camino "de forma conjunta" y alcanzar así el éxito. "Y los medios de comunicación también desempeñan un papel decisivo", indicó Isabel Hernández. "Porque dan voz y visibilizan". Y animó a las mujeres directivas a analizar de forma exhaustiva su realidad actual para encontrar el camino de la igualdad y, así, que "las nuevas generaciones se encuentren con un camino afianzado y estable, lo suficiente para que la igualdad no tenga que ser objeto de debate".


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